«La Red está muy bien pero la Humanidad echa de menos abrazar carnes, rehacerse en su labor de hacer cosas con las manos y entenderlas con el ruido del corazón. Aquellos bloques estaban destinados a formar parte de su tema de los Cautivos para la tumba de Julio II. Daba vueltas alrededor de los macizos mármoles, con un punzón en la mano, haciendo saltar trocitos de la piedra aquí y allá para familiarizarse con la densidad de la masa. Únicamente con el martillo y el cincel le era posible captar el peso interior, la profundidad con que podía penetrar. También él vivía fuera del imperio del tiempo y el espacio como esos semidioses que surgían, retorciéndose en espirales, de los bloques que los aprisionaban. Esculpió incansablemente todo el otoño y el invierno. Por la noche se arroja sobre el lecho completamente vestido. Despertaba después de un par de horas de profundo sueño, encendía una vela y volvía al trabajo, cincelando los frentes de sus figuras, perforando agujeros entre las dos piernas, modelando los cuatro cuerpos con cinceles afilados. Quería que los cuatro gigantes cobrasen vida al mismo tiempo. En primavera, se inclinaban ante su fuerza superior, su potente impulso, el enérgico martillo y el penetrante cincel, que creaban cuatro semidioses paganos para sostener la tumba de un pontífice cristiano. La materia recobra así su prestigio natural tras haberla perdido, en el vértigo invisible del computador. No se trata en fin, de volver atrás sino de progresar sin cerrar los ojos.»
[Vicente Verdú, «El placer de ser tú», El País 3 de noviembre de 2012/ Irving Stone, La agonía y el éxtasis, Madrid, 2006, págs. 504-505 (1ª ed. inglés 1961)]
«Como herederos de las tradiciones liberal y socialdemócrata de la que procedemos queremos reivindicar el Estado y Nación españoles, obra del pasado, el presente y el futuro de un pueblo que quiere permanecer unido en defensa de la libertad, de la igualdad, el pluralismo político y el progreso económico.
…………Lejos de enfrentarnos a la crisis de forma desunida, pensamos que es el momento de movilizar los recursos de la Nación y buscar el acuerdo de todas las fuerzas políticas y sociales para salir del preocupante trance en que nos encontramos en España y Europa.
…………En fin, como dándose cada uno a todos no se da a nadie, y como no hay un solo asociado sobre el cual no se adquiera el mismo derecho que a él se le cede sobre uno mismo, se gana el equivalente de todo lo que se pierde, y más fuerza para conservar lo que se tiene.»
[«Con Cataluña, con España. Manifiesto por la convivencia», El Mundo, 5 de noviembre de 2012/ Jean Jacques Rousseau, El contrato social, Libro I, VI, Barcelona, 2000, pág. 166 (traducción de Consuelo Berges), 1ª ed. francesa 1762]
«Soledad Puértolas: Yo soy de ficción, es donde mejor me lo paso. La ficción alcanza un tipo de verdad que me interesa más. La realidad empobrece, no se sabe por qué.
Hugo Chávez: Yo voy a pedir que hagamos telenovelas socialistas en lugar de capitalistas.
Delfina Catalá (directora de Teresa en tres estaciones): En ella nos vamos a ver nosotros mismos y nos hará tener motivos para seguir orgullosos de la Venezuela que estamos construyendo. Vamos a reflejar la épica que está viviendo este país que se mueve.
Soledad Puértolas: La realidad empobrece, no se sabe por qué. En la fidelidad, pierdes. Vale más la libertad.»
[Entrevista de Jorge Herralde a Soledad Puértolas, El País Semanal, 28 de octubre de 2012/Daniel Lozano, «Nace el culebrón “socialista” de la factoría Chávez», El Mundo, 5 de noviembre de 2012]
-¿Qué quiere que le diga?, ¡soy profesor! La vida está hecha de tal manera, que cuanta más locura se pone en ella, más se vive; la tristeza es la muerte.»
[Diálogo final de la película Teachers (1984)/ Erasmo de Rotterdam, Elogio de la Locura, Barcelona,1993, p. 22 (1ª ed. latín 1511)]
—Partiendo de un relato de mínimos. Uno: que el levantamiento del 18 de julio lo fue contra un Gobierno legalmente constituido. Dos: que los principios de la Ilustración estaban representados en la República y que el golpe de Franco lo es contra la Ilustración. Lo que complica la cosa es que quienes tenían que defender esos principios desde la República en muchos casos no sólo no lo hicieron sino que a veces los combatieron. Más complicado aún: en el lado de los sublevados, en el que teóricamente todos tenían que haber sido reaccionarios, furibundos, había liberales e ilustrados.
—¿Y el tercer mínimo?
—No luchábamos contra el enemigo, luchábamos contra nosotros mismos, el enemigo estaba dentro de nosotros. Porque la muerte que causas te la causas a ti mismo, en tu propia carne, en tu propia sangre. Y por eso acaso ninguna guerra es tan cruel, ninguna se encona tanto entre hermanos. Sea como sea, nosotros, los que sobrevivimos, tenemos un deber que cumplir, enseñar a los que vengan detrás lo que sabemos e intentar el resto de nuestra vida encontrar la virtud y perfeccionarnos. Llegará un día en que esa guerra ya no duela.»
