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TRES INSTANTÁNEAS DEL TALLER DEL PINTOR GUILLERMO BERMUDO. Fotografías de Lauro Gandul Verdún 2014

 

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GUILLERMO BERMUDO EN «CARMINA»

 

ALGUNAS RIMAS DE ALBERTO GONZÁLEZ CÁCERES HECHAS POR ENCARGO (CON DOS PINTURAS DE RAFAEL LUNA, A PROPÓSITO DE ESTA EDICIÓN). Por Rafael Rodríguez González

 

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Sin título

(Acrílico sobre lienzo)

Rafael Luna

 

Los versos que siguen están extraídos de un trabajo, «Madre e hijo», que tan posible es que se publique como que no, en el que se relata la vida de Alberto González Cáceres y de su madre, Alicia. Mario Cortés (fallecido hace poco), me contó que estas rimas (hay más, pero para muestra bastan) las hacía por encargo. Por ejemplo, un alcalareño para una amiga en el cumpleaños de ésta; un soldado en Melilla para su novia; un enamorado astigitano para un soldado… Y Alberto les hacía el favor. El de Melilla le dijo que su novia, Mariquilla, le había preguntado que quién le había escrito aquello. Y Alberto le dijo que le contestara que nadie, sino que lo había soñado y lo había escrito sonámbulo. Poco después, la novia le preguntó qué cosa era sonámbulo. Es que… (R.R.G.)

*

   En este tan glorioso día
verás entrar en Fuengirola,
en la cresta de una ola,
un gran beso, Marta Lucía.
Ya sabes quién te lo envía:
éste que tumbado a la bartola
siempre anda con la tecnología.
Si supieras lo que yo daría
por llegar allá y decirte ¡Hola!

*

   Por carta, desde Sevilla,
me llega tu fragancia alentadora
hasta este cuartel de Melilla.
Ocupas mi pensamiento, chiquilla,
y sin tregua, hora tras hora,
el amor que mi pecho atesora
toma la forma de una tu horquilla,
de un tu peine, de la quilla
de la nao que salvadora
ha de llevarme a ti, Mariquilla.

*

   Sueño que tú, oh soldado del Pirineo,
gran portento acanelado,
cuerpo más que bien periformado,
eres quien me acaricia el perineo.
Lo sueño dormido e igual desvelado,
y hasta me parece que en tus ojos veo
la intención de bajarte el abultado
algodón que de nombre dan Abanderado,
para luego llegar los dos al apogeo.
¡Regresa de las montañas, cargado
con tus dones, que en Écija gimoteo,
aguardando tu hacer avolcanado!

 

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Sin título

(Acrílico sobre lienzo)

Rafael Luna

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Écija en «CARMINA»:

TUMBADAS GIRALDAS ASTIGITANAS. Poema de Lauro Gandul Verdún

FORJA AL AZAR DE HUMANOS. Poema de Lauro Gandul Verdún (Écija 2011)

 

LA ANUNCIACIÓN DE JESÚS. Lucas 1, 26-38

 

LaAnunciaciónFRA ANGELICO

La Anunciación

Fray Angélico

 1390-1455

 

26 En el mes sexto fue enviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, 27 a una virgen desposada con un varón de nombre José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. 28 Y presentándose a ella, le dijo: Salve, llena de gracia, el Señor es contigo. 29 Ella se turbó al oír estas palabras y discurría qué podría significar aquella salutación. 30 El ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios, 31 y concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. 32 El será grande y llamado Hijo del Altísimo, y le dará el Señor Dios el trono de David, su padre, 33 y reinará en la casa de Jacob por los siglos, y su reino no tendrá fin.

   34 Dijo María al ángel: ¿Cómo podrá ser esto, pues yo no conozco varón? 35 El ángel le contestó y dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, y por esto el hijo engendrado será santo, será llamado Hijo de Dios. 36 E Isabel, tu parienta, también ha concebido un hijo en su vejez, y éste es ya el mes sexto de la que era estéril, 37 porque nada hay imposible para Dios. 38 Dijo María: He aquí a la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra. Y se fue de ella el ángel.

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LA NAVIDAD EN «CARMINA»

NAVIDAD, 2014. Antonio Luis Albás y de Langa

NAVIDAD. 100 AÑOS DE «PLATERO Y YO». Homenaje de «CARMINA» al poeta Juan Ramón Jiménez (1881-1958)

AL NACIMIENTO DE CRISTO NUESTRO SEÑOR. Luis de Góngora y Argote (1561-1627)

LA PALMERA. Gerardo Diego (1896-1987)

NATIVIDAD. Vicente Núñez

PALIQUES DE LA VIRGEN EN LA MAÑANA DEL NIÑO (AÑO DE 1954). Vicente Núñez

NACIMIENTO DE MARÍA. Por José Manuel Colubi Falcó

LA GRAVIDEZ DE MARÍA. Por José Manuel Colubi Falcó

JOSÉ VA A EMPADRONAR A SU FAMILIA. Por José Manuel Colubi Falcó

LA ANUNCIACIÓN (1472-1475). Pintura de Leonardo da Vinci (1452-1519)

NAVIDAD 2013, Antonio Luis Albás

LA ANUNCIACIÓN DE MARÍA. Por José Manuel Colubi Falcó

LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS. Mateo 2, 1-12

VIAJE DE LOS MAGOS. T. S. Eliot (1888-1965)

 

NAVIDAD. 100 AÑOS DE «PLATERO Y YO». Homenaje de «CARMINA» al poeta Juan Ramón Jiménez (1881-1958)

 

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Belén

Zsolt Tibor

2014

 

La candela en el campo!… Es tarde de Nochebuena, y un sol opaco y débil clarea apenas en el cielo rudo, sin nubes, todo gris en vez de todo azul, con un indefinible amarillor en el horizonte de poniente… De pronto, salta un estridente crujido de ramas verdes que empiezan a arder; luego, el humo apretado, blanco como armiño, y la llama, al fin, que limpia el humo y puebla el aire de puras lenguas momentáneas, que parecen lamerlo.

