Posts categorized “Poesía”.

SEÑOR. QUE ALLÁ DE LA ESTRELLADA CUMBRE. Soneto de Francisco de Aldana (1537-1578)

 

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Sierra de Grazalema

[Fotos: Manuel Verpi 2015]

 

   Señor, que allá de la estrellada cumbre
todo lo ves en un presente eterno,
mira tu hechura en mí, que al ciego infierno
la lleva su terrena pesadumbre.

   Eterno Sol, ya la encendida lumbre
do esté mi alegre abril florido y tierno
muere, y ver pienso al más nevado invierno
más verde la raíz de su costumbre.

   En mí tu imagen mira, ¡oh Rey Divino!,
con ojos de piedad, que al dulce encuentro
del rayo celestial verás volvella,

   que a verse como en vidrio cristalino
la imagen mira el que se espeja dentro,
y está en su vista dél su mirar della.

 

[FRANCISCO DE ALDANA.

POESÍAS CASTELLANAS COMPLETAS.

Edición de José Lara Garrido.

Ed. Ediciones Cátedra, S.A. Madrid 1997]

 

EN LA MUERTE DE CRISTO, CONTRA LA DUREZA DEL CORAZÓN DEL HOMBRE. Soneto de Francisco de Quevedo (1580-1645)

 

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Cristo del Amor

Manuel Pineda Calderón

(1906-1974)

 

   Pues hoy derrama noche el sentimiento
por todo el cerco de la lumbre pura,
y amortecido el sol en sombra obscura
da lágrimas al fuego y voz al viento;

   pues de la muerte el negro encerramiento
descubre con temblor la sepultura,
y el monte, que embaraza la llanura
del mar cercano, se divide atento,

   de piedra es, hombre duro, de diamante
tu corazón, pues muerte tan severa
no anega con tus ojos tu semblante.

   Mas no es de piedra, no; que si lo fuera,
de lástima de ver a Dios amante,
entre las otras piedras se rompiera.

 

[FRANCISCO DE QUEVEDO.

OBRAS COMPLETAS, I : POESÍA ORIGINAL.

Edición, introducción, bibliografía y notas de JOSÉ MANUEL BLECUA.

Ed. Planeta, S.A. Barcelona 1974]

 

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SONETOS EN «CARMINA»:

 

POR QUÉ, HABIENDO MUCHAS MADRES MUERTO DE LÁSTIMA DE VER MUERTOS SUS HIJOS, AMANDO NUESTRA SEÑORA MÁS A SU HIJO QUE TODAS, NO MURIÓ DE LÁSTIMA. Soneto de Francisco de Quevedo (1580-1645)

COMO EL TORO HE NACIDO PARA EL LUTO. Soneto de Miguel Hernández (1910-1942)

LA LLUVIA. Un soneto de Jorge Luis Borges (1899-1986)

 

POR QUÉ, HABIENDO MUCHAS MADRES MUERTO DE LÁSTIMA DE VER MUERTOS SUS HIJOS, AMANDO NUESTRA SEÑORA MÁS A SU HIJO QUE TODAS, NO MURIÓ DE LÁSTIMA. Soneto de Francisco de Quevedo (1580-1645)

 

 La Piedad de Miguel Ange 1La Piedad

Miguel Ángel Buonaroti

1475-1564

 

   El ver correr de Dios la sangre clara
en abundante vena por el suelo
(que borró el sentimiento todo el cielo
y al sol desaliñó cabello y cara);

   ver la generación dura y avara
hartarse de venganza en su consuelo,
oír la grande voz que rompió el velo;
amaneciendo sombras que declara,

   no fue bastante, con afán tan fuerte,
a desatar un alma combatida
que por los ojos en raudal se vierte.

   Pues aunque fue mortal la despedida,
aun no pudo, de lástima, dar muerte,
muerte que sólo fue para dar vida.

 

[FRANCISCO DE QUEVEDO.

OBRAS COMPLETAS, I : POESÍA ORIGINAL.

Edición, introducción, bibliografía y notas de JOSÉ MANUEL BLECUA.

