Posts categorized “España”.

EL PARAÍSO EN LA OTRA CAJA, POR FAVOR. De la serie «RECORTES», Nº 35. Por Pablo Romero Gabella

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«Juan Manuel Sánchez Gordillo lleva media vida ocupando fincas que él considera improductivas, ha cortado las vías del AVE, ha liderado una sentada en la sede del Banco de España en Sevilla. Era un cuarentón lleno de energía, de cabellos alborotados de poeta romántico, envuelto en una capa constelada de lamparones y de caspas, de verba exaltada. También ha impedido aterrizar y despegar aviones del aeropuerto sevillano, pero el asalto a dos supermercados por parte de miembros del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), el suyo, le ha catapultado como estrella mediática. Expuso sus tesis con detalle. En la futura sociedad, las panaderías, todas en manos del Estado, prestarían un servicio público, como las escuelas y la policía; dejarían de ser  instituciones comerciales y suministrarían pan a los ciudadanos de manera gratuita. El costo se financiaría con impuestos.»

[Lourdes Lucio, «El juez imputa de un delito de robo con fuerza a dos jornaleros»,  El País (Andalucía), 10 de agosto de 2012/Mario Vargas Llosa, El paraíso en la otra esquina, Barcelona, 2010, pág, 246 (1ª ed. 2004)]

ESPAÑOLEZ (SÁNCHEZ FERLOSIO, VARGAS LLOSA Y GALA). De la serie «RECORTES», Nº 34. Por Pablo Romero Gabella

Plaza de toros de Santo António das Areias (Región do Alentejo)
Foto: LGV Portugal 2011

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«—El ahí queda eso me parece el paradigma del alma-hecha-gesto de la españolez. Así la corrida de toros revela la inclinación gestual del alma de los españoles.

—No entiendo lo que esta frase quiere decir. La españolez (una entelequia que expresaría la esencia metafísica de todo lo español) en primer lugar no existe, y , en segundo, si existiera, estaría tan fracturada respecto a las corridas de toros como sabemos muy bien que lo está España.

—Los castellanos se han puesto a revindicar la alta culturalidad de la Fiesta Nacional, sobreentendiendo implícita e inconscientemente que la cultura es buena por definición, al ensalzar del modo más enfático las muchas y gloriosas externalidades que se han desarrollado en torno suyo, en la poesía, en la literatura, en las artes plásticas, pintura y escultura (¡Mariano Benlliure!) y hasta en filosofía.

—¡Protesto! ¿Y los andaluces, vascos, gallegos, peruanos, colombianos, mexicanos, ecuatorianos, bolivianos que defendemos la fiesta. La barbarie taurina tiene un arraigo mucho mayor que la geografía castellana y llega, por ejemplo hasta Suecia…

—¿Le parece disparatada España?

—Mmmm…. la he conocido más disparatada. Y aquel disparate justifica mucho el cariño  tremendo que yo le he tenido a este país. Yo no puedo decir amo a España porque me daría vergüenza, pero me parece maravillosa, me parece mal mandada, una respondona y tremendamente digna.»

[Rafael Sánchez Ferlosio, «Patrimonio de la Humanidad», El País 5 agosto de 2012/ Mario Vargas Llosa,  «La barbarie taurina» y entrevista a Antonio Gala por Borja Hermoso, ambos en El País, 12 de agosto de 2012]

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COLOQUIOS (161): «TRILOGÍA CULTURAL». Gabi Mendoza Ugalde
DISCURSO DEL PREMIO NOBEL MARIO VARGAS LLOSA. (2010)
«SUMMA ARTIS». De la serie «RECORTES», Nº 24. Por Pablo Romero Gabella


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DE IMPUESTOS Y REYES: ALCALÁ DE GUADAÍRA Y EL EMPRÉSTITO FORZOSO DE 1865. Por Pablo Romero Gabella* 2012

A toda mi familia, y desde hace dos años aún más

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«Créalo don Mariano:

todos los gobiernos son peores

si no dan curso al dinero

para que corra de mano en mano.»

Benito Pérez Galdós, O´Donnell

(Episodios Nacionales, 4ª serie, 5)

Madrid, 1904

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«Hegel dice en alguna parte

que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal

aparecen dos veces.

Pero se olvidó de agregar:

una vez como tragedia y la otra como farsa».

Karl Marx,

El 18 brumario de Luis Bonaparte, 1869

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Isabel II
1830-1904
Federico Madrazo y Kuntz
1815-1894

…………Una velada en el teatro

Esta historia que les paso a relatar deberán ustedes decidir, queridos lectores, qué de tragedia o qué de farsa tiene respecto a nuestra actual circunstancia patria . Pero además de esto, nuestro relato contiene mucho déficit público, poco crédito, latrocinios reales, crisis de gobierno, algaradas en la Puerta del Sol, campañas mediáticas, muertes y también el enfoque micro: el alcalareño, por supuesto.

…………Comenzamos en el Teatro del Circo de Madrid el 30 de enero de 1865. Esa fecha, donde para muchos comenzó el español género de la revista, se estrenaba 1864 y 1865. Revista cómico-lírico-fantástica, obra del alcalareño D. José María Gutiérrez de Alba y con música de D. Emilio Arrieta.  En ella se glosaban los temas del momento en un tono sarcástico y cómico de la mano del viejo año 64 y de su jovencísimo hijo 65. En la Escena XI aparecen ante padre e hijo un grupo de hombres gordos y otro de flacos. Lo que sigue es una particular dialéctica castiza que comienzan los gordos: «nosotros somos/ los que benéficos/ salvando vamos/la situación./ Sin nuestra ayuda,/ sin nuestro crédito,/ no prosperará (nuestra nación).» A esto responden los flacos: «Nosotros somos/ los pobres cándidos./que seducidos/ por la ambición/ soltando, ilusos/ nuestro metálico,/con él perdimos/ nuestra ilusión.»

…………La obra se estrenaba, con éxito, cuando el país estaba inmerso  en la polémica provocada por la presentación en el Congreso de los Diputados , el 19 de enero, de un proyecto de empréstito forzoso de 600 millones de reales para los contribuyentes de más de 400 reales anuales. En la España del momento no se sabía muy bien quiénes eran los gordos o los flacos, si el Estado o los ciudadanos.

