Posts categorized “Lauro Gandul Verdún”.

DIARIO FOTOGRÁFICO (XV). Por Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 6 Á 9 DE DICIEMBRE DE 2017)

 
 
 
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DIARIO FOTOGRÁFICO (XIV). Por Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 6 Á 9 DE DICIEMBRE DE 2017)

 
 
 
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6 de diciembre
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RAP EN LA LIBRERÍA ‘TERMINO’. Fotografía y audio de Olga Duarte y Lauro Gandul [Alcalá de Guadaíra, 8 de febrero de 2018]

 
 
 

UN RÁPIDO
los tres LGV 2018 4

 
 
 

MEGAS
los cuatro LGV 2018 3
 
 
 

PSICOSIS
el rápido LGV 2018 1
 
 
 

PERRO VIEJO DEL TÉRMINO
los cuatro LGV 2018 4
 
 
 

[PINCHE EN LAS FOTOS PARA ESCUCHAR LOS POEMAS]

 
 
 

SALIDA DE ESPAÑA Y LLEGADA A LISBOA. Por Sandra Dugan (Gibraltar 1942-Madrid 2001)

 
 
 
Diario Sandra D.

Una de las libretas de Sandra Dugan

 
 
 

Cuando en estas páginas nos hemos referido al diario de Sandra Dugan no hemos querido decir que se tratara de un volumen. El diario, principalmente, está constituido por muchísimas libretas de la marca Norte (como la de la foto), con su brújula con fondo de montañas, además de cientos de papeles sueltos dentro de carpetas de distintos tamaños y colores. Lo llamamos diario porque ella da muchas fechas en sus textos, aunque ni una sola página aparece fechada. Tampoco están numeradas. No todo está escrito a mano, muchos papeles están a máquina, aunque los cuadernos y los innumerables folios y cuartillas son de su puño y letra, con una caligrafía menuda pero muy legible en líneas muy apretada, incluso los márgenes de los mecanoscritos tampoco se libran de sus manuscritas notas para aclarar o datar. Al principio pensábamos que el contenido de las libretas era el del diario y que en los demás documentos estaría la ficción, propiamente. Pero no es así: en todo lo que ha llegado a nosotros su vida personal discurre entreverada con sus ficciones, como los mimbres de un cesto.

   Hace unos años nos atrevimos a adelantar la noticia, en esta revista, de la publicación de una novela breve en la serie Libretos de la Lectura de «CARMINA». El atrevimiento tuvo como causa precisamente haber hallado un buen puñado de páginas, que parecían tener una cierta cohesión, como para publicar un librito. Fue en 2011, a los diez años de su solitaria muerte en Madrid, cuando escribimos por primera vez sobre nuestra autora y hacía muy poco que había llegado a nosotros todo su legado dentro de cuatro cajones de madera, que suponemos hechos en una carpintería por encargo porque no son del mismo tamaño, los dos llenos del cuaderno Norte son más pequeños y los más grandes contienen las carpetas. Se abren las cajas por una tapa con bisagra, como una portezuela. Aunque lo hemos hojeado todo, sólo hemos tenido tiempo para leer las libretas, ¡y han pasado ya seis años! Aquel puñado de páginas no debía publicarse todavía, y no nos entristece ello, más nos vale esperar a que avancemos, porque lo que vamos constatando es que Sandra Dugan desplegó su labor literaria y vital dentro de una aparente sencillez y basta dejarse llevar sin demasiado esfuerzo para que esa sencillez conduzca a un mundo profundo y complejo que se concibe por la autora como un puente entre ella y las personas que va conociendo en su periplo existencial, las varias ciudades de las que siempre acaba sintiéndose parte íntima, como patrias diseminadas por el planeta. Preferimos, pues, continuar nuestro camino de conocimiento de su obra antes de publicar un libro, queda mucho por investigar y trabajar.

