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8 DE MARZO DE 2017. María del Águila Barrios

 

 Lisboa es sueño

[Foto: LGV Portugal 2012]

 

Hoy es 8 de marzo y he esperado esta fecha para escribir mi particular colaboración en este periódico. Hoy es nuestro día, el de nosotras, nuestro y sólo nuestro. Lo digo porque soy mujer y tengo trabajo, pero no celebro este día porque me siento inventada, como cuando se celebra el día de los enamorados o de la madre. No hay diferencia, son distintas formas de mercadotecnia. Por cierto, ¿hay un día de los hombres trabajadores y de la lucha por su igualdad? ¡Cuánta gente está montándoselo de lo lindo a costa de las mujeres y de la tan cacareada igualdad! ¡Pero si yo no soy igual que un hombre! ¡Ni tampoco diferente! Lo mismo que no soy igual que un niño, ni tampoco diferente. Y siendo blanca, tampoco soy igual que una negra, ni diferente. Con todos coincido en que somos personas. ¿Cuándo vamos a celebrar el día de las PERSONAS? Por las personas sí procuro celebrar todos los días y celebro la vida.

   Esa obstinación por dividirnos y enfrentarnos que el poder practica. Hay que luchar por los derechos, pero de las personas, del pueblo, de los pobres que tantos somos. Hemos de amarnos, y con este verbo debiera estar dicho casi todo. Un ámbito comunitario de ternura y de proximidad. Sería la formulación que, de seguirse, haría innecesarias todas las reglamentaciones, tan interminables como incumplidas y, además, incomprensibles. Amándonos hasta el tráfico infernal parecería que lo es menos (…). 

   Bueno, empecé escribiendo sobre esta efeméride de género. Así que retomaré la idea. Algún día hasta las mujeres acabarán hartas de tanta congénere que las reivindica, hasta con violencia feminista. Yo estoy contra las injusticias, las desigualdades, las vejaciones, las humillaciones de unos contra otros, es decir, de los poderosos contra los débiles, en los momentos en que unos u otros están en tal o cual situación. Y celebraré cada vez que me encuentre con quien esté arrimando su hombro al del compañero o alargando su mano al caído. Y me entrará una alegría inmensa cada vez que la bondad tumbe a tanta estupidez.

[La voz de Alcalá, 15 al 31 de marzo de 2017, año XXV nº 449]

 
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VIVEN DEL PUEBLO PERO SIN EL PUEBLO. María del Águila Barrios

 

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Alcaldesa Alcalareña

[Foto: Alberto Mallado de Guadaíra-Información]

 

El despotismo de las democracias absolutas lleva a los políticos, déspotas de profesión, a sacar de los pueblos todo lo posible pero no hacer vida en ellos. Alcalá es un ejemplo puntero. ¿Han visto a algún concejal (salvo al ínclito Enrique Pavón) comprarse una corbata, unos pantis, tomar una tostada o un refrigerio en alguna tienda o en algún bar del pueblo? ¿Los han visto participando en algún acto público que no sea de los suyos? Sin embargo, sí están constantemente anunciando que hacen el bien por Alcalá: que si llevarán a Pleno el fomento del comercio local, que si mayores medidas de seguridad en las zonas de botellonas, que si hay que potenciar el desarrollo turístico buscando inversores, que si empleo y formación para colectivos vulnerables, bla-bla-blá, etc. Reiteran y reiteran su retahíla. Los problemas de la gente no tienen eco en ellos. En sus consignas publicitadas, sólo se hacen eco de ellos mismos, es decir, de los intereses de sus partidos que siempre están en contra del resto de partidos. Ignoramos el ruido de sus nueces. ¡Vaya si saben guardar bien sus misterios estos ocultos que cobran como servidores públicos!

   ¿Volvemos a un todo para el pueblo pero sin el pueblo? No, desgracidamente, nada para el pueblo y sí todo lo del pueblo para ellos.

   No es Ana Isabel alcaldesa del mes de enero de gran actividad y celo por su pueblo pues, salvo el primer fin de semana de su llegada al poder municipal donde se la vio paseándose, rodeada de sus asesores de confianza, por el eje Duque-Barrero, parando en todos los bares y tiendas para saludar a los vecinos. Luego nada. Yo es que no la veo, que no es como el ratón Martín que, al menos, podía vérsele debajo de un botón-tón-tón. Si al menos fuera como el ratón de Susanita que come chocolate y turrón o el ratoncito Pérez que nos deja regalitos cuando se nos caen los dientes… Es que, en definitiva, sin estar ¿cómo se va a enterar de lo cotidiano y las necesidades de su pueblo, sin vivir día a día más allá de las paredes de la alcaldía o de su casa particular? Es imposible. Esta mujer nos saca los cuartos y nos tiene abandonados. No se la ve en ningún lugar ni público ni privado.