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…………La edad del pasteleo

Nuestra historia se enmarca dentro del período final del reinado de Isabel II (1844-1868), años marcados por la política del pasteleo entre los espadones  del partido moderado (Narváez) y la Unión Liberal (O`Donnell). Entre 1865 y 1868 triunfaba el liberalismo oligárquico (lo que dejaba fuera a gran parte de la población) y su política consistía en el «juego de regates cortos en torno a un poder cada vez más frágil… La contradanza que bailaron Narváez y O`Donnell  en torno a la reina fue un ejemplo mayor y más acabado de la miseria de aquel prolongado crepúsculo» (Isabel Burdiel, Isabel II. Una biografía, Madrid, 2010, p. 739). El año 1865 comenzaba con otro gobierno más del general moderado Narváez, que se formó el 16 de septiembre de 1864, y que intentaba aglutinar desesperadamente a las facciones del moderantismo, dando entrada en el Ministerio de la Gobernación  a González Bravo,  líder del sector duro y cercano a la Corte. La situación económica era alarmante ya que el ciclo de crecimiento comenzado en 1855 estaba en decadencia en gran medida debido al final de la burbuja ferroviaria inflada por el capital foráneo  y que tras diez años llegaba a su fin. Esto se demostró en 1864 con una serie de quiebras bancarias encabezadas por la francesa Sociedad General de Crédito. La contracción de la inversión extranjera trajo como consecuencia la desaceleración de la producción industrial y el retraimiento de los inversiones locales. Esto venía acompañado de un desbocado déficit público —¿les recuerda esto algo?— que no podía colocar sus títulos de deuda en los mercados europeos —¿cuál sería la prima de riesgo?—. El déficit se encontraba en torno al 30% (¡!), y esto era debido a razones tanto coyunturales como estructurales. Respecto a las primeras nos referimos al endeudamiento que se produjo durante el Gobierno Largo de O`Donnell (1859-1863) debido a las aventuras coloniales en Marruecos, México, Santo Domingo y la Conchinchina. En cuanto a las primeras nos encontramos con que la Hacienda pública adolecía del grave problema del escaso poder recaudatorio o, lo que es lo mismo, el elevado fraude fiscal existente. En 1845 los moderados intentaron organizar el sistema fiscal de la mano del ministro Alejandro Mon. Así, además de crear el Presupuesto del Gobierno que debía ser aprobado por las Cortes, unificaba el intricado catálogo de impuestos en dos grandes bloques: los directos (territorial o agrario, industrial y sobre las hipotecas) y los indirectos, siendo estos los que más afectaban a las clases populares, especialmente los odiados consumos que grababan los productos de primera necesidad. En el periodo de 1865-1869 el déficit público (diferencia ingresos-gastos) era de 155 millones. Del apartado de ingresos el 74% procedían de los impuestos indirectos, es decir, las fortunas más modestas o bajas eran las que sostenían en gran medida al Estado —¿les suena?—. Y en ese contexto llegó la propuesta del ministro de Hacienda, el marqués de Barzanallana, de obligar a todo contribuyente de más de 400 reales anuales a prestar dinero al Estado. Las consecuencias no fueron ni mucho menos las esperadas, al contrario, gran parte de la opinión pública, y no solo la oposición progresista y demócrata , se levantó contra tal medida y los periódicos comenzaron a recibir cartas de protesta de sus lectores.

Ramón María Narváez
1800-1868
Vicente López Portaña
1772-1850

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…………Carta de unos desconocidos

Una de esas cartas fue la que publicó el periódico madrileño La Libertad el 5 de febrero. La firmaban «vecinos y contribuyentes de Alcalá de Guadaíra» que «honrándose con el nombre de españoles (…) si vieran en el sacrificio que se les exige un remoto bienestar de ella, con gusto sacrificarían cuanto poseen por conseguirlo». ¿Quiénes eran? No aparece ningún nombre, pero la pista la ofrece el periódico al cual escriben, ya que se autotitulaba como «periódico moderado». Era una de las cabeceras a las que la oposición demócrata-progresista denominaba como «subvencionados», porque eran progubernamentales. No obstante los periódicos de aquella época no eran tan sectarios como podríamos pensar en nuestros días, ya que este periódico aunque moderado, se oponía a la orientación dura del Gobierno Narváez, y especialmente de González Bravo, convertido en el hombre fuerte del momento. Es tanto así que en su editorial del 1 de febrero decía que el problema del empréstito era «una cuestión de humanidad». Por tanto, podemos pensar que nuestros alcalareños podrían encuadrarse dentro del moderantismo. Sobre este grupo socio-político apenas sabemos algo en Alcalá, no más de los nombres de sus figuras más destacadas como Fernando Lasso de la Vega (proveniente de Sevilla y líder del moderantismo a mitad de siglo) o Isidoro Díaz y Cos (alcalde liberal-conservador al final del reinado de Isabel II y  durante la Restauración). Queda mucho por estudiar, si lo comparamos con el sector progresista-demócrata de Cabello de la Vega y de los Gutiérrez de Alba. Pero podemos establecer que las diferencias entre progresistas y moderados no parecían tan evidentes en el plano de lo social, ya que se nutrían de la mediana y pequeña burguesía donde los  panaderos tenía un importante papel debido a su éxito en el mercado sevillano (en 1864 los asilos municipales para mendigos utilizan en exclusiva el pan alcalareño).  En la carta de nuestros desconocidos alcalareños encontramos un especial interés por la industria, más que por el campo. Sobre el campo señalaban que los males se centraban en «la escasez de las cosechas anteriores y lo costoso de las  labores a causa de la falta de brazos» y que por tanto «tienen a la clase labradora por demás esquilmada».  El punto de vista sobre los problemas del campo vienen desde una óptica de propietarios (clase labradora), señalando uno de los tópicos del momento por parte de los propietarios: la falta de mano de obra campesina. Sin embargo señalan que la que sería arruinada con esta medida sería la industria. Y parten de una idea: el subdesarrollo de la industria en España. Así decían que «como en la mayor parte de las provincias de España, la industria se ejerce en tan pequeña escala que el capital en ella invertido equivale al tanto o cuanto más al duplo de la contribución que en un año se satisface». Por tanto concluyen que «tan pequeño capital, claro es que no da garantía al prestamista para exigir sobre él cantidad alguna, ventaja que reporta por de pronto el dueño de la propiedad inmueble». Y a continuación pasan a hacer un ejercicio contable muy burgués: «Éste, sin embargo, cuando la encuentra tiene que abonar el 15 y el 20 por 100, que unido a los gastos de la fianza y los demás indispensables al negocio, no baja del 25». Si los gastos para satisfacer al Gobierno son del 25%, y la deuda pública supone un interés para el contribuyente del 6% —y si tiene el valor de «luchar en las oficinas encargadas de abonarles»— se infiere que «resultar debe un perjuicio del 19 por 100 a los que pidan  y encuentren prestado para prestar al gobierno (…) nada diremos de aquéllos que no importando su capital el tanto que se les exige, tienen que entregarlo en el espacio de siete meses, sin encontrar quien les preste un céntimo». A resultas, para prestar al gobierno había que pedir prestado, y eso quien pudiera. Gutiérrez de Alba no encontraba mejor metáfora de la situación económica del país en su sátira que la de los gordos y los flacos.