Ed. Planeta, S.A. Barcelona 1974]

 

A MARÍA SANTÍSIMA DEL SOCORRO (1940-2015). Poema de Lauro Gandul Verdún

 
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María Santísima del Socorro

Alcalá de Guadaira

1940

[Foto: Manuel Verpi 2015]

 

Al escultor Sebastián Santos Rojas,

«In Memoriam»

(1895.1977)

 

   Ante tu escultura:
Tu mirar hacia abajo,
Tu boca entreabierta,
Tus finos labios,
Tu rostro aniñado,
Tus grandes párpados, Virgen mía
Y eterna Madre:
Tu imagen lleva dentro su unción sacra
Y tu dolor.

   Ante tu imagen,
Confirmo que es de creer
Que la esculpieron rezando
Y que el taller del pío imaginero
Más era ermita,
Sacra gruta fecunda,
Donde Dolorosas como tú
Emergían desde lo hondo de un ansia.
Una mística guía cierta
Para la gubia del artista que reza
Porque sólo así sus manos pueden representarte:
A Ti, refugio de los que sufren.

   ¡Ah, tanto dolor y, sin embargo, tanto amparo!
¿Dónde y cuándo el consuelo?
Lágrimas de luz en la tiniebla.
Lágrimas que dejan un surco amargo,
Leve y seco,
En el rostro mismo de la Piedad.
Con tu figura,
Desde unos grandes ojos
La Pasión del Hijo
Nos contempla.
Ahondados ojos
Que nos penetran el alma
Por los siglos de los siglos
Y nos socorren

   ¡Ah, tanto dolor y, sin embargo, tanto amparo!
Ante tu divina presencia
Tiemblan el polvo y la nada
Que la muerte porta.

   Amparo, tutela y socorro del mundo
De los humildes y mansos
Cuyo coraje todo Ella les da.
Fuente inagotable de amoroso socorro.
En la mañana y en los cielos,
En la noche y en el huracán

   Llena de gracia,
Llena de sol donde ningún mal cabe,
La más profundamente humana
Con su dolor sobrehumanamente soportado.
Nada temo cuando me atengo a ti,
Madre de Dios y universal Madre nuestra.

 

«POESÍA SACRA» EN LA IGLESIA DEL MÁRTIR SAN SEBASTIÁN DE ALCALÁ DE GUADAÍRA (*). 75 º ANIVERSARIO DE LA HERMANDAD DE LA AMARGURA

 

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Javier Rodríguez, Lauro Gandul y Elías Chincoa

[Foto: ODP 20/03/2015 Iglesia de San Sebastián (Alcalá)]

[(*) PINCHAR EN LA FOTO PARA ESCUCHAR EL ACTO]

 

«Lo que empezó siendo una propuesta literaria y musical para poder ofrecer una muestra de nuestra altísima poesía española de tema sacro (declamada, cantada y musicada), va a ser dentro de unos instantes puro acto. El acto al que nuestra Hermandad de la Amargura les ha convocado esta noche y con el que queremos provocar el gozo de las palabras de los grandes poetas cuando cantan a Jesús o a María, en los siglos XVI, XVII y XX.

   Grandes poetas a los que esta noche les ponen voz Lauro Gandul, que ha preparado la antología y declamará los poemas, y Javier Rodríguez, Niño del Maúro, que ha llevado al cante los versos, bajo la dirección musical de Elías Chincoa, Niño Elías, batuta y guitarra del acto.

   Se van a declamar y cantar poemas de Miguel de Unamuno, Antonio Machado, Fray Luis de León, Francisco de Aldana, Francisco de Quevedo, Juan Ramón Jiménez, Luis de Góngora, Federico García Lorca, Gerardo Diego y Lope de Vega en un orden que no es el cronológico, sino el que ha exigido la propia ejecución artística del acto.

   Elías va a interpretar Amarguras de Manuel Font de Anta en versión para guitarra compuesta por Niño Elías; el Ave María de Franz Shubert, Inspiración, también compuesta por Elías; Estudio en mi menor, de Ferdinando Carulli, Estudio en si menor de Fernando Sor y las Saetas del Silencio de Francisco de Paula Solís y, además tocará soleares, mineras, peteneras, tientos, tonás y seguirillas.