 

[La voz de Alcalá, 15 al 31 de diciembre de 2016, año XXV nº 443]

 
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VIDA VICARIA. María del Águila Barrios

 

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[Foto: LGV Sevilla 2008]

 

El avance constante y apisonante de lo digital y virtual desde la más tierna infancia nos va dejando sin experiencias y provocando una mudanza ontológica de la que aún no tenemos resultados sino algunas intuiciones o atisbos. Hoy, más que nunca la vida vicaria es vida encarnada, pero este vivir la vida de otros no solo afecta al individuo sino que, hoy en día, afecta a estados o naciones que quieren ser otro y no aceptan lo que son o han sido.

   Las experiencias que derivan de esta forma de vida virtual son las que influencian el comportamiento, anteponiéndose a la comprensión y el entendimiento, al desarrollo y la sostenibilidad del sujeto, especialmente en los asuntos colectivos, asuntos en los que el ser humano está casi inevitablemente desatento de sí mismo impelido hacia la búsqueda de otro sí, porque su memoria está quebrada y sin asideros posibles.

   Ante un medio digital saturado de informaciones donde hay poco espacio para la imaginación, las interacciones sociales, la crítica o la interpretación, el panorama se debilita, enferma, y se empobrece, aunque aparentemente nos sintamos muy informados, más bien es una saturación de información, que no es información sino datos y más datos llenos de contradicciones, paradojas, errores de expresión aceptados, sobre las que se sustentan las nuevas contribuciones e intervenciones, y la vida vicaria las cree, las aprovecha, las consume y las hace suyas perdiéndose toda identidad sustentada en la verdad y la justicia.

   En definitiva, lo virtual y lo digital ocupan tanto espacio que no dejan hueco alguno a la reflexión, al pensamiento, a la expresión sincera. Todo lo que leo o escucho no lo dice nadie, se dice en los medios y se reproduce ad infinitum, ahora se dice viral que, para más inri, y en consonancia con este tiempo, es un término impuesto y mal utilizado.

   Esta vez, me puse frente al ordenador para escribir mi artículo quincenal y no hallaba idea porque quizá ya esté contaminada, haya enflaquecido mi pensamiento con tanta carga noticiera reparada para sorber nuestro tiempo y enfermarnos. Por suerte, aún guardo memoria de quienes he leído y, vacía de ideas nuevas, he podido recordar reflexiones de J. P. Queiroz (2016) y McLuhan (1994) para apoyar estos pensamientos.

 

[La voz de Alcalá, 15 al 30 de noviembre de 2016, año XXV nº 441]

 
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SIN GOBIERNO NOS GOBERNAMOS. María del Águila Barrios

 
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Madrid

[Foto: M. Verpi (8 de abril de 2016]

 

541 días pasó Bélgica sin gobierno. ¿Fue un problema político? Desde luego lo tuvo que ser: lo fue como secuela, seguro, de mezquinas menudencias privadas, que nada tendrían que ver con lo político pero que al adolecer de ellas los políticos, trágicamente para nosotros, suscitan una problemática calificable de política. Aunque, claro que fue un problema de los políticos de allí.

   «Bélgica somos nosotros. Nuestros problemas son los problemas políticos de Bélgica.», dijeron sus políticos… Y no se ponían de acuerdo. Pasaron días, meses, un año, y más días, hasta 541… sin Gobierno. ¿Sin Gobierno? Pues sin Gobierno pudo sobrevivir el país, es decir, los flamencos y los valones, y todos los otros pueblos allí nacidos o allí llegados; los carniceros y los fontaneros, los policías, las comunidades de vecinos, los funcionarios, los jardineros etc. Las personas cumplieron sus obligaciones   –todas las posibles– y, más o menos, ejercieron sus derechos más importantes como se les dejó por lo que quedaba de Autoridad, y tiraron para adelante… sin Gobierno. Algún día podrá escribirse que nunca tuvieron los belgas mejor gobierno nacional que cuando sus políticos fueron incapaces de ponerse de acuerdo para formar el Gobierno de la Nación.