…………Para los contribuyentes alcalareños, esta medida, más que beneficiar al Estado supondría que «daríamos uno, dos y más pasos hacia su completa y quizás próxima ruina». Y terminaban diciendo que «medios tiene el gobierno de S.M. con que hacer desaparecer la apurada situación en que el Tesoro se encuentra, sin privar al país de los veneros de su riqueza.  La Cámara los conoce, como los conoce el gobierno por ello». En este razonamiento, tan familiar hoy a nuestros oídos,  no sabemos a qué medios aludían para acabar con el déficit aunque creemos que algún papel pudiera corresponder a la Corona.

Emilio Castelar y Ripoll
1832-1899
Joaquín Sorolla y Bastida
1863-1923

.…………Monarquía rasgada

Junto a la exposición de nuestros alcalareños salieron a la luz de las imprentas muchísimas más, uniendo a sectores críticos del moderantismo con progresistas y demócratas, donde estacaba la afilada prosa de su líder Castelar desde su tribuna en La Democracia, y que lograron al final tumbar el proyecto y hacer caer el 20 de febrero al ministro de Hacienda (que curiosamente, o no, volvería a hacerlo en el último gobierno de Isabel II). Sin embargo, el Gobierno de Narváez intentó una salida al fracaso de su política con un golpe de efecto, que diríamos hoy mediático. El mismo día que dimitía el ministro de Hacienda, presentaba un proyecto de Enajenación del Patrimonio Real para así aliviar el problema del déficit. El Presidente del  Gobierno diría con entusiasmo que la Reina había tenía un «rasgo de la inagotable munificencia» real y exclamaba «¡Cuán feliz es la nación que tiene una Reina, tan grande, tan generosa, tan patriótica!». No obstante la reacción no se hizo esperar, cinco días después, el 25 de febrero, Castelar publicó en La Democracia uno de los más famosos artículos de la historia de nuestro país, titulado «El rasgo», donde se ponía en solfa la pretendida generosidad regia ya que de las ventas de los bienes reales el 75% pasaría al Estado y el 25% a la reina. Castelar defendía que no era tal la generosidad, sino un verdadero latrocinio de las arcas del Estado ya que la reina convertiría en bienes personales el 25% de los bienes públicos. Este artículo provocó tal conmoción, que las consecuencias no se hicieron esperar. La oposición cargó las tintas contra la supuesta generosidad de la Reina ya que además de no enajenar sus joyas ni los principales palacios (propiedad privada de los reyes) hacía un buen negocio. Era por así decirlo una gran desamortizadora en su propio beneficio, tal como Teresita, la cortesana,  protagonista del Episodio Nacional de Galdós que cubría esa etapa. El Gobierno pidió que Castelar fuera expulsado de su puesto como profesor de Historia en la Universidad de Madrid.  Esto provocaría la caída del rector y las iras del alumnado que organizaría manifestaciones y actos de desagravio ante las autoridades. A esto respondería el Ministro de Gobernación, González Bravo, con lo siguiente ante el pleno del Congreso:  «Si se acude al terreno de la fuerza se opondrá la fuerza, al hierro se opondrá el hierro ¡y desgraciado del que caiga!». Y así las cosas, en la noche del 10 de abril de 1865, la célebre noche de San Daniel, la manifestación de estudiantes en la Puerta del Sol terminaría en algarada, y con ella los disparos de las fuerzas del orden que ocasionaron 9 muertes. Cientos de estudiantes acabaron detenidos. Tan maltrecho quedo el gobierno que el 21 de junio dimitió y pasó, como no podía ser de otro modo, a manos de O`Donnell. Se cerraba en falso un problema que a la larga acarrearía el final de la Monarquía, ya azotada en años anteriores por los escándalos de corrupción y nepotismo de la reina madre María Cristina de Borbón y su segundo marido, el Duque de Riánsares. Como bien dice la principal biógrafa de Isabel II, Isabel Burdiel, estos hechos sirvieron para «enturbiar más la imagen de la reina escandalosa, lasciva y reaccionaria».

…………En Alcalá al finalizar el año de 1865, se conformaría el Comité del Partido Demócrata, presidido por Cabello de la Vega. Los antes monárquicos-progresistas ahora pasaban a conformar  la opción democrática y republicana que a partir de la Revolución de 1868 y hasta 1873 gobernaría Alcalá de Guadaíra. A buen seguro, los acontecimientos que hemos narrado habrían jugado un papel destacado en este cambio.

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(*) Pablo Romero Gabella es profesor de Historia

del Instituto de Enseñanza Secundaria Vía Verde

de Puerto Serrano (Cádiz)

TOROS Y CAÑAS EN LA PLAZA DE BIBARRAMBLA. Por Álvaro Cubillo de Aragón (1596-1661)*

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«Fiestas reales por el felice naci-

miento del Serenísimo Príncipe de las

Españas, don Baltasar Carlos de Aus-

tria, nuestro señor, gloriosamente he-

chas por la insigne ciudad de Gra-

nada.»

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A las doce del mediodía entró en la plaza el comisario don Mateo de Lisón, vestido a lo francés, con ocho lacayos en el mismo traje, todos de telas ricas, plumas y guarniciones vistosas, y con él el laureado Francisco Moreno Abarca, vestido de español, ferreruelo, calzón y ropilla bordados de plata, cabos y plumas blancas y ochos lacayos turcos negros, vestidos de tela encarnada y plata.

