«La indemnización que se pactó fue una indemnización en diferido en forma efectivamente de simulación de lo que hubiera sido en partes de lo que antes era una retribución… Aquí se quiso hacer como hay que hacerlo, es decir con la retención a la Seguridad Social. Si yo hiciera mi mundo todo sería un disparate porque todo sería lo que no es y entonces al revés, lo que es no sería y lo que no podría ser sí sería ¿entiendes?»
[Declaraciones de la Secretaria General del PP, María Dolores de Cospedal sobre la situación laboral de su ex Tesorero Luis Bárcenas, El País, 26 de febrero 2013, pág. 32 /Película Alicia en el país de las maravillas, 1951]
Primer plano de Caracas por el Gobernador Juan de Pimentel (1578)
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«Yo soy uno de los que cree que si por la verdad murió Cristo, y si por la verdad tiene que morir uno más, pues aquí estoy a la orden. Para mí la muerte no existe. Así que no me importa hablar de ella o sentirla que pasa cerca, porque de verdad no existe…”Yo no quiero morir, por favor no me dejéis morir”. Son las últimas palabras de Hugo Chávez, palabras de rebeldía contra la muerte que le acechaba desde 2011. Cuando alguien muere, siempre, inevitablemente, se produce una especie de estupor debido a lo difícil que se hace comprender esta irrupción en la nada y resignarse a admitirlo como un hecho consumado.»
[Discurso de Hugo Chávez en la inauguración del Congreso el 2 de febrero de 1999, citado en Jonathan Eastwood, «Contextualizando a Chávez: el nacionalismo venezolano contemporáneo desde una perspectiva histórica», Revista Mexicana de Sociología 69, nº 4, 2007, pág. 621. / D. Lozano y J. García, «No me dejéis morir», El Mundo 8 de marzo de 2013/ Gustave Flaubert, Madame Bovary, Barcelona, 2001, pag. 420 (traducción de Juan Bravo Castillo, 2001), 1ª ed. francesa, 1857]
«El matrimonio gay no garantiza la pervivencia de la especie. La homofobia no es patrimonio de la derecha.»
[Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior del PP y Juan David Santiago, miembro de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales, ambos en la portada y contraportada de El País, 4 de marzo de 2013]
Portada de una edición de Rebelión en la granja (1945) de George Orwell
«El único proyecto político del cerdo es el comunismo porque en las orgías cada cual puede intervenir cuando quiere y nadie está excluido de la fiesta. Mientras que DSK siempre me ha parecido un hombre de derechas, ese comunismo sexual al que aspira como cerdo me entusiasma. A la inversa del movimiento de reducción que caracteriza a la tradición transcendental de la filosofía clásica, él realiza de partida una extensión que excluye toda posibilidad de que la producción sea el acto de sujetos, su cogito práctico. Envuelve la posibilidad de formular un nuevo concepto filosófico de la producción en general. Podemos resumir todo lo que precede diciendo que, por un mismo movimiento, la reproducción reemplaza y transforma las cosas, pero conserva indefinidamente las relaciones. Estas relaciones son evidentemente aquellas que Marx llama relaciones sociales; son las que están dibujadas, proyectadas en el espacio ficticio del que hablé.»
[Marcela Iacub, amante confesa de Dominique Strauss-Kahn, en Juan Manuel Bellver, «Strauss-Kahn es mitad hombre, mitad cerdo», El Mundo 22 de febrero de 2013 /L. Althusser y E. Balibar, Para leer el capital, Madrid, 2010, pág. 450 (traducción de M. Harnecker, 1ª edición francesa,1967)]
La colaboración que he prestado al Gobierno español, cuando se me ha pedido ha sido siempre delicada, confidencial. Son asuntos clasificados, situaciones puntuales que he ayudado a solucionar por el bien del pueblo.
Vuestra tarea será fácil. Está dentro de vuestras capacidades.
Sólo tengo un deseo y es servir a Vuestra Majestad con todo mi corazón.»