   Antes de dejar al lector para que se ocupe disfrutando con esta nueva entrega de Sandra Dugan, queremos dejar dicho que en relación con los cajones de madera pensamos que no fueron mandados hacer por la escritora. Creemos que todos sus papeles estuvieron en manos de más de una persona, y quien fuera encargó aquel trabajo como para que aguantaran cualquier vicisitud, como si tuvieran que viajar en bodegas de barcos o aviones. Salvo las libretas, aquellos papeles se desordenaron, no sabemos por qué, ni si ello fue fortuito o voluntario.

Ese año, aconsejada por mis padres, decidí salir de España y dejar la facultad. Fui hacia Gibraltar donde pasé unos días antes de comprar un billete de barco para Buenos Aires. Era el año 1964 y no había concluido los estudios de Filosofía y Letras, me quedaban dos cursos. La facultad de Salamanca había pasado por cambios curriculares y administrativos, más la tensión propia del control de las actividades culturales que desenvolvíamos extraacadémicamente. Mi amigo Martín había salido del presidio después de veinticinco días detenido por haber aceptado un regalo de las obras completa de León Felipe con el que un amable asistente a sus recitales poéticos, «Una hora con…», decidió obsequiarle.

   Cuando llegué a mi patria, la Facultad de Filosofía y Letras llevaba sólo dos años instalada en la Avenida Independencia 3065. Mis padres vivían en Belgrano, cerca del Hospital Español y tenía que andar unas cuadras por General Urquiza para llegar cada día a la Facultad. Tuve que hacer infinidad de gestiones para la convalidación de asignaturas. Concluí mis estudios pero nada que ver con el entusiasmo y el bullicio cultural que había dejado en Salamanca. Tenía muchos recuerdos y deseaba volver.

   Con una situación cada vez más crítica y militarizada no quise seguir más tiempo en Buenos Aires. Pedí ayuda a mis padres y con los pocos ahorros que tenía de las esporádicas colaboraciones que hice para Espasa-Calpe, compré un billete de barco esta vez para Lisboa pues en Gibraltar había un bloqueo con el cierre de la Verja desde 1969. La línea marítima era para pasajeros de primera clase con destino a Londres y  hacía escala en Río de Janeiro, Lisboa y el puerto de Le Havre. El trayecto duraba quince días. En Río se subió una estudiante que iba para Francia y con la que pude conversar durante los largos días viendo sólo el inmenso océano. Gabriela iba para hacer sus estudios de doctorado en la Sorbona. A todas luces era una chica de la alta burguesía y tenía una inteligencia tan fina como su sentido del humor. En Lisboa nos despedimos porque yo decidí quedarme un tiempo en esa ciudad. Antes nos hicimos unas fotos para el recuerdo. Yo me quedé con la suya, ella quizá guarde la mía.

 
 
 
Gabriela en el barco donde la conocí

Retrato de Gabriela datado en 1971 y conservado en la libreta de la que extraemos este texto

[Foto: Sandra Dugan
(entre Río de Janeiro y Le Havre, 1971)]

 
 
 

   Tuve suerte de encontrar pronto una pensión aunque pasé varios días sin norte porque no tenía ningún plan ni conocía a nadie. Iba a Monsanto, venía. Bajaba a plaza del Comercio y subía a Pombal. A veces, me he preguntado ¿por qué quise quedarme en Lisboa?, ¿qué me impulsó a hacer esta escala en mi plan de llegar de nuevo a Salamanca? En realidad, iba de una dictadura a otra, de la Argentina a la española pasando por la portuguesa. Nada de lo que me rodeaba era como quería. En realidad pienso que haber nacido de camino a Buenos Aires, en Gibraltar porque el barco se averió, me ha marcado en esta constante vida mía sin puerto. Pero yo lo he buscado y en cada lugar quiero anclarme… luego se suceden acontecimientos y de nuevo busco otro rumbo. Menos mal que tengo mi diario para aclararme las ideas y escribir lo que pueden ser proyectos de vida.