…………Tomó su asiento la ciudad, y habiéndole tomado el Tribunal de la Santa Inquisición y el señor cardenal Spínola (que no quiso faltar al festejo de su príncipe), ocuparon el suyo los señores oidores de la Real Chancillería; no bien sentados estuvieron, cuando salió escombrando la plaza un ferocísimo toro, que, por tener vinculado el viento en sus pies, los vaqueros le llamaban «Torbellino». Hirió y maltrató a muchos hombres, con escandalosa lozanía, pero duróle poco esta gloria, porque a un mesmo tiempo entraron en la plaza don Pedro Francisco de Alarcón y Venegas, caballero el Hábito de Santiago, esclarecida sangre de los reyes de Granada, con trece lacayos encarnado y plata, y otros tantos rejones. Y don Fernando de Espinosa, veinticuatro de Granada, y gloria de los caballeros de Xerez, tan galán en ambas sillas, que él solamente en la una, se puede competir en la otra, prevenido también de rejones; y ambos los rompieron tan airosamente y con tanta gallardía, que se llevaron los ojos del pueblo. Mataron éste y muchos toros, siendo el alma de sus generosas acciones, horror mortal en los brutos y gloriosa admiración en el lucido concurso.

…………El cuidado de los comisarios tenía prevenidas tras mulas con cubiertas y tocas plateadas, bien adornadas de penachos y testeras, y apenas había caído el toro en el suelo, cuando le tenían fuera de la plaza (importante circunstancia de la fiesta).

…………Llegó la esperada noche, y habiendo despejado la plaza, empezaron a entrar por la puerta de Bibarrambla, en caballos artificiales, cuatro atabales, y dos trompetas, y tras ellos marchando diez y seis hombres armados en los mismos caballos con danzas y adargas, dieron vuelta a la plaza, y en medio de ella hicieron un vistoso caracol; luego se puso una tela, y empezaron a justar con lanzas de fuego, arrojando los caballos y jinetes por viseras y testeras gran número de cohetes sordos y tronadores.

…………Acabado este acto, se puso fuego al castillo, y fué tanta la confusión de bombas, tronadores, voladores y alquitranes y otras invenciones, que se vieron acreditadas las fabulosas aventuras de don Belianis de Grecia; llena la plaza de luces, se despojaron las ventanas de las hermosas jerarquías que las ocupaban, quedando esperando la fiesta principal para el martes siguiente.

…………Quisiera yo nuevo aliento y aliento y espíritu levantado, para saber decir la grandeza y obstentación con que Granada se vió este día; mas yo confío que no será despreciado este natural lenguaje, donde sin afectar locuciones, ni arrastrar auroras y planetas, humildemente ofrezco este breve epítome.

…………Entraron los comisarios con diferentes vestidos, mucho más ricos y costosos que los primeros, y ambos con calza, capa y gorra. Empezaron a disponer las cosas de su fiesta; y habiendo tomado asiento los tribunales en la forma ordinaria, se corrieron dos ferocísimo toros, que agitados de las garrochas amenazaban aun a los más bien prevenidos en su defensa. Tras desto, al son de varios instrumentos, hicieron su entrada los caballeros del juego, que fué en esta forma:

…………Los padrinos de las cañas fueron don Luis Lasso de la Vega, caballero del Hábito de Calatrava, corregidor de Granada y mayordomo del Serenísimo Infante don Fernando; don Juan Luis Ponce de León, caballero del Hábito de Santiago, señor de la villa de Zueros, que primorosa y acertadamente cumplieron con las obligaciones de su ilustrísima sangre y oficios.

…………Los caballeros que jugaron fueron treinta y seis, divididos en dos cuadrillas de a diez y ocho, y cada una de éstas en tres de a seis.

[…]

Vista de la Plaza Mayor de Madrid en 1623
Juan de la Corte
(Museo Municipal de Madrid)

Los peones o lidiadores de a pie las hicieron tan extremadas (las suertes) que alguno de ellos mató dos toros con una daga, siendo ambos remunerante despojo de su destreza.

…………Jugáronse las cañas tan acertadamente, que en ellas y en la escaramuza partida, se vió un vivo retrato de las veras, Divididos por los padrinos, prolongaron la fiesta más toros, y tras de los toros, un hermoso caracol guiado por el marqués de Armuña, que lo hizo extremadamente. Faltó la luz, y amanecieron los fuegos, porque lo mismo fué entrar en la plaza un poderoso elefante con una gran torre en la espalda, cuatro dragones y seis gigantes esgrimiendo montantes de fuego, que fué tánto el que de sí todos arrojaron, que parecía acabarse el mundo.

…………Dióse con esto fin a la más lucida fiesta que jamás se ha visto. Tal fué la aprobación de muchos señores y tal la aclamación del público; pero no se esperaba menos de tan cuidadosos comisarios, ni yo es posible que deje de quedar corto en tanta grandeza. Será Dios servido que por las bodas del Serenísimo Príncipe, cuyo nacimiento se celebra, goce España de mayores regocijos, habiendo la majestad de Felipe IV, padre suyo y señor nuestro, dilatado sus imperios por los términos del mundo para coronarle en ellos.

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(*) Relaciones del siglo XVII—«Mal referidas»
por Álvaro Cubillo de Aragón (1596-1661)
(Lectura 66.—CIEN LECTURAS HISTÓRICAS,
Compiladas por GLORIA GINER DE LOS RÍOS
Págs. 138 á 140
Ed. ESPASA—CALPE, S.A.
Madrid  1935)

Acta de anulação do festival taurino em Santo António das Areias
23 de abril de 2011

EL TIEMPO. Foto de Lauro Gandul Verdún

Alcalá de Guadaíra, 2012

UNA CLASE DE DIFERENCIA. De la serie «RECORTES», Nº 20. Por Pablo Romero Gabella

La familia del artista (1885)
Gustav Wentzel
1859-1927

«Así, en España, los miembros de la burguesía viven dos años más que los miembros de la pequeña burguesía, los cuales viven dos años más que los miembros de las clases medias, los cuales viven dos años más que los miembros de la clase trabajadora cualificada, los cuales viven dos años más que los miembros de la clase trabajadora no cualificada, los cuales viven dos años más que los han permanecido en paro largos periodos durante su vida. En África, clase media es cuando te levantas por la mañana y tienes donde comer, donde dormir y algo que hacer.»