   Al principio todas las administraciones europeas se alarmaron, y alarmaron a sus súbditos, es decir, a nosotros los españoles y a nuestros hermanos portugueses, o a los franceses, o a los italianos, o a los griegos, los de a pie por calles, plazas, hospitales, juzgados o cementerios. Pero lo que no se ha publicado suficientemente, y ello para que en realidad no se sepa, es que «el crecimiento, el desempleo y las cuentas públicas evolucionaron incluso mejor que la media de la eurozona, y mucho mejor que las de la España de José Luis Rodríguez Zapatero y después la de Mariano Rajoy […] Bélgica creció más del 2% entre las elecciones de junio de 2010 y el 6 de diciembre de 2011» (Claudi Pérez, El País, 29 de enero de 2016).

   Pero traslademos esta reflexión al problema de una España sin Gobierno, donde los que han de formar Gobierno no quieren formarlo por el bien común, sino que todos quieren ser el Gobierno, de ahí que no se pongan de acuerdo. Pero los españoles no son sus políticos y en estos meses se ha demostrado que somos capaces de gobernarnos sin Gobierno.

 

[La voz de Alcalá, 15 al 30 de abril de 2016, año XXIV nº 428]

 
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VOY A FIJARME… María del Águila Barrios

 

bendición del órgano de Santiago el Mayor de Alcalá de Gra..

Día de la Bendición del órgano de la Iglesia de Santiago el Mayor

Alcalá de Guadaíra

[Foto: Lorenzo del Término 06/03/2016]

 

Me planto hoy ante la página en blanco y hay tantos temas sobre los que podría escribir… Nuevos y diferentes de los ya escritos. Hoy es víspera del decimosegundo aniversario de los atentados de Madrid; ayer decían en la radio que Podemos se divide; anteayer, que el poder adquisitivo de los cuadros superiores no se ha visto perjudicado por la crisis, sino que ha aumentado considerablemente frente al menoscabo de los salarios de los cuadros medios e inferiores; tresantié, vi mendigos, danzantes y disfrazados en la avenida de la Constitución de Sevilla, convertida en un parque temático de la actual sociedad. En diez días comenzará la Semana Santa que algunos, pretendidamente refundadores del Estado y la democracia con el ánimo vulgarizador que ostentan, quieren llamar semana de las festividades. También, éstos proponen que el Congreso ya no sea de los Diputados, quizá para que se sepa menos de qué Congreso se trata, en aras de no se sabe qué corrección lingüística.

   Por tanto, noticias hay todos los días y tantas que nos aburren. Y me pregunto, ¿por qué este aburrimiento, este desánimo generalizado, este hastío? Nadie puede explicarlo, unos van por un lado, otros por otro, muchos en el medio y así estamos sin fraternidad ni libertad posible.

   Bueno, pues vamos al tajo social y cultural porque tal vez haya que despertar de la pesadilla política y económica que nos asfixia y dedicarnos a pensar cómo actuar desde el corazón de nuestro pueblo para generar y crear cultura, alejándonos de quienes nos aplastan a diario. Y pensemos en lo pequeño, contribuyendo a su mejora, y a su engrandecimiento y crecimiento comunitario. Voy a alejarme de los fracasos del pasado y a no centrar en éstos mi amargura, sino a fijarme en quienes me rodean y en su entusiasmo y alegría. Voy a alejarme de los que quieren el poder y a fijarme en quienes dan de sí para los otros, aquí en Alcalá hay muchos. Voy a alejarme de los arrogantes triunfalistas y adoradores de los becerros de oro y a fijarme en los que siempre están ahí, para las duras y las maduras (los autónomos, los obreros que quedan, los artesanos renacidos…) Voy a alejarme de los pseudorrevolucionarios que sólo aspiran a cambiar, sin que nada de lo que proponen cambie, y a fijarme en los maestros y profesores, en los artistas, que consiguen una auténtica revolución humana. Voy a fijarme en quienes no esperan nada a cambio y siempre dan sin hacer alardes; voy a fijarme en todo este tipo de gente que veo a diario por las calles de mi pueblo.