   Doña Mariana me ve cada vez más encerrada en mi cuarto y ha decidido presentarme a sus amigas. Todas señoras amables que quieren invitarme a su casa o a pasear. Es curiosa esta vida con personas mayores pero aprovecho y les pregunto mucho. Sí me he dado cuenta que nada cambia tan rápidamente y que las cuestiones humanas lo han sido a lo largo de generaciones. Son solteras como yo, algo en común tenemos.

 
 

[Escaparate. Núm. de Navidad de 2017.
Ed. José Ordóñez Ruiz.
Alcalá de Guadaíra, 2017.
Págs. 64 y 65]

 
 

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LISBOA. Por Sandra Dugan (Gibraltar 1942-Madrid 2001)

AQUEL RAFAEL QUE CONOCÍ UNA TARDE EN MOSCÚ. Por Sandra Dugan (Gibraltar 1942-Madrid 2001)

A PROPÓSITO DE SANDRA DUGAN (1942-2001). Por Lauro Gandul Verdún y Olga Duarte Piña
 
 
 

LA LIBRERÍA ‘TÉRMINO’ DE ALCALÁ DE GUADAÍRA (UNA HISTORIA DE DOS LIBREROS): ANTONIO GARCÍA CALDERÓN Y MARIANO CRUZ GARCÍA. De la serie «Historias de vidas» por Olga Duarte Piña y Lauro Gandul Verdún, 2017

 
 
 
Mariano y Antonio. LIBRERÍA TÉRMINO 2017

Los libreros de ‘Término’ Mariano Cruz y Antonio García
[Foto: ODP 2017]

 
 
 

Fue en otoño de 2015 en un taller de literatura que Mariano daba en la Biblioteca Pública. Antonio llegó tarde al edificio del antiguo matadero municipal y vio el cartelito, que lo anunciaba, colgado en la puerta de la biblioteca con el título de Vísperas y el nombre del escritor. Por esta denominación supo que lo había leído en internet en una revista literaria así llamada, y que el tal Mariano de la revista era el mismo que el del taller. A éste le costó admitirlo porque ya había pasado el plazo de inscripción. No se conocían personalmente, aunque pronto comprobaron que tenían muchos amigos comunes pero jamás antes habían coincidido en ningún lugar.

   Aquel taller constituyó propiamente un curso por su duración, realmente fueron dos talleres, alargándose el programa hasta mayo del año siguiente. En una primera fase se trataba todo el proceso de elaboración de una obra literaria, desde los aspectos puramente creativos a los editoriales, pretendiendo abarcar el mundo del libro desde el preciso momento en que un escritor concibe una idea hasta que esa idea va paulatinamente evolucionando para convertirse en un libro, físicamente considerado. Se abordaban también los ámbitos de la crítica y de la vida editorial. Luego, en una segunda parte, las enseñanzas se centraron en las técnicas narrativas en general, aunque especialmente enfocadas hacia el relato breve.

   Vísperas es una revista de reseñas bibliográficas, y crítica literaria en general, fundada por Mariano en 2013 cuando vivía en Inglaterra. La dirigió hasta no hace mucho, coordinó a los autores que en ella publicaban y procuró que los textos que se editaban ofrecieran a sus lectores noticia de la creación literaria en general. Desde que se apartó de la revista ésta se ha venido dedicando más a la literatura española, habiendo dejado de ocuparse de la extranjera.