[Vicenç Navarro, El subdesarrollo social de España. Causas y desarrollo, Barcelona, 2009, pág. 28 / Nana Kofi, fotógrafo en «Ghana, estado de buena esperanza» de Lola Huete Machado, en El País Semanal, nº 1860, 20 de mayo de 2012]

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AIREANDO LOS TRAPOS SUCIOS ESPAÑOLES (*). Por George Orwell 1903-1950 (Traductor del inglés al español, Manuel Sánchez Rosa)

Manifestantes en la Puerta del Sol
1936
(Fuente: FOTOS Y VÍDEOS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA)

Es posible que la Guerra Civil española haya producido una cosecha de mentiras más rica que cualquier otro evento desde la Primera Guerra Mundial de 1914 a 1918, pero sinceramente dudo, a pesar de todas esas hecatombes de monjas que han sido violadas y crucificadas ante los ojos de los reporteros de Daily Mail, que hayan sido los periódicos pro-fascistas los que han hecho el mayor daño. Son los periódicos de izquierdas, el News Chronicle y el Daily Worker, con sus sutilísimos métodos de distorsión, los que han evitado que el público británico captase la verdadera naturaleza de la lucha.

Falangistas desfilando en San Sebastián
1936
(Fuente: FOTOS Y VÍDEOS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA)

…………El hecho que estas publicaciones han oscurecido tan cuidadosamente es que el Gobierno Español (incluido el semi-autónomo gobierno catalán) está más temeroso de la revolución que de los fascistas. En este momento es casi seguro que la guerra terminará con algún tipo de acuerdo, y no hay la más mínima razón para dudar que el Gobierno, que dejó caer a Bilbao sin mover un dedo, desea salir totalmente victorioso; pero tampoco cabe duda sobre la meticulosidad con la que está aplastando a sus propios revolucionarios. Por algún tiempo ya pasado, un reinado del terror -supresión forzosa de partidos políticos, una sofocante censura de la prensa, espionaje incesante y encarcelamiento en masa sin juicio-ha estado en marcha. Cuando salí de Barcelona a finales de junio las cárceles estaban repletas; de hecho, las verdaderas cárceles llevaban bastante tiempo desbordadas y a los presos los estaban apiñando en tiendas vacías y cualquier otro descargadero que se pudiese encontrar para ellos. Pero el asunto a tener en cuenta es que la gente que ahora se encuentra en prisión no es fascista sino revolucionaria; no está allí porque sus opiniones estén muy a la derecha, sino porque están muy a la izquierda. Y los responsables de meterlos allí son los terribles revolucionarios ante cuyo simple nombre Garvin (**)  tiembla en sus botas: los Comunistas.

…………Mientras tanto, la guerra contra Franco continúa, pero, excepto por los desgraciados en las trincheras de la línea de fuego, nadie en el Gobierno de España piensa que sea una guerra real. La verdadera batalla es entre revolución y contra-revolución; entre los trabajadores que tratan en vano de mantener un trozo de lo que ganaron en 1936, y el bloque liberal-comunista que tan exitosamente se lo están arrebatando. Es una desgracia que tan poca gente en Inglaterra se haya percatado del hecho de que el Comunismo es ahora una fuerza contra-revolucionaria; que los comunistas de todas partes están aliados con el reformismo burgués y usan la totalidad de su poderosa maquinaria para aplastar o desacreditar a cualquier partido que muestre signos de tendencias revolucionarias. De ahí el grotesco espectáculo de comunistas atacados como perversos rojos por los intelectuales de la derecha que en esencia están de acuerdo con ellos. El señor Wyndham Lewis, por ejemplo, debería amar a los comunistas, al menos por un tiempo. En España la alianza Comunista-Liberal ha salido casi completamente victoriosa. No queda nada sustancial de todo lo que los obreros españoles consiguieron en 1936, excepto por unas pocas granjas colectivas y cierta cantidad de tierra de la que se apoderaron los campesinos el año pasado. Y presumiblemente, incluso los campesinos serán sacrificados más adelante, cuando no haya ninguna necesidad de aplacarlos. Para ver cómo surgió la situación actual es necesario mirar hacia atrás, a los orígenes de la Guerra Civil.

Franco y Yagüe
Sevilla
1936
(Fuente: FOTOS Y VÍDEOS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA)

.………..El intento de Franco de hacerse con el poder se diferenció de los de Hitler y Mussolini en que fue una insurrección militar, comparable a una invasión extranjera, por lo que no tuvo un apoyo masivo, aunque desde entonces Franco ha intentado conseguirlo. Sus principales partidarios, aparte de ciertas secciones de los grandes negocios, fueron la aristocracia terrateniente y la enorme Iglesia parasitaria. Obviamente una insurrección de este tipo consigue formar en su contra a varias fuerzas que no están de acuerdo en ningún otro aspecto. El campesino y el obrero odian el feudalismo y el clericalismo, pero también lo hace el burgués liberal, que no se opone en absoluto a una versión más moderna de fascismo; al menos mientras no se le llame Fascismo. El burgués liberal es genuinamente liberal hasta el punto en el que se acaban sus intereses. Representa al grado de progreso que implica la frase «la carrière ouverte aux talents»(***) . Porque claramente no tiene la posibilidad de desarrollo en una sociedad feudal en la que el obrero y el campesino son demasiado pobres para comprar mercancías, donde la industria está agobiada por el peso de enormes impuestos que pagan atuendos de obispos, y donde cada trabajo lucrativo se da por norma general al amigo del hijo ilegítimo del duque. De ahí que, ante un reaccionario descarado como Franco, consigues durante un tiempo una situación en la que el obrero y el burgués -en la realidad enemigos mortales- luchen hombro con hombro. Esta dificultosa alianza se conoce como el Frente Popular (o, en la prensa comunista, para darle un falso atractivo democrático, el Frente del Pueblo). Es una combinación con tanta vitalidad y tanto derecho a existir como un cerdo con dos cabezas o cualquier otra monstruosidad de Barnum and Bailey.