[La voz de Alcalá, 15 al 31 de marzo de 2016, año XXIV nº 426]

 
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ALDEA Y PATRIA. María del Águila Barrios

 

XOPI-Un jardín de músicos danzantes 2013 2

Un jardín de músicos danzantes

Xopi

2013

 

Cuando el hombre canta o sueña y con bondad se planta ante los demás con su canto y su sueño ¿hay algo en el universo con más esplendor? Ni las estrellas más brillantes o más lejanas. Cuando el hombre crea cantos y sueños: catedrales, universidades, plazas públicas o hermosas alamedas se alzan colmadas de grandeza, hermosura y utilidad sobre los espacios.

   Doy las gracias a tantos vecinos que a diario me regalan su vecindad, su voluntad de amarme viviendo cerca de mí. Son ellos los que me dan la paz, la certeza y la fortaleza de la delicada fragilidad humana. Ellos sí que son mi esperanza. Y yo los amo. Con ellos canto y sueño… y resisto como ellos. Luchadores en una resistencia tenaz frente al oprobio que representan los detentadores de un poder, por éstos sólo utilizado para su propio provecho. Cuando la potestad no se emplea para la alegría de los demás sólo sirve para supurar la pus del mando inútil.

   Queridos vecinos, os pido que no desfallezcáis, que sigáis llenando las calles de vuestro clamor y vuestra figura, sosteniendo el arpa armoniosa de la vida pública que sólo es vuestra y que habéis de defender como aguerridos partisanos ante la dictadura que se disfraza de democracia, aunque debajo del disfraz se oculten los militantes de una partitocracia cara e injusta. Algún día, sí, tal vez les arrebatéis el mando a estos idiotas que os roban los sueldos y la libertad.

   Pero hay que tener convencimiento de lo que somos y de lo que fueron quienes nos precedieron, habitando nuestro pueblo, haciéndolo vibrar. Aunque nos enfademos, sigamos construyendo aldea y patria alcalareña en libertad y verdad. No nos dejemos vencer por el entontecimiento que abunda y por la mala educación. Denunciémoslo. Sólo así habrá creación y no aturdimiento y silencio.

   Recordemos lo bueno que hicieron por el bien común y por nuestro pueblo nuestros familiares: el artesano, el cantaor, el arriero, el panadero, el comerciante, el talabartero, el médico, la maestra, el empresario, la almacenista, la mercera, el confitero, la costurera, el guarda o la hortelana. Y pensemos qué podemos hacer nosotros ahora para proseguir en el camino y alejar, a esta aldea y patria, de la pacatería y la incultura que la gobiernan y la representan, desde hace tiempo, ahí en el Ayuntamiento.

 

[La voz de Alcalá, 15 al 29 de febrero de 2016, año XXIV nº 424]

 
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SI HAY ISLAS Y GENTES, HAY SOCIEDAD. María del Águila Barrios

 

vecinas (historia de un escrache) Antonio Cerero 2015

Vecinas (historia de un escrache)

(Resina acrílica, terracota policromada y madera)

Antonio Cerero

 

Han pasado estas Pascuas y las calles se han llenado de vecinos celebrándolas. En los  barrios importantes del pueblo se han echado nuestros paisanos a la calle para celebrar estas fiestas señaladas. Se han llenado las iglesias, las casas, las tabernas, las tiendas de esas mismas personas que hemos encontrado en tantas calles, incluidas las del centro. Todo, realmente, impresionaba otra vez, como los años anteriores, por la vida que rebulle el pueblo cuando hace suyas las plazas, los rincones, el espacio público, que no es nada si el público como tal no lo utiliza. Y con ocasión de estas fiestas pasadas, en Alcalá el pueblo se ha comportado como pueblo, como sociedad viva que aspira a la alegría que resulta del bienestar de estar juntos. El que conquista el pueblo a pesar de tanto cafre municipal. Por cierto, a éstos no se les ha visto el plumero. No hay quien pille un concejal en los acontecimientos del pueblo vivo.

   Dentro de poco por las calles alcalareñas discurrirá el caudal multicolor de máscaras y disfraces. La transformación de muchos en sus otros posibles para evidencia de esos días de metamorfosis. El carnaval se encarnará por el pueblo alcalareño. Florecerá del pueblo, y se cantará, se desfilará, se reirá, habrá abrazos y los extraños se besarán como amantes súbitos de un segundo irrepetible. Sí, lo hará el pueblo, la gente, las personas de la calle, se echarán a la calle. A pesar de tantos municipales tragones, sinvergonzones, tramposillos, que no necesitan celebrar el carnaval de los pecheros cuyos bolsillos expolian rutinariamente.