   Antonio es arquitecto. Ha sido siempre un curioso de las letras y por éstas se ha entusiasmado y, al mismo tiempo por ese interés, le han gustado los libros: poseerlos, leerlos, ordenarlos, buscarlos… en las bibliotecas familiares, en las de los amigos, en las públicas y, claro está, en las librerías. Ha sido un visitante asiduo de librerías, un tipo cada vez más exótico por serle cada vez más difícil encontrar una librería de verdad. El taller literario le estaba animando a explorar la posibilidad de encontrar la oportunidad de hacer realidad ese deseo de ser librero. Estuvo atento a un cierto movimiento, que venía ocurriendo en Sevilla, tratando de recuperar una forma de librería que, además de vender libros, desempeñase otras funciones atinentes a la acción cultural y, por tanto, social. La librería como espacio público donde los aficionados a los libros además de comprarlos pudieran establecer lazos entre ellos, con el propio librero y con los protagonistas de los sucesivos actos que se celebraran. Esto no era nuevo. Las vanguardias literarias no sólo se hicieron visibles en los cafés legendarios de Madrid, Lisboa, París o Bruselas del pasado siglo. También en legendarias librerías de ésas y otras ciudades. Joyce presentó su Ulises en la Shakespeare & Company de París. En Lisboa los poetas de Orfeo pasaban sus iluminados días entre el café A Brasileira y la librería Bertrand. Pero lo que sí aparecía como nuevo era precisamente esa actualización de la librería como centro cultural y social, regentar una librería de esta guisa aquí en nuestra tierra y hoy en día. Y así, por ejemplo, lo estaba haciendo la librería sevillana La Extravagante (hoy Caótica).

 
 
 
Mafra (biblioteca) Lorenzo del Término 2017

Biblioteca del Convento de Mafra
[Foto: Lorenzo del Término (Portugal, 2017)]
 
 
 

   Antonio colocó en las redes sociales una noticia de futura apertura de una librería en Alcalá para comprobar qué reacción tenía la gente. Una librería con esa forma de organismo vivo y creativo alimentado por una humana voluntad sólida, dirigida a suscitar una suerte de corporeidad de las palabras, un espacio abierto a la participación del público, generoso con éste y con sus necesidades espirituales, intelectuales o artísticas en aras de procurar dar una satisfacción a éstas. No habían pasado ni dos días y recibió un mensaje de Mariano quejándose porque no encontraba la librería y pidiendo la dirección exacta. No era torpeza de Mariano, que no sabía aún que Antonio estaba detrás de la noticia, porque éste había incluido un plano de ubicación de la librería… inexistente, en pleno centro de La Plazuela, ¡cómo la iba a encontrar Mariano, ni nadie! Cuando había leído que una librería de tales características existía en Alcalá lo primero que hizo fue irse para La Plazuela a buscarla. Antonio le contestó que la librería no la iba a encontrar, pero sí que era un proyecto. El taller sirvió ahora, también, para que los dos continuaran madurando las ideas. Mariano se entusiasmó con el proyecto de una librería así. Le puso de manifiesto a Antonio que estaría dispuesto a embarcarse en esa singladura. Hablaban y hablaban, y consultaban, iban de aquí para allá estableciendo contactos con libreros, con editoriales…, iban percibiendo que el proyecto cuajaba, que se sentían cada vez más capaces de dar el paso adelante.

   Hay varias librerías como referentes, que en los últimos cinco años han revolucionado el concepto de librería clásico. Son librerías que se han convertido en centro de animación cultural del sitio donde están e irradian su dinámica literaria y de proyectos. La ya citada Caótica en la calle José Gestoso en Sevilla. En Madrid, la librería-vinoteca Tipos Infames les sirvió de modelo, visitaron La República de las Letras en Córdoba, y sobre todo se detienen en detalles cuando mencionan La Puerta de Tannhauser ubicada en Plasencia. Han viajado para conocer estas librerías, inspirarse, y así concebir Término.

   Después de que el taller Vísperas finalizara en mayo de 2016, Mariano se fue a trabajar en una novela a la oficina de trabajos compartidos que coordinaba Antonio en la calle Pescadería. Allí pasó todo ese verano lo que supuso que no hubiera solución de continuidad al proceso de conformación del proyecto de su propia librería.