Entierro de Durruti
Barcelona
1936
(Fuente: FOTOS Y VÍDEOS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA)

…………En cualquier situación de emergencia grave, la contradicción que implica el Frente Popular está destinada a hacerse patente. Ya que incluso cuando el obrero y el burgués luchan juntos contra el Fascismo, no lo hacen por las mismas cosas: el burgués lucha por democracia burguesa, es decir, Capitalismo. El obrero, en la medida que comprende el asunto, por Socialismo. Y en los primeros días de la revolución los obreros españoles comprendieron el asunto estupendamente. En las áreas donde el Fascismo fue derrotado no se contentaron con expulsar a las tropas rebeldes de los pueblos, también aprovecharon la oportunidad de apropiarse de la tierra y fábricas y de establecer los principios poco definidos de un gobierno obrero mediante comités locales, milicias obreras, fuerzas policiales, etcétera, etcétera. Sin embargo, cometieron el error (quizás porque la mayoría de los revolucionarios activos eran anarquistas con la desconfianza de todos los parlamentos) de dejar al Gobierno Republicano con el control simbólico. Y, a pesar de varios cambios en la administración, cada subsecuente Gobierno había sido del mismo carácter burgués-reformista. Al principio, parecía no importar porque el Gobierno, especialmente en Cataluña, casi no tenía poder y los burgueses tenían que mantenerse apartados o incluso (todavía ocurría cuando llegué a España en diciembre) disfrazarse de obreros. Más tarde, cuando el poder se escapó de las manos de los anarquistas a las manos de los comunistas y socialistas de derechas, el Gobierno pudo reafirmarse, los burgueses salieron de su escondite y reapareció la vieja división de la sociedad en ricos y pobres, sin muchas modificaciones. De ahí en adelante cada movimiento, excepto algunos dictados por emergencia militar, se dirigía a deshacer el trabajo de los primeros meses de la revolución. De todas los ejemplos que podría elegir, citaré sólo uno, la desintegración de las viejas milicias obreras, que estaban organizadas en un sistema genuinamente democrático con oficiales y reclutas recibiendo la misma paga y mezclándose en términos de igualdad completa, y la sustitución por el Ejercito Popular (de nuevo, en la jerga Comunista: Ejercito del Pueblo), modelado todo lo posible como un ejercito burgués, con una privilegiada casta de oficiales, diferencias inmensas de paga, etc., etc. No hace falta decir que esto se anuncia como una necesidad militar, y casi es seguro que se encamina a la eficiencia militar, al menos por un breve periodo. Pero el indudable propósito del cambio fue darle un golpe a la igualdad. En cada aspecto se ha seguido la misma política, con el resultado de que tan solo un año después del estallido de la guerra y la revolución el panorama es en efecto un Estado burgués ordinario, con, además, un reinado de terror para preservar el status quo.

…………Probablemente, este proceso podría no haber llegado tan lejos si la lucha se hubiera producido sin intromisión extranjera. Pero la debilidad militar del Gobierno lo hizo imposible. Ante los mercenarios franceses tuvieron que girarse hacia Rusia para solicitar su ayuda, y aunque la cantidad de armas suministradas por Rusia se ha exagerado enormemente (en mis primeros tres meses en España sólo vi una arma rusa, una ametralladora solitaria), el mero hecho de su llegada puso a los Comunistas en el poder. Para comenzar, los aviones y armas rusos, y las buenas cualidades de las Brigadas Internacionales (no necesariamente comunistas pero bajo control comunista), elevaron inmensamente el prestigio Comunista. Pero, aún más importante, como Rusia y México eran los únicos países que abiertamente suministraban armas, los rusos pudieron no solo conseguir el dinero por sus armas, sino aprovecharse de los términos de su venta también. Dicho rápidamente, los términos fueron: «Aplastad la revolución o no obtendréis más armas». La razón que habitualmente se da para justificar la actitud de Rusia es que si Rusia figuraba como instigadora de la revolución, el pacto Franco-Soviético (y la deseada alianza con Gran Bretaña) estaría en peligro. También podría ser que el espectáculo de una verdadera revolución en España pudiese alzar ecos no deseados en Rusia. Los Comunistas, por supuesto, niegan que se haya ejercido presión directa alguna por el Gobierno Ruso. Pero esto, incluso si es verdad, no importa demasiado, ya que se asume que los Partidos Comunistas de todos los países llevan a cabo la política Rusa. Y es seguro que el Partido Comunista Español, junto con los Socialistas de derechas a los que controlan, y la prensa Comunista del mundo entero han usado toda su inmensa y siempre creciente influencia para apoyar el lado contra-revolucionario.

…………En la primera mitad de este artículo sugerí que la verdadera lucha en España, por el lado del Gobierno, ha sido entre revolución y contra-revolución; que el Gobierno, aunque lo suficientemente preocupado para evitar ser derrotado por Franco, ha estado incluso más preocupado por deshacer los cambios revolucionarios que acompañaron al estallido de la guerra.

…………Cualquier Comunista rechazaría esta sugerencia como errónea o interesadamente deshonesta. Te diría que no tiene sentido hablar del Gobierno español aplastando a la revolución porque la revolución nunca ha ocurrido, y que nuestra tarea por el momento es vencer al Fascismo y defender la Democracia. Y en este respecto es de vital importancia ver cómo funciona exactamente la propaganda Comunista antirrevolucionaria. Es un error pensar que esto no tiene relevancia en Inglaterra, donde el Partido Comunista es pequeño y débil en comparación. Veremos su relevancia muy rápidamente si Inglaterra entra en alianza con la U.R.S.S., o quizás incluso antes, ya que la influencia del Partido Comunista está destinada a aumentar –está aumentando visiblemente- cuanto más y más se dé cuenta la clase capitalista de que el Comunismo de nuestros días está jugando a su juego.