[Entrevista de Ana Romero a la Princesa Corinna zu Sayn Wittgenstein en El Mundo, 25 de febrero de 2013/ Jean Plaidy (seudónimo de Eleanor Alice Burford Hibbert, también conocida por «Victoria Holt»), La reina Jezabel, Buenos Aires, 1950, pág. 17, traducción de A. Steimberg (1ª ed. inglesa, 1953]
«Mire usted, si quieren, cuando ya tengamos nuestro Estado, les asesoraremos sobre cómo lo tienen que hacer para dejar de hundirse en la miseria. Cuando ya los catalanes seamos libres, el Estado español, que ya no podrá tener la obsesión de asfixiarnos, tal vez se centre en hacer las cosas bien.»
Esto pasa cuando a los monigotes se les deja pensar.»
[Entrevista con Oriol Junqueras, presidente de ERC en El Mundo, 22 de febrero de 2013/ Lotso, el oso-abrazos, en la película Toy Story 3 (2010]
«Soy un alma inspirada, lo que significa que no seré simplemente yo quien saque la foto, sino Dios que me dará instrucciones. En 1935 emprendió uno de los grandes proyectos de su vida: recorrer la Europa central y oriental para documentar fotográficamente la vida judía. Roman Vishniac estuvo convencido muy pronto de que Hitler hablaba en serio. Durante casi cuatro años enteros recorrió barrios judíos en ciudades, se abrió paso por caminos invernales cegados de nieve, visitó pequeñas comunidades rurales y arrabales populosos. Retrató a campesinos, a estudiantes del Talmud, a patriarcas barbudos, a niños de ojos grandes y asustados, a familias enteras amontonadas en sótanos, a mujeres de belleza pensativa rodeadas de penumbra, a vendedores ambulantes, a pícaros. La inmensa mayoría de las personas a las que había retratado en las más de cinco mil fotos que tomó durante sus viajes habían sido exterminados. Se negaba a fotografiar animales muertos.»
[E.L. Doctorow, La gran marcha, Barcelona, 2008, pág.319 (traducción de Isabel Ferrer y Carlos Milla, 1ª ed. inglesa, 2005 / A. Muñoz Molina,«Los ojos de Roman Vishniac», Babelia, 9 de febrero de 2013]
«De todas las guerras libradas contra el terrorismo desde finales del siglo pasado no hay ninguna que concierna tanto a Europa como la que Francia empezó a librar el viernes en Mali. Bamako, la capital de Mali, está a 1.887 kilómetros de Las Palmas, una distancia ocho veces inferior a la separa Madrid de Kabul. “Y sin embargo, Francia sola —se lamenta Mathieu Guidère autor del libro Al Qaeda o la conquista del Magreb (París, 2007) — hoy en día es el único país que combate el terrorismo y por eso corre el riesgo de pagar un alto precio.” Alude a los zarpazos del terrorismo islamista que golpeó el corazón de París en 1986 y 1995. Pero los muertos y heridos de los atentados del verano y otoño de 1995 produjeron el efecto contrario, reforzaron la determinación de las autoridades francesas de luchar contra un movimiento islamista extremista que ponía en peligro la paz social entre la juventud musulmana surgida de la emigración magrebí. Hollande desdeñó las afirmaciones que señalan que ha decidido intervenir en el Sahel para proteger las empresas que extraen materias primas baratas en la zona, entre otras el uranio de la vecina Níger que permite funcionar a las centrales nucleares galas. “No estamos en Mali para defender a nuestras empresas sino a nuestros ciudadanos. El toque a rebato que va a sonar no es una señal de alarma, es la carga contra los enemigos de la patria. Para vencerlos, señores, necesitamos audacia, audacia, siempre audacia y Francia se salvará.” Pero, ¿cómo traducir estos elevados objetivos en una estrategia militar práctica? Estaba enviando a su ejército al vacío.»