   Todo se precipitó desde ese verano y el día quince de septiembre se pre-inauguró Término, aún con los estantes vacíos. Fue invitada Marina Perezagua que vino a presentar su libro Don quijote en Manhattan, luego fue la inauguración oficial y a partir de aquí, con un «terreno virgen» como ellos mismos han calificado este lugar libresco de Término, se han ido sucediendo presentaciones de libros, conferencias, veladas musicales, charlas, encuentros literarios, todos los jueves y algunos viernes más algunas catas de vinos. Han generado «una corriente de simpatía» como les dijo José Antonio Francés, en la cultura alcalareña, también llega mucha gente que les dice: −«¡me han alegrado la vida!». Más allá de todo este repertorio se han convertido, también, en una librería de barrio porque llegan a hacerles encargos. El primero fue una Biblia.

   Tienen un fondo literario que los caracteriza, basado en editoriales relevantes e innovadoras en sus ediciones. Pero, principalmente, tienen en cuenta lo que a ellos les gusta. Aun así, este fondo se ha ido ampliando por la demanda de los clientes y ha aumentado la colección de libros de Historia, por ejemplo. Desde este verano, se ha ido incorporando el fondo de libros de segunda mano.

   La agenda de programación ya está cubierta hasta la primavera del año próximo. Y ya no son ellos los que proponen actos culturales sino que llegan propuestas desde muy variopintas perspectivas de la cultura. A todas le dan acogida y siempre con una gran calidad en las presentaciones y los invitados.

   Esperamos que el Dios Término siga alumbrando las lindes de este centro cultural, inimaginable pero necesario, para arar la tierra literaria alcalareña que durante muchos años ha estado en barbecho.

 
 
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Librería Al Andalus 2017 1

Librería Al Andalus de Sevilla en abril de 2014
 
 
 

A modo de estrambote fotográfico, por gentileza de Lorenzo del Término (autor de estas instantáneas) nos permitimos aprovechar este espacio para hacer un homenaje a la librería sevillana Al Andalus, auténtico paradigma de muchas de las cuestiones tratadas en esta semblanza de nuestros dos libreros, que en la Sevilla de hace medio siglo llegaron a hacer realidad lo que aún hoy está vivo. LAUS LIBRIS
 
 
 
Firmas en Al Andalus 1

Firmas en vigas y muros de la librería Al Andalus de Sevilla (1)
 
 
 
Firmas en Al Andalus 2

Firmas en vigas y muros de la librería Al Andalus de Sevilla (2)
 
 
 
Firmas en Al Andalus 3

Firmas en vigas y muros de la librería Al Andalus de Sevilla (3)
 
 
 
Librería Al Andalus 2017 2
 
 
 

LA ADORACIÓN DE LOS REYES MAGOS DE VICENTE DO REGO MONTEIRO (1899-1970). Con «Poema a los Reyes Magos» de Lauro Gandul Verdún

 
 
 

Reyes Magos. Vicente Do Rego Monteiro 1925

La adoración de los Reyes Magos
Vicente do Rego Monteiro
(1899-1970)

 
 
 

[PINCHE EN LA IMAGEN PARA LEER EL POEMA]

 
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LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS. Mateo 2, 1-12
 
 
 

ANTÓNIO MANUEL COUTO VIANA (1923-2010): MOIMENTO/MONUMENTO (1949). Con traducción al español y fotos del «Hospital das bonecas» de Lisboa. Lauro Gandul Verdún (2017)

 
 
 

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Puseram a bandeira a meia-haste
E decretaram luto na cidade,
Responsos, coroas, cirios — quanto baste
Para iludir a eternidade.

Teve o nome nas ruas, em moimentos:
«Nasceu — morreu — tantos de tal — Poeta».
Houve discursos graves, longos, lentos.
— Venham todos os ventos
Do planeta —

Rasguem bandeiras, sequem flores; no céu
Se percam orações, paters e glórias
— Tudo isso é dor que não lhe pertenceu —
Destruam as estátuas e as memorias;
Que os discursos inúteis vão dispersos…

— A homenagem a um Poeta que morreu
É decorar-lhe os versos!