   Y llegará la Semana Santa, y la Feria, y la Virgen del Águila, y habrá verbenas por doquier. Y allí estará el pueblo. El que cumple además de con su trabajo, o sufriendo el desempleo, pagando impuestos, tributos, arbitrios, tasas, etc., y, siempre, padeciendo el aire infestado de partículas por tráfico de coches absolutamente ingobernado, la imposibilidad de abrir un negocio porque con este ayuntamiento se convierte en inalcanzable; sufriendo la suciedad de aceras y calzadas, los baches, el ruido; y lo sucio que resulta que con el dinero de todos se hagan continuas transferencias de cientos de miles de euros para los suyos encargados de la propaganda. Un dinero que tantísima falta hace para tantas, y auténticas, necesidades de nuestro pueblo.

 

[La voz de Alcalá, 15 al 31 de enero de 2016, año XXIV nº 422]
 
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SI HAY ISLAS TAMBIÉN HAY GENTES. María del Águila Barrios

 

Santiago 30032014 1 M. Verpi Iglesia de Santiago el Mayor

(el nuevo templo para un órgano de Peter Conacher)

Alcalá de Guadaira

[Foto: M. Verpi 2014]

 

La quincena pasada dediqué mi texto a algunas islas que en nuestro pueblo hay, islas de cultura y vida social rodeadas de incultura y vida municipal estéril. En este páramo ni siquiera se enteran los concejales de aquello que hacen quienes aquí viven, por supuesto de nada de lo que en las islas se hace, tan tapados tienen los oídos y los ojos que quizá Jessica, Sheyla, Ester, Rosa Mª, Mari Carmen, María, Lola, Antonio, Enrique o Ana Isabel no sepan que ha llegado un órgano a Alcalá. Sí, un órgano que, trasplantado en la iglesia de Santiago, va a dar vida a la Parroquia, al entorno del Derribo y, por supuesto, a nuestro pueblo. Será un órgano que latirá muy cerca de donde tendría que palpitar el corazón del pueblo, donde tanto falta, ahí en ese ayuntamiento, donde todo está seco y mustio.

   Al parecer el órgano ha llegado desde Escocia y lo han traído un puñado de alcalareños, gente entusiasmada y con verdadero amor por su pueblo porque, al parecer, hasta el momento todo ha sido sufragado por ellos mismos. Es en la entrada a la parroquia donde he leído esta historia. Y mi texto, de esta quincena, se escribe porque el domingo pasado, de regreso a mi casa, paré un poco en el Derribo a descansar y de pronto pareció que estuviera en la plaza de Saint Sulpice de París, pues unos acordes de órgano se elevaron desde la tierra al cielo y por tal ascenso inundaron la plaza. Todo se componía y armonizaba en este trozo de la polis y de ello puede inferirse que tal acción humana, al margen de cualquier intervención política, es verdadera política, entrega al pueblo para el desarrollo de su cultura, para su gozo, que será disfrute y embeleso.

   Pude leer, también, en el folio colgado a la entrada de la parroquia, que se acaba de crear una «Asociación de amigos del órgano de Alcalá» pues, de seguro, que tras esta bella experiencia, casual, atraída por la música que escuché desde la plaza, puedo decir que seré una de las que se sumen como socia a este proyecto que dará vida cual órgano que falta a este pueblo. ¿Y tú, lector, a qué esperarás para apuntarte al órgano de la iglesia de Santiago?

 

[La voz de Alcalá, 15 al 31 de diciembre de 2015, año XXIV nº 420]

 
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ISLAS. María del Águila Barrios

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ISLAS. María del Águila Barrios

 

Cartel Molino del Algarrobo POEMAR

Cartel de  Guillermo Bermudo

 

Últimamente he visitado un archipiélago, pequeñito, al que puedo llegar a pie sin necesidad de barco o avión. Llevaba unos meses leyendo sobre tal archipiélago y no en los folletos de las agencias de viajes, sino en este periódico.

   El archipiélago tiene tres islas, la primera, la más grande, es la más antigua, y fue en otro tiempo el matadero municipal. La segunda, la más nueva, está acristalada y no rodeada por agua sino por un parque, es la Terraza Central Park. La tercera isla es el museo de Alcalá.