…………En líneas generales, la propaganda Comunista depende de aterrorizar a la gente con los (realmente ciertos) horrores del Fascismo. También incluye fingir –no en esas palabras, pero por implicación- que el Fascismo no tiene nada que ver con el capitalismo. El Fascismo es tan solo alguna forma de vileza sin sentido, una aberración, sadismo de masa, el tipo de cosa que ocurriría si de repente soltaras a un psiquiátrico completo de maniacos homicidas. Presenta al Fascismo de esta forma y podrás movilizar la opinión pública contra él, al menos por un tiempo, sin provocar movimiento revolucionario alguno. Puedes oponerte al Fascismo mediante Democracia burguesa, que viene a ser capitalismo. Pero mientras tienes que librarte de la molesta persona que señala que el Fascismo y la democracia burguesa son Tararí y Tarará (****). Al principio lo haces llamándolo visionario inverosímil. Le dices que está confundiendo el asunto, que está dividiendo a las fuerzas antifascistas, que éste no es el momento de frases revolucionarias que siembren el odio, que por el momento tenemos que luchar contra el
Fascismo sin preguntar muy precisamente por qué estamos luchando. Más tarde, si todavía se niega a callarse, cambias de tono y lo llamas traidor. Más exactamente, lo llamas un trotskista.

Trotksky
1879-1940

…………¿Y qué es un trotskista? Esta temible palabra –en estos momentos en España te pueden meter en la cárcel y mantenerte allí indefinidamente, sin juicio, por el mero rumor de que eres un trotskista- está empezando a circular ahora en Inglaterra. Con el tiempo sabremos más de ella. La palabra trotskista (o trotsky-fascista) se usa habitualmente para designar a un fascista disfrazado que aparenta ser un ultra-revolucionario con el propósito de dividir a las fuerzas de izquierdas. Pero basa su curioso poder en el hecho de que significa tres cosas distintas: Puede significar alguien que, como Trotsky, deseaba la revolución mundial; o un miembro de la organización de la que Trotsky es líder (el único uso legítimo de la palabra); o el ya mencionado fascista disfrazado. Los tres significados se pueden encajar uno dentro del otro según se desee. El significado nº 1 puede llevar con él el del nº 2, y el nº 2 casi siempre lleva en sí el nº 3. De ahí que: «Se ha escuchado a X hablar favorablemente de la revolución mundial, por lo que es un trotskista, luego es un fascista». En España, y hasta cierto punto incluso en Inglaterra, cualquiera que profese el socialismo revolucionario (es decir, que profese las cosas que el Partido Comunista profesaba hasta hace unos años) está bajo sospecha de ser un trotskista a sueldo de Franco o Hitler.

…………La acusación es muy sutil, porque en cualquier caso, a menos que alguien supiese lo contrario, podría ser cierta. Un espía fascista probablemente se disfrazaría de revolucionario. En España, cualquiera cuyas opiniones estén a la izquierda de las del Partido Comunista resultará ser, tarde o temprano, un trotskista o, al menos, un traidor. Al comienzo de la guerra, el P.O.U.M. (Partido Obrero de Unificación Marxista), un partido comunista de la oposición que grosso modo se corresponde con el I.L.P. inglés (Partido Laborista Independiente) , era un partido aceptado y aportó un ministro al gobierno catalán. Más tarde, fue expulsado del gobierno; a continuación se denunció que era trotskista, y luego fue suprimido, metiendo en la cárcel a cualquier miembro que la policía pudiera agarrar.

…………Hasta hace unos meses, se describía a los anarco-sindicalistas como trabajadores leales junto a los comunistas. Entonces se los hizo desaparecer del Gobierno, entonces resultó que no trabajaban tan lealmente, ahora están en proceso de convertirse en traidores. Después llegará el turno de los Socialistas de izquierda. Caballero, el ex presidente Socialista de izquierda, hasta mayo de 1937 ídolo de la prensa Comunista, está ya en la más absoluta oscuridad, un trotskista y enemigo del pueblo. Y así continúa el juego. El final lógico es un régimen en el que cualquier partido de la oposición y periódico sea suprimido y cualquier disidente de importancia esté en la cárcel. Por supuesto, un régimen así será Fascismo. No será lo mismo que el fascismo que Franco impondría, será mejor que el fascismo de Franco hasta el punto de que merezca la pena luchar por él, pero será Fascismo. Solo que, al estar bajo el mando de Comunistas y Liberales, tendrá un nombre distinto.

…………Mientras tanto, ¿puede ganarse la guerra? La influencia Comunista ha sido en contra del caos revolucionario y, por tanto, con la excepción de la ayuda Rusa, ha tendido a crear una mayor eficiencia militar. Si los Anarquistas salvaron el Gobierno de agosto a octubre de 1936, los Comunistas lo han salvado de octubre en adelante. Pero al organizar la defensa han conseguido matar el entusiasmo (dentro de España, no fuera). Han hecho posible un ejercito de reclutas militarizados, pero también lo han hecho necesario. Es significante que tan pronto como en enero de este año, el reclutamiento voluntario había cesado en la práctica. Un ejército revolucionario puede a veces ganar por su entusiasmo, pero un ejército de reclutas tiene que ganar por las armas, y no sería lo normal que el Gobierno tuviese una gran superioridad de armas, a menos que Francia interviniera o a menos que Alemania e Italia decidieran escaparse con las colonias españolas y dejaran a Franco en la estacada. En general, parece que lo más probable sería un estancamiento.

…………¿Y la intención del Gobierno es realmente ganar? No pretende perder, es cierto. Por otro lado, una victoria rotunda, con Franco a la fuga y los alemanes e italianos repelidos hacia el mar, traería consigo difíciles problemas, algunos de ellos demasiado obvios como para mencionarlos. No hay pruebas reales y uno sólo puede juzgar por los eventos, pero sospecho que a lo que el Gobierno está jugando es a alcanzar un compromiso que dejaría la situación de guerra esencialmente en su existencia. Todas las profecías son erróneas, así que está también lo será, pero aprovecharé la oportunidad y diré que aunque la guerra finalizara pronto o se prolongara años, acabará con España dividida, o bien por fronteras reales o bien por zonas económicas. Por supuesto, un compromiso así podría ser proclamado como una victoria por cualquiera de los bandos, o por ambos.

…………Todo lo que he dicho en este artículo se consideraría banal en España, o incluso en Francia. Sin embargo en Inglaterra, a pesar de que el interés en la guerra española ha aumentado, hay muy poca gente que haya escuchado alguna vez acerca de la enorme lucha que está ocurriendo tras las líneas del Gobierno. Por supuesto, esto no ocurre por accidente. Ha habido una conspiración bastante deliberada (podría dar ejemplos concretos) para evitar que se comprenda la situación española. La gente que debería conocerla mejor, se ha inclinado hacia el engaño alegando que si cuentas la verdad sobre España ésta se utilizará como propaganda Fascista.