   Javier cantará por soleá, por toná y por romance,  y una saeta…»

 

[Enrique Oliver Aguilar]

 

ANTOLOGÍA DE POEMAS, PREPARADA Y DECLAMADA POR LAURO GANDUL VERDÚN,

PARA UN RECITAL DE POESÍA SACRA,

CON EL CANTE DE JAVIER RODRÍGUEZ, NIÑO DEL MAÚRO,

Y CON LA DIRECCIÓN MUSICAL Y EL ACOMPAÑAMIENTO DE LA GUITARRA DE ELÍAS CHINCOA, NIÑO ELÍAS

 

1º EL CRISTO DE VELÁZQUEZ (FRAGMENTO). Poema de Miguel de Unamuno (1864-1936)

2º ANOCHE CUANDO DORMÍA SOÑÉ, ¡BENDITA ILUSIÓN! Antonio Machado (1875-1939)

3º NO DESDEÑÉIS LA PALABRA. Antonio Machado (1875-1939)

4º AMOR CASI DE UN VUELO ME HA ENCUMBRADO. Fray Luis de León (1527-1591)

5º DESPUÉS QUE NOS DESCUBREN SU LUCERO. Fray Luis de León (1527-1591)

6º HERMOSA MÁS QUE EL SOL, ANTES NACIDA. Francisco de Aldana (1537-1578)

7º OH DEL INMENSO SER CONCEBIDORA. Francisco de Aldana (1537-1578)

8º POR QUÉ, HABIENDO MUCHAS MADRES MUERTO DE LÁSTIMA DE VER MUERTOS SUS HIJOS, AMANDO NUESTRA SEÑORA MÁS A SU HIJO QUE TODAS, NO MURIÓ DE LÁSTIMA. Francisco de Quevedo (1580-1645)

9º ANUNCIACIÓN. Juan Ramón Jiménez (1881-1958)

10º AL NACIMIENTO DE CRISTO NUESTRO SEÑOR. Luis de Góngora y Argote (1561-1627)

11º PASO. Federico García Lorca (1898-1936)

12º LA PALMERA. Gerardo Diego (1896-1987)

13º ¡OH, CORTESÍA! ¡OH, DULCE ACOGIMIENTO! Fray Luis de León (1527-1591)

14º SEÑOR. QUE ALLÁ DE LA ESTRELLADA CUMBRE. Francisco de Aldana (1537-1578)

15º SONETO A CRISTO CRUCIFICADO. Anónimo (Hacia 1625)

16º «RIMA SACRA XVIII». Lope de Vega (1562-1635)

17º EN ESTA TABLA DE TU CRUZ DIVINA. Lope de Vega (1562-1635)

18º DULCE SEÑOR, MIS VANOS PENSAMIENTOS. Lope de Vega (1562-1635)

19º CÓMO PODRÉ, SEÑOR, QUERER QUEREROS. Lope de Vega (1562-1635)

20º EN LA MUERTE DE CRISTO, CONTRA LA DUREZA DEL CORAZÓN DEL HOMBRE. Francisco de Quevedo (1580-1645)

21º POR LOS REYES BUENOS, DE QUIEN MURMURAN MALOS VASALLOS. Francisco de Quevedo (1580-1645)

22º SAETA. Federico García Lorca (1898-1936)

23º PADRE NUESTRO [GLOSADO (DOS FRAGMENTOS)]. Francisco de Quevedo (1580-1645)

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TAMBIÉN PUEDEN LEER, VER Y ESCUCHAR EN «CARMINA» ESTAS OTRAS ENTRADAS:

 

«DIÁLOGOS: CUERDA Y VERSO». Sobre poemas de Lauro Gandul Verdún y músicas de Niño Elías (Llerena, 31 de mayo de 2014)

NIÑO ELÍAS Y LAURO GANDUL. Dibujo a tinta de Luis Caro, 1998

NIÑO ELÍAS, MÚSICO («Historias de vidas»). Olga Duarte Piña y Lauro Gandul Verdún, 2004

POEMA PARA GUITARRA SOLA (A NIÑO ELÍAS). Lauro Gandul Verdún (Buenos Aires, 2006)

REPORTAJE FOTOGRÁFICO DEL ACTO TITULADO «LA CEGUERA» OFRECIDO POR «CARMINA» TEXTOS PARA UNA LECTURA EN LOS ÁNGELES VIEJOS. Fotos de Enrique Sánchez Díaz (Alcalá de Guadaíra, 1 de diciembre de 2006)

ARTISTAS. «Para un cuaderno de fotografías» por Miguel Hermosín

 

EN MEMORIA DE LOS MUERTOS DE ATOCHA: RIMA LXXIII. Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla, 1836-Madrid, 1870)

 

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 (Foto: ODP,  2005)

 

Cerraron sus ojos
que aún tenía abiertos,
taparon su cara
con un blanco lienzo,
y unos sollozando,
otros en silencio,
de la triste alcoba
todos se salieron.