   Cada una de las islas de este archipiélago lo son porque brotan en sus pequeñas superficies grandes historias y vidas, y una alegría enciende los rostros y anima la conversación cuando las islas abren sus puertas. Las palabras que se dicen entre los eventuales moradores de estas pequeñas islas están hechas de carne, son corporales. Los ojos aprenden a ser ayudados por la voz de las palabras y las manos saben mirar y, de pronto, vislumbran dónde residen la belleza y la bondad y, por tanto, dónde se debe empezar a trabajar, quiero decir por la democracia, por la constitución real de la democracia, en el ámbito de nuestro pueblo, o en cualquiera de los ámbitos donde otros archipiélagos puedan existir, con sus afortunadas islas, que lo son porque las rodean vastos océanos no precisamente llenos de peces y tesoros sino rebosantes de vacíos de vida pública, podridos para el despliegue de la acción pública, la que busca el interés general.

   Y escribo todo esto porque tuve la suerte, como ya he dicho, de visitar varias veces el archipiélago en lo que va en este mes de noviembre. Fui a la Casa de la Cultura a la exposición de Francisco Mantecón y Javier García; en Central Park asistí a la lectura-homenaje al escritor Rafael Baltanás, al pintor Rafael Luna y al grupo poético «Poemar», en el Museo estuve en la exposición y presentación del libro Las curvas de Venus y, vengo hoy, de la presentación del libro de José Romero sobre Ignacio de Zuloaga.

   Frente a nuestras islas naturales donde la cultura brota desde quienes la hacen y la comparten, están otras islas, las llamadas artificiales, donde la cultura llega en forma de propaganda de partidos, cuyo interés no es la democracia sino la negación de ésta, embobando a los incautos. Aquí en Alcalá tenemos una gran isla artificial que es el teatro-auditorio, y otras de las que hablaré quizá más adelante.

 

[La voz de Alcalá, 15 al 30 de noviembre de 2015, año XXIV nº 418]

 
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F.I.C.A. Y LA CEMENTERA, LA INCINERADORA Y LOS ALCALAREÑOS. Por María del Águila Barrios

 
incineradoradebasuras
 

Me sorprendió una noticia de Guadaíra Información, con fecha de 3 de octubre, donde la Federación de Industriales y Comerciantes Alcalareños (FICA) anunciaba: «Los empresarios de Alcalá apoyan el proyecto de la cementera» y dicen: «Creen que de no llevarse a cabo peligra el empleo en la fábrica», y me sorprendió la noticia porque publicada en la página de Facebook de Guadaíra Información escribían algunos empresarios diciendo que sobre este apoyo nada se les había preguntado. Más sorprendente es aún que los representantes de los empresarios apoyen el empleo de la fábrica y no a los empresarios de la misma como argumento para la salvaguarda del proyecto. Dimes y diretes hubo en esta publicación de Facebook, a día de hoy suprimida. Todo huele mal ¿verdad?, tan mal como olerá Alcalá cuando se instale la incineradora de residuos. ¿Vendrán forasteros a degustar las tortas de Alcalá a un pueblo que será más conocido por tener una incineradora? ¡Cuánta contradicción encierra FICA!

   Luego llegó la noticia de que Ciudadanos, esos ciudadanitos elegidos en las últimas elecciones, han decidido rechazar un acuerdo en el Pleno Municipal para impedir el proyecto. ¡Y qué contentos se les ve en la foto de groupie con la decisión tomada! Ellos dicen respecto al acuerdo que rechazan que «pone el equilibrio entre la salud pública de los alcalareños y el empleo de cientos de trabajadores que dependen directa e indirectamente de esta planta». Es decir, que frente al trabajo la salud no importa, ni si quiera la de esos cientos de trabajadores.

   Mientras califican de descerebrados a quienes luchan contra tal aberración, dan su apoyo a la mezquindad y mendacidad del proyecto de la cementera, como llaman eufemísticamente a la incineradora de basuras. Y como irán apareciendo falacias cada vez más mezquinas y oscuras, desde aquí denuncio tanto vasallaje al desarrollismo pretendidamente económico que daña al hombre y tanta insensatez. Lean el artículo científico de J. García-Pérez et al., en Environment International nº 51 de 2013 titulado «La mortalidad por cáncer en ciudades situadas en las proximidades de incineradoras e instalaciones para la recuperación o eliminación de residuos peligrosos» y hablarán con más razón y menos miserable sumisión.

 
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INCINERADORA ALCALAREÑA. 800 TONELADAS DE BASURAS DIARIAS (DESARROLLO INDUSTRIAL ANDALUZ IMPARABLE). 4 fotos de la fábrica de cementos de Alcalá de Guadaíra por Manuel Verpi 2014