…………Es fácil ver a dónde lleva una cobardía tal. Si se le hubiese ofrecido al público británico una versión veraz de la guerra española, éste habría tenido la oportunidad de aprender qué es el Fascismo y cómo se puede combatir. En realidad, la versión del News Chronicle del Fascismo como un tipo de manía homicida característica del Coronel Blimps murmullando en el vacío económico se ha establecido con más firmeza que nunca antes. Y así estamos un paso más cerca de la gran guerra contra el Fascismo (comparar con contra el militarismo de 1914) que permitirá al Fascismo, en su variedad británica, deslizarse sobre nuestros cuellos en su primera semana.

George Orwell
1903-1950

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* Artículo publicado en el periódico británico «New English Weekly» (29 de julio y 2 de septiembre de 1937).

** Garvin era un periodista inglés.

*** «la carrera abierta a los talentos» .

**** Tararí y Tarará son personajes de Alicia en el país de las maravillas. Gemelos en apariencia, pero de personalidades distintas.

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LA CRUZ DEL INGLÉS UN 5 DE MAYO DE 2012 (ALCALÁ DE GUADAÍRA). Fotos de Lauro Gandul Verdún y Olga Duarte Piña

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LA CRUZ DEL INGLÉS 2012

…MÁS BRITÁNICOS EN «CARMINA»

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LA LEYENDA NEGRA DE ESPAÑA. Referencias seleccionadas en «CARMINA» por Lauro Gandul Verdún 2012

Aquelarre

Rafael Luna

«La Leyenda Negra consiste en que, partiendo de un punto concreto, que podemos suponer cierto, se extiende la condenación y descalificación a todo el país a lo largo de toda su historia, incluida la futura. En eso consiste la peculiaridad original de la Leyenda Negra. En el caso de España, se inicia a comienzos del siglo XVI, se hace más densa en el siglo XVII, rebrota con nuevo ímpetu en el siglo XVIII -será menester preguntarse por qué-, y reverdece con cualquier pretexto, sin prescribir jamás.»

«Uno de los testimonios más lúcidos y expresivos de la reacción temprana a la Leyenda Negra es el de Quevedo. En 1609 escribe su España defendida. Lo más interesante es que la preocupación de Quevedo se reparte entre los extranjeros que atacan y calumnian a España y los españoles que los siguen, o desconocen nuestra realidad, o escriben sobre nuestra historia con tal incompetencia, que es mucho peor que si no escribieran.»

¡Oh, desdichada España! !Revuelto he mil veces en la memoria tus antigüedades y anales, y no he hallado por qué causa seas digna de tan porfiada persecución! Sólo cuando veo que eres madre de tales hijos, me parece que ellos, porque los criaste, y los extraños, porque ven que los consientes, tienen razón de decir mal de ti… (Quevedo)

[De España inteligible. Razón histórica de las Españas

Julián Marías

1984]

«Los hugonotes, los holandeses y los ingleses recibieron las obras de Benzoni y de Las Casas con alborozo. En la Apología de Guillermo de Orange de 1581, la destrucción de veinte millones de indios fue debidamente puesta de manifiesto como prueba de la innata propensión de los españoles a cometer actos de indecible crueldad. Contra una propaganda de guerra en tal escala, los cronistas oficiales de Indias españoles sólo podían ofrecer una débil resistencia. En aquellos años de crisis europea se había estado forjando un arma que proporcionaría valiosos servicios a generaciones de enemigos de España. Los sufrimientos de los indios aparecieron incluso en la campaña de panfletos que los catalanes llevaron a cabo contra el gobierno tiránico de Olivares, en la revuelta de 1640, y fue precisamente en Barcelona donde la obra de Las Casas fue reimpresa por primera vez en España, en 1646.»

»Por primera vez en la historia europea, la actuación colonial de un poder imperial estaba siendo utilizada sistemáticamente contra él por sus enemigos. (…)»

[De El viejo mundo y el nuevo (1492-1650)

John Huxtable Elliott

(Trad. Rafael Sánchez Mantero)

1972]

NAPOLEONCITO HA HABLADO. Por Joaquín de Grado

Maison de la Mutualité
Foto JPQ
11 diciembre 2012

A ver para qué necesitamos tantos analistas y tantos aparatos de partidos, cuando con Sarkozy tenemos de sobra: ¡Mirad, mirad a lo que conducen siete años de socialismo! ¡Fijaos cómo ha quedado España! Esto es lo que dice el napoleoncito este a los electores franceses, preso de miedo a que lo echen del Elíseo. ¡Lo que se va a perder Francia si eso ocurre! ¡Qué catástrofe para Europa! También mencionó a Grecia, dado que en ese sufrido país gobernó «el socialismo» unos cuantos años. Aunque allí debe seguir habiendo «socialismo», dado que el PASOK sigue gobernando, aunque sea con los declaradamente nazi-fascistas del LAOS.

Sarkozy, como buen bellaco, quiere suplir su nulidad intelectual con una especie de inventiva rebosante de sinvergüencería. Llamar socialismo a lo que ha habido en España durante estos años es como decirle guapa a Belén Esteban o enano a Pau Gasol. Es decir, que la culpa de cómo está España, y Grecia (¿y Italia, napoleoncito?) la tiene «el socialismo», no el Tratado de Maastricht, ni el euro, ni el sistema usurario que lo domina y desgobierna todo, ni la privatización de todo, ni como lo tienen todo organizado para el robo y el saqueo de los que trabajan. La culpa no la tienen los gobiernos que, encantados de hacerlo, han hecho y hacen todo lo posible para servir a los poderosos, es decir, a los ladrones. No, la tiene «el socialismo». Ni usted ni yo, monsieur Sarkozy, lo vamos a conocer, pero la Humanidad habrá de hacerlo, si es que quiere seguir adelante. Y además le digo: ¡Ea, pues vaya usted a la merde, monsieur!.

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LA RELIGIÓN DEL VOTO. Por Joaquín de Grado
DÚO ALCALAREÑO. María del Águila Barrios y Joaquín de Grado
EL 20-N, REFERÉNDUM. Por Joaquín de Grado