[Entrevistas a Andrés Trapiello por Laura Revuelta y Javier Rodríguez en ABC Cultural y Babelia (El País) respectivamente, ambas el 6 de octubre de 2012 / Final de la película Platoon, de Oliver Stone, 1986]
«CiU pedía en el Senado que el Ministerio de Defensa no cierre la Academia de Talarn (Lérida) por los recortes. Una reclamación que fue respondida con cierta sorna por el PP, que dijo no entender cómo se puede perseguir la independencia y pedir al mismo tiempo que haya tropas españolas en Cataluña. “Lo cortés no quita lo valiente”, respondió CiU. La democracia no tolera la rigidez doctrinaria, pues la realidad es siempre más sutil y compleja que las teorías que pretenden exhibirla, y que las ideas que no son capaces de adaptarse a la realidad terminan siempre por conseguir resultados opuestos a los que persiguen.»
[R. Benito en El Mundo, 25 de septiembre de 2012, pág. 4/ M. Vargas Llosa, «Esa Juana de Arca liberal», El País, 23 de septiembre de 2012]
La dureza con la que la jueza castigó ayer a tres integrantes del grupo Pussy Riot—2 años de cárcel por un breve espectáculo irreverente en la catedral moscovita de Cristo Redentor— muestra una alianza entre las autoridades políticas y los sectores conservadores que se aglutinan en torno a la Iglesia ortodoxa, uno de los pilares que sustentan la integridad nacional. Marina Sirova, la magistrada del proceso, no traicionó su fama de implacable: en toda su carrera, solo una vez ha dictado un veredicto absolutorio. En cuanto al jefe de la prisión y a los vigilantes, aunque jamás habían conocido ni penetrado en la esencia de esta fe, ni en lo que significaba cuanto se había en la capilla, creían que era obligatorio creer en esa fe, ya que las jerarquías supremas y el mismo zar creían en ella. Además tenían la sensación de que esta fe justificaba su cruel misión.
[Pilar Bonet y R. Fernández, «La Rusia de Putin acalla la disidencia», en El País, 18 de agosto de 2012/ León Tolstoi, Resurrección, Barcelona, 1992, Pág. 125 (traducción de José Laín Entralgo)]
«Algunos neuroéticos, es decir, algunos autores que trabajan sobre las bases cerebrales de la moralidad, han señalado como el gran problema de nuestra época la falta de motivación moral. Las gentes obedecen mal que bien las leyes legales, porque obligan mediante coacción. Sugieren ir pensando en un camino: mejorar moralmente la especie humana interviniendo en el cerebro. Sustancias como la oxitocina parecen aumentar la confianza en las personas, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, incrementar la cooperación y reducir la agresión, y también el ritalín parece reducir las agresiones violentas. Con la cíber-biología, junto a la tecno-utopía de la Singularidad plural se producirá una especie creada para que desprecie todo compromiso laboral. Y así habrá que ser felices en un mundo sin perdices mucho más allá del Bien y el Mal. ¿No hay más salida que las intervenciones biológicas para conseguir una humanidad convencida de los mejores valores de palabra y obra? ¿O más bien sucede que no existe el chip moral, no hay fármaco ni implante que sustituya a la paciente formación voluntaria del carácter de las personas, de las instituciones y de los pueblos? Pero no importa porque a la corta habrá de nuevo alguien que sueñe por ahí.»
[Adela Cortina, «¿El fracaso de la educación?», El País, 1 de septiembre de 2012 / Luis Eduardo Aute, letra de «Alguién sueña por ahí», del disco Intemperie, 2010]
«La historia se hizo trizas. Era lo único que podía ceder. Fue un suceso muy extraño. Quedaron grietas esparcidas por todas partes. Las…vaya, no me acuerdo de cómo se llaman…los enganches que dicen a los trocitos de pasado a qué trocitos de presente pertenecen, salieron volando por todos lados. Algunos se perdieron para siempre. Lo cosimos todo lo mejor que pudimos. Historia arriba e historia abajo. Rellenamos los agujeros con trozos de tiempo cogidos de otras partes. En realidad lo dejamos todo lleno de parches. Los profesores deben entender que la transmisión en el aula de lo que fue la República, la Guerra Civil y la Dictadura no es una opción ideológica sino una exigencia científica.»
[Terry Pratchett, Ladrones del tiempo, Barcelona, 2011, pág. 165 (1ª ed. inglesa, 2001) /Entrevista a Luis Naranjo, Director General de Memoria Histórica de la Junta de Andalucía, por Raúl Limón en El País (Andalucía) el 19 de agosto de 2012]
«Juan Manuel Sánchez Gordillo lleva media vida ocupando fincas que él considera improductivas, ha cortado las vías del AVE, ha liderado una sentada en la sede del Banco de España en Sevilla. Era un cuarentón lleno de energía, de cabellos alborotados de poeta romántico, envuelto en una capa constelada de lamparones y de caspas, de verba exaltada. También ha impedido aterrizar y despegar aviones del aeropuerto sevillano, pero el asalto a dos supermercados por parte de miembros del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), el suyo, le ha catapultado como estrella mediática. Expuso sus tesis con detalle. En la futura sociedad, las panaderías, todas en manos del Estado, prestarían un servicio público, como las escuelas y la policía; dejarían de ser instituciones comerciales y suministrarían pan a los ciudadanos de manera gratuita. El costo se financiaría con impuestos.»
[Lourdes Lucio, «El juez imputa de un delito de robo con fuerza a dos jornaleros», El País(Andalucía), 10 de agosto de 2012/Mario Vargas Llosa, El paraíso en la otra esquina, Barcelona, 2010, pág, 246 (1ª ed. 2004)]