La luz que en un vaso
ardía en el suelo
al muro arrojaba
la sombra del lecho
y entre aquella sombra
veíase a intérvalos
dibujarse rígida
la forma del cuerpo.

Despertaba el día,
y a su albor primero
con sus mil rüidos
despertaba el pueblo.
Ante aquel contraste
de vida y misterio,
de luz y tinieblas,
yo pensé un momento:

¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

De la casa en hombros
lleváronla al templo
y en una capilla
dejaron el féretro.
Allí rodearon
sus pálidos restos
de amarillas velas
y de paños negros.

Al dar de las Ánimas
el toque postrero,
acabó una vieja
sus últimos rezos,
cruzó la ancha nave,
las puertas gimieron,
y el santo recinto
quedóse desierto.

De un reloj se oía
compasado el péndulo
y de algunos cirios
el chisporroteo.
Tan medroso y triste,
tan oscuro y yerto
todo se encontraba
que pensé un momento:

¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

De la alta campana
la lengua de hierro
le dio volteando
su adiós lastimero.
El luto en las ropas,
amigos y deudos
cruzaron en fila
formando el cortejo.

Del último asilo,
oscuro y estrecho,
abrió la piqueta
el nicho a un extremo:
allí la acostaron,
tapiáronle luego
y con un saludo
despidióse el duelo.

La piqueta al hombro
el sepulturero
cantando entre dientes
se perdió a lo lejos.
La noche se entraba,
el sol se había puesto:
perdido en las sombras
yo pensé un momento:

¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!

En las largas noches
del helado invierno,
cuando las maderas
crujir hace el viento
y azota los vidrios
el fuerte aguacero,
de la pobre niña
a veces me acuerdo.
Allí cae la lluvia
con un son eterno:
allí la combate
el soplo del cierzo.
Del húmedo muro
tendida en el hueco,
acaso de frío
se hielan sus huesos!…

¿Vuelve el polvo al polvo?
¿Vuelve el alma al cielo?
¿Todo es sin espíritu
podredumbre y cieno?
¡No sé; pero hay algo
que explicar no puedo,
algo que repugna
aunque es fuerza hacerlo,
a dejar tan tristes
tan solos los muertos!

 

[Gustavo Adolfo Béquer. Rimas.

Ed. Espasa-Calpe, S.A. Madrid, 1963.

Págs. 112 á 116]

 

COMO EL TORO HE NACIDO PARA EL LUTO. Soneto de Miguel Hernández (1910-1942)

 

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Triángulo con sombras en La Maestranza

(Foto: LGV Sevilla 2003)

 

   Como el toro he nacido para el luto
y el dolor, como el toro estoy marcado
por un hierro infernal en el costado
y por varón en la ingle por un fruto.

   Como el toro lo encuentra diminuto
todo mi corazón desmesurado,
y del rostro del beso enamorado,
como el toro a tu amor se lo disputo.

   Como el toro me crezco en el castigo,
la lengua en corazón tengo bañada
y llevo al cuello un vendaval sonoro.

   Como el toro te sigo y te persigo,
y dejas mi deseo en una espada,
como el toro burlado, como el toro.

 

[MIGUEL HERNÁNDEZ (1910-1942).

El rayo que no cesa (1934-1935).

Editorial Losada, S.A. Buenos Aires, 1978.