28 Setembro 49

 
 

[ANTÓNIO MANUEL COUTO VIANA (1923-2010).
As Folhas de Poesia Távola Redonda
(Boletim  Cultural VI SÉRIE-N.º 11-Outubro de 1988).
Ed. Serviço de Bibliotecas Itinerantes e Fixas
da Fundação Calouste Gulbenkian.
Lisboa 1988.
Pág. 9]

 
 
 

boneca 9

 
 
 

Pusieron la bandera a media asta
Y decretaron luto en la ciudad,
Responsos, coronas, cirios — cuanto basta
Para eludir la eternidad.

Tuvo su nombre en las calles, en mausoleos:
«Nació — murió — a tantos de tal — Poeta».
Hubo discursos graves, largos, lentos.
— ¡Vengan todos los vientos
Del planeta!

Rasguen banderas, sequen flores; en el cielo
Se pierdan oraciones, padrenuestros y glorias
— Todo eso es dolor que no le perteneció —
Destruyan las estatuas y las memorias;
Que los discursos inútiles van dispersos…

— ¡El homenaje a un Poeta que murió
Es recordar sus versos!

28 de septiembre del 49

[Traducción al español:

Lauro Gandul Verdún (2017)]

 
 
 

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VOLVER. Lauro Gandul Verdún [foto de 2015 para poema de 2007]

 
 
 
Madrugada 2015
 
 
 

   ¿Volver?
Nunca.

   ¿Estuve aquí alguna vez?
Nunca,
no era yo.

   En verdad hoy
no sé quién era aquél,
¿y tú?
Tampoco estuviste aquí.

   ¿Volver?
Nunca,
ni tú  ni yo.

 
 
 

RAÚL DE CARVALHO (1920-1984): INESPERADO VISITANTE (CIRCA 1950). Con traducción al español y fotos del «Hospital das bonecas» de Lisboa. Lauro Gandul Verdún (2017)

 
 

Verso livreIMG_4599
Em toda a parte,
Dando um beijo
A toda a gente.
Pára aqui.
Não quer aquela?
Gosto, sim.
Não gosto, não.
Diga lá
Que nome tem.
Olha agora
Verso livre
Dá bons dias
—Que alegria!

Verso livre
Deu un salto
Para dentro
Do teu quarto,
A pessoa
Teve medo,
Suspirou…
Coração
Bateu três vezes.
Não é nada.
Não se assuste.
Verso livre
É seu amigo.
Teve pena.
Veio de longe
Por sua causa.
Sabia
Que você
Sentiu saudades
Dele — e veio.

ConfidenteIMG_4564
Verso livre.
Capaz de
Compreender
Sua grande
Infelicidade,
Perdoar
Os seus pecados,
Esquecer
Sua maldade,
E depois
Continuar
Perto e longe
Para quando
Você dele
Se lembrar
E precisar.
Tanta coisa
Que você
A ninguém
No mundo diz!
Ah, bem sei:
Há sua mãe,
E o primeiro
Companheiro
Da sua infância,
E o das horas
Aflitivas
Sempre pronto
A ajudar,
E o dos sonhos, IMG_4563
Rédea solta —
Quero isto,
Isso, aquilo …
(Vinte e dois
Anos. — E tu?
Sou da mesma
Idade. — Vamos
Correr mundo!
Voltaremos?
Não sabemos
Se voltamos.)

É há a moça
De olhos verdes.
—Dá-me o sim?
Por toda a parte
Pintados,
Olhos verdes.

Verso livre
À cabeceira.
Mão tão leve
Sobre a testa…
— Ah! És tu?
Adivinhei.

Verso livre.
Como sabes
Que ele, o meu
Filho, morreu?

Verso livre boneca 5
Acompanhando
Quem ele ama
Até ao fim.
Leva um ramo
De flores.
Vai rezando
Uma oração.
Leva o moço,
Leva a moça,
Leva o morto
Pela mão.

Quando menos
É esperado,
Verso livre
Diz adeus.
Não se sabe
Quando volta.
Quem sabe
Se voltará?
Quando for
A hora dele,
Verso livre
Aqui estará.