[Ignacio Cembrero y L. Abellán, «Francia combate en solitario en Malí», El País, 15 enero de 2013 / M. Mora y J. Naranjo, «Hollande define la misión militar en Malí como “antiterrorista y limitada”», El País, 16 enero 2013/ Gilles Kepel, La yihad. Expansión y declive del islamismo, Barcelona, 2002, pág 559 (traducción de Marga Latorre), 1ª ed. francesa, 2000 / David A. Bell, La primera guerra total. La Europa de Napoleón y el nacimiento de la guerra moderna, Madrid, 2012, páginas 156 y 172 (cita de Dantón que aparece en el pedestal de su estatura en el Saint-Germain, en París), traducción de Alvaro Santana, 1ª ed. norteamericana, 2007]
«La desaparición de mi madre coincidió con el fin de la feliz etapa de mi infancia y el comienzo de otra: la adolescencia. Me entregué por completo al influjo de esa idea, y estuve tres días sin preocuparme de lo más mínimo por los estudios: pasaba el tiempo tumbado en la cama, leyendo novelas, y me alimentaba de pan y miel que compraba con mi exiguo capital. Y ahora, con una edad que bordea el invierno, estoy convencido de que a los clásicos hay que descubrirlos en la adolescencia y los primeros años de la juventud. Y que el recuerdo de esas conmocionantes páginas te acompañará siempre. Mil ideas y ensueños pasan por nuestra imaginación sin dejar la menor huella, pero hay algunos que abren un profundo surco en nuestra sensibilidad. Recordarás situaciones, personajes, anécdotas, frases, atmósfera, pero también te acordarás de cómo eras tú, de cómo te sentías en la edad de las incertidumbres, del impagable refugio ante las inclemencias y frustraciones de la vida que te ofrecieron esos libros. Y leías sin límite de tiempo, incansablemente, hasta que los ojos te dolían o se empeñaban en cerrarse.»
[León Tolstoi, Memorias. Infancia, adolescencia, juventud, Barcelona, 1986, págs. 123, 195 y 196 (traducción de José Fernández) / Carlos Boyero, «Por el camino de Proust», Babelia, 29 de diciembre de 2012]
«La Revolución ocasionó un cambio radical en las fuerzas armadas: diezmó los viejos cuerpos de oficiales, abrió nuevas vías de promoción y provocó el amotinamiento de muchas unidades. Los ejércitos no existen simplemente para combatir guerras extranjeras. La fuerza armada sería necesaria para mantener la paz. La Revolución comenzó a juntar y entrenar una nueva fuerza con la intención de mantener el orden público y promocionar la participación ciudadana: la Milicia Bolivariana, ejército personal del líder que recibe instrucción militar y tiene algunas unidades bien equipadas. Probablemente no cuenta con más de 30.000 efectivos, pero se pretende aumentar la dotación a 100.000, con una guardia territorial dividida en 300 brigadas, llamadas “cuerpos especiales de resistencia”. Desde abril de 2012 existe asimismo un comando-antigolpe que manda el general Clíver Alcalá, formado por miembros de élite de las milicias. Pero no por ello dejan de montar guardia las Fuerzas Armadas, cuya alta oficialidad ha sido formada o persuadida por el chavismo, que ya ocupa puestos de alta responsabilidad en la dirección del Estado. En cierto sentido, esta transformación de las fuerzas armadas estaba rompiendo las barreras entre la vida “militar” y la vida civil. La Guardia Nacional, se estaba convirtiendo en el símbolo más visible del cambio político. Y al fondo aparece el contingente cubano, entre civiles y militares unos 60.000 expedicionarios, que representa el vital interés de La Habana en seguir recibiendo petróleo de ocasión así como consolidar en Caracas un presidente a la vez financiador y discípulo del castrismo. Si la oposición llegara a la presidencia, podría en teoría, poner firmes, desmantelar, purgar y renovar todo ese nutrido establecimiento, para lo que contaría con el apoyo de oficiales retirados que han emitido un manifiesto protestando por la presencia de unidades militares cubanas en el país. Pero ahí está esa incrustación chavista en el Estado, cuando menos a guisa de advertencia. La guerra, subrayó Robespierre, “acostumbraría a los soldados a la obediencia pasiva, los separaría del pueblo” y provocaría “la idolatría hacia el jefe supremo del ejército. Nadie quiere a los misioneros armados.»
[M.A. Banister, «El hombre del fantasma», El País, 9 de enero de 2012 / David A. Bell, La primera guerra total. La Europa de Napoleón y el nacimiento de la guerra moderna, Madrid, 2012, páginas 155 y 164-167 (traducción de Alvaro Santana), 1ª ed. norteamericana, 2007]