Págs, 45 y 46]

 

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«la lengua en corazón tengo bañada»

(Foto: LGV Sevilla 2003)

 

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LAS ABARCAS DESIERTAS. Cuando la víspera de los Reyes Magos, a propósito de un homenaje de «CARMINA» al poeta MIGUEL HERNÁNDEZ (1910-1942)

«ME LLAMO BARRO AUNQUE MIGUEL ME LLAME» AHORA EN PAPEL

ME LLAMO BARRO AUNQUE MIGUEL ME LLAME. Centenario de un nacimiento: 1910-2010. Por Enrique Martín Ferrera (Julio de 2010)

 

ALGUNAS RIMAS DE ALBERTO GONZÁLEZ CÁCERES HECHAS POR ENCARGO (CON DOS PINTURAS DE RAFAEL LUNA, A PROPÓSITO DE ESTA EDICIÓN). Por Rafael Rodríguez González

 

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Sin título

(Acrílico sobre lienzo)

Rafael Luna

 

Los versos que siguen están extraídos de un trabajo, «Madre e hijo», que tan posible es que se publique como que no, en el que se relata la vida de Alberto González Cáceres y de su madre, Alicia. Mario Cortés (fallecido hace poco), me contó que estas rimas (hay más, pero para muestra bastan) las hacía por encargo. Por ejemplo, un alcalareño para una amiga en el cumpleaños de ésta; un soldado en Melilla para su novia; un enamorado astigitano para un soldado… Y Alberto les hacía el favor. El de Melilla le dijo que su novia, Mariquilla, le había preguntado que quién le había escrito aquello. Y Alberto le dijo que le contestara que nadie, sino que lo había soñado y lo había escrito sonámbulo. Poco después, la novia le preguntó qué cosa era sonámbulo. Es que… (R.R.G.)

*

   En este tan glorioso día
verás entrar en Fuengirola,
en la cresta de una ola,
un gran beso, Marta Lucía.
Ya sabes quién te lo envía:
éste que tumbado a la bartola
siempre anda con la tecnología.
Si supieras lo que yo daría
por llegar allá y decirte ¡Hola!

*

   Por carta, desde Sevilla,
me llega tu fragancia alentadora
hasta este cuartel de Melilla.
Ocupas mi pensamiento, chiquilla,
y sin tregua, hora tras hora,
el amor que mi pecho atesora
toma la forma de una tu horquilla,
de un tu peine, de la quilla
de la nao que salvadora
ha de llevarme a ti, Mariquilla.

*

   Sueño que tú, oh soldado del Pirineo,
gran portento acanelado,
cuerpo más que bien periformado,
eres quien me acaricia el perineo.
Lo sueño dormido e igual desvelado,
y hasta me parece que en tus ojos veo
la intención de bajarte el abultado
algodón que de nombre dan Abanderado,
para luego llegar los dos al apogeo.
¡Regresa de las montañas, cargado
con tus dones, que en Écija gimoteo,
aguardando tu hacer avolcanado!

 

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Sin título

(Acrílico sobre lienzo)

Rafael Luna

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Écija en «CARMINA»:

TUMBADAS GIRALDAS ASTIGITANAS. Poema de Lauro Gandul Verdún

FORJA AL AZAR DE HUMANOS. Poema de Lauro Gandul Verdún (Écija 2011)

 

LAS ABARCAS DESIERTAS. Cuando la víspera de los Reyes Magos, a propósito de un homenaje de «CARMINA» al poeta MIGUEL HERNÁNDEZ (1910-1942)

 

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Juguetería

[Foto: Manuel Verpi (Carmona 04/01/2015)]

 

   Por el cinco de enero,

cada enero ponía

mi calzado cabrero

a la ventana fría.

 

   Y encontraban los días,

que derriban las puertas,

mis abarcas vacías,

mis abarcas desiertas.

 

   Nunca tuve zapatos,

ni trajes, ni palabras:

siempre tuve regatos,

siempre penas y cabras.

 

   Me vistió la pobreza,

me lamió el cuerpo el río,

y del pie a la cabeza

pasto fui del rocío.

 

   Por el cinco de enero,

para el seis, yo quería

que fuera el mundo entero

una juguetería.

 

   Y al andar la alborada

removiendo las huertas,

mis abarcas sin nada,

mis abarcas desiertas.

 

   Ningún rey coronado

tuvo pie, tuvo gana

para ver el calzado

de mi pobre ventana.

 

   Toda la gente de trono,

toda gente de botas

se rió con encono

de mis abarcas rotas.

 

   Rabié de llanto, hasta

cubrir de sal mi piel,

por un mundo de pasta

y un mundo de miel.

 

   Por el cinco de enero,

de la majada mía

mi calzado cabrero

a la escarcha salía.