 
 

[RAUL DE CARVALHO (1920-1984).
As Folhas de Poesia Távola Redonda
(Boletim  Cultural VI SÉRIE-N.º 11-Outubro de 1988).
Ed. Serviço de Bibliotecas Itinerantes e Fixas
da Fundação Calouste Gulbenkian.
Lisboa 1988.
Pág. 17]

 
 

boneca 4

 
 

 El verso libre
En todas partes,
Dando un beso
A toda la gente.
Para aquí.
¿No lo quiere?
Sí, me gusta.
No me gusta, no.
Diga allí
Qué nombre tiene.
Mire ahora,
El verso libre
Da los buenos días
—Qué alegría!

El verso libre
Dio un salto
Para dentro
De tu habitación,
La persona
Tuvo miedo,
Suspiró…
El corazón
Le dio un vuelco
Tres veces.
No es nada.
No se asuste.
El verso libre
Es su amigo.
Tuvo pena.
Vino de lejos
boneca 6Por su causa.
Sabía
Que usted
Sentía deseos
De él — y vino.

Confidente
El verso libre.
Capaz de
Comprender
Su gran
Infelicidad,
Perdonar
Sus pecados,
Olvidar
Su maldad.
Y después
Seguirle
de cerca y de lejos
Para cuando
Usted de él
Se acuerde
Y lo necesite.
¡Hay tanto
Que usted
A nadie
En el mundo dice!
Ah, bien sé:
Están su madre,
Y el primer
Compañero
De su infancia,
Y el de las horas
Aflictivas
Siempre listo
Para ayudar,
boneca 7Y el de los sueños,
A rienda suelta —
Quiero esto,
Eso, aquello…
(Veintidós
Años. — ¿Y tú?
Soy de la misma
Edad. — ¡Vamos
A correr mundo!
¿Volveremos?
No sabemos
Si volveremos.)

Está la muchacha
De ojos verdes.
—¿Me das el sí?
Por todas partes
Pintados,
Ojos verdes.

El verso libre
En la cabecera.
Mano tan ligera
Sobre la cabeza…
—¡Ah! ¿Eres tú?
Lo adiviné.

Verso libre.
¿Cómo sabes
Que él, mi hijo,
Murió?

El verso libre
Acompañando
A quien ama
Hasta el fin.
Lleva un ramo
De flores.
Va rezando
Una oración.
Lleva el muchacho
Lleva la muchacha.
Lleva el muerto
De la mano.

Cuando menos
Se espera,
El verso libre
Dice adiós.
No se sabe
Cuando vuelve.
¿Quién sabe
Si volverá?
Cuando sea
Su hora,
El verso libre
Aquí estará.

 
 
[Traducción al español:
Lauro Gandul Verdún (2017)]
 
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LISBOA A NAU VIVANTE. Poema de Raul de Carvalho (1920-1984) con dibujo de Xopi

 
 

VENUS DE ÉBANO [POEMA DE «VIAJE» (1979-2017)]. Lauro Gandul Verdún

 
 

matisse-desnudo-azul

Desnudo azul III
Matisse
1952
(Pinche en la pintura para escuchar la declamación del poema por su autor)

 
 

La desnuda zaireña de ébano, venus africana,
se recoge coqueta el rizadísimo cabello.
Sobre las nalgas el dorso huesudo de la mano.
Así se contonea
mientras con abiertos ojos mira el suelo.
Policromada la faz de barros,
bosques afilados sus cejas,
sus carnosos labios son ya un beso.
Ahí está desde abril junto a sirenas y tritones,
magos y violinistas.
En la algarabía de un mercado
a la sombra de una alameda,
evidentemente distinta de todas,
se hizo la encontradiza
para regalo definitivo de mis brazos.

 
 
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1ª edición en CARMINA del poema el 6 de octubre de 2011:

VENUS AFRICANA. Poema de Lauro Gandul Verdún