 

   Y hacia el seis, mis miradas

hallaban en sus puertas

mis abarcas heladas,

mis abarcas desiertas.

[Miguel Hernández (1910-1942)]

 

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LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS. Mateo 2, 1-12

VIAJE DE LOS MAGOS. T. S. Eliot (1888-1965)

EL CAMELLO. Por Gloria Fuertes

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ME LLAMO BARRO AUNQUE MIGUEL ME LLAME. Centenario de un nacimiento: 1910-2010. Por Enrique Martín Ferrera (Julio de 2010)

«ME LLAMO BARRO AUNQUE MIGUEL ME LLAME» AHORA EN PAPEL

 

AL PRINCIPIO ERA EL VERBO. Juan 1, 1-18

 

caos (mármol) Manolo López

Caos

(mármol)

Manuel Melquisedec

 

1 Al principio era el Verbo,
y el Verbo estaba en Dios,
y el Verbo era Dios.
Él estaba al principio en Dios.
3 Todas las cosas fueron hechas por Él,
y sin Él no se hizo nada de cuanto ha sido hecho.
En Él estaba la vida,
y la vida era la luz de los hombres.
La luz luce en las tinieblas,
pero las tinieblas no la abrazaron.
Hubo un hombre
enviado de Dios,
de nombre Juan.
Vino éste a dar testimonio de la luz,
para testificar de ella
y que todos creyeran por él.
No era él la luz,
sino que vino a dar testimonio de la luz.
Era la luz verdadera
que, viniendo a este mundo,
ilumina a todo hombre.
10 Estaba en el mundo
y por Él fue hecho el mundo,
pero el mundo no le conoció.
11 Vino a los suyos,
pero los suyos no le recibieron.
12 Mas a cuantos le recibieron
dioles  poder de venir a ser hijos de Dios,
a aquellos que creen en su nombre;
13 que no de la sangre,
ni de la voluntad carnal,
ni de la voluntad de varón,
sino de Dios son nacidos.
14 Y el Verbo se hizo carne
y habitó entre nosotros,
y hemos visto su gloria,
gloria como de Unigénito del Padre,
lleno de gracia y de verdad.
15 Juan da testimonio de Él clamando:
Éste es de quien os dije:
El que viene detrás de mí
ha pasado delante de mí,
porque era primero que yo.
16 Pues de su plenitud recibimos todos
gracia sobre gracia.
17 Porque la Ley fue dada por Moisés,
la gracia y la verdad vino por Jesucristo.
18 A Dios nadie le vio jamás;
Dios unigénito, que está en el seno del Padre,
ése nos le ha dado a conocer.

 

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LA ANUNCIACIÓN DE JESÚS. Lucas 1, 26-38

LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS. Mateo 2, 1-12

FICCIÓN DE NAVIDAD. De la serie «RECORTES», Nº 103. Por Pablo Romero Gabella

ZAGALEJOS, VENID AL PORTAL. Poema de autor anónimo del siglo XVII con fotografía de Manuel Verpi 2014

PORTALICO DIVINO (1606). Francisco de Ávila

ERES NIÑO Y HAS AMOR. Fray Íñigo de Mendoza (1425-1507)

NAVIDAD, 2014. Antonio Luis Albás y de Langa

NAVIDAD. 100 AÑOS DE «PLATERO Y YO». Homenaje de «CARMINA» al poeta Juan Ramón Jiménez (1881-1958)

AL NACIMIENTO DE CRISTO NUESTRO SEÑOR. Luis de Góngora y Argote (1561-1627)

LA PALMERA. Gerardo Diego (1896-1987)

NATIVIDAD. Vicente Núñez

PALIQUES DE LA VIRGEN EN LA MAÑANA DEL NIÑO (AÑO DE 1954). Vicente Núñez

NACIMIENTO DE MARÍA. Por José Manuel Colubi Falcó

LA GRAVIDEZ DE MARÍA. Por José Manuel Colubi Falcó

JOSÉ VA A EMPADRONAR A SU FAMILIA. Por José Manuel Colubi Falcó

LA ANUNCIACIÓN (1472-1475). Pintura de Leonardo da Vinci (1452-1519)

NAVIDAD 2013, Antonio Luis Albás

LA ANUNCIACIÓN DE MARÍA. Por José Manuel Colubi Falcó