   ¡Oh la llama en el viento! Espíritus rosados, amarillos, malvas, azules, se pierden no sé dónde, taladrando un secreto cielo bajo; ¡y dejan un olor de ascua en el frío! ¡Campo, tibio ahora, de diciembre! ¡Invierno con cariño! ¡Nochebuena de los felices!

   Las jaras vecinas se derriten. El paisaje, a través del aire caliente, tiembla y se purifica como si fuese de cristal errante. Y los niños del casero, que no tienen Nacimiento, se vienen alrededor de la candela, pobres y tristes, a calentarse las manos arrecidas, y echan en las brasas bellotas y castañas, que revientan, en un tiro.

   Y se alegran luego, y saltan sobre el fuego que ya la noche va enrojeciendo, y cantan:

 …Camina María

 camina, José…

      Yo les traigo a Platero, y se lo doy para que jueguen con él.

[JUAN RAMÓN JIMÉNEZ.

Platero y yo (Elegía andaluza) 1907-1916.

Edita AGUILAR S.A. EDICIONES 1955-1981.

Madrid 1981.

Págs. 213 y 214]

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LA NAVIDAD EN «CARMINA»

AL NACIMIENTO DE CRISTO NUESTRO SEÑOR. Luis de Góngora y Argote (1561-1627)

LA PALMERA. Gerardo Diego (1896-1987)

NATIVIDAD. Vicente Núñez
PALIQUES DE LA VIRGEN EN LA MAÑANA DEL NIÑO (AÑO DE 1954). Vicente Núñez
NACIMIENTO DE MARÍA. Por José Manuel Colubi Falcó

LA GRAVIDEZ DE MARÍA. Por José Manuel Colubi Falcó

JOSÉ VA A EMPADRONAR A SU FAMILIA. Por José Manuel Colubi Falcó

LA ANUNCIACIÓN (1472-1475). Pintura de Leonardo da Vinci (1452-1519)

NAVIDAD 2013, Antonio Luis Albás

LA ANUNCIACIÓN DE MARÍA. Por José Manuel Colubi Falcó
 

LUIS CARO (PASTELES). Exposición del pintor en la Sala Talavera de la Casa de la Cultura de Alcalá de Guadaíra [Del 21 al 30 de noviembre de 2014]

 

El que vuelve al origen, llega al fin
[Lauro]

 


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CANTO RODADO CON DOS CARAS. Luis Caro (óleo sobre piedra 1988)

YUPIE ORIENTAL. Luis Caro

CARMONA (VISTA PANORÁMICA). Fotomontaje de Luis Caro, 2007

EL MAGO. Luis Caro

LAS CUATRO ESTACIONES Y EL RÍO. 4 pinturas de Luis Caro y 4 poemas de Lauro Gandul Verdún

VICENTE NÚÑEZ. Dibujo de Luis Caro 1991

EL ÚLTIMO FUMADOR. Pintura de Luis Caro

 

HOJAS Y LÁPICES. Pintura de Rafael Luna (de la serie «Aquellos niños del río» 2005 para un cuento de Olga Duarte Piña)

 

Nº 9 Hojas y lápices

 

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AQUELLOS NIÑOS DEL RÍO (fragmento) (Olga Duarte Piña, 2005)

«VIDA NOCTURNA» (HOMENAJE DE RAFAEL LUNA A EDWARD HOPPER 2005). De la serie «Aquellos niños del río»

EL DESPERTADOR DORMIDO. Pintura de Rafael Luna (de la serie «Aquellos niños del río» 2005)

 

POSESIÓN MUSICAL O CÓMO FUI INVITADO A UN AQUELARRE. Pablo Romero Gabella

 

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Desnudo

Rafael Luna

 

El musicólogo británico Raymond Monelle escribió:«la música no es un objeto natural, es fundamentalmente social [no son] solamente sonidos y partituras» (The Sense of Music, 2000). Ese producto social que es la música hace que obras que en su tiempo fueron repudiadas (por críticos, público y/o gobernantes) reaparezcan tiempo después con la fuerza de lo nuevo y seamos seducidos por ellas; como aquella chica que no nos parecía especialmente guapa o atractiva y que más tarde nos produce la sensación de cómo habíamos podido vivir sin ella. La seducción es también un producto social, y la música se compone no solo de sonidos y partituras sino igualmente de sugerencias, turbaciones y obsesiones. Esto mismo creí vivir (porque la vida es en muchas ocasiones un espejismo de lo que creemos sentir) el 24 de octubre pasado en el 4º concierto de la R.O.S.S. en el Teatro de La Maestranza. Y por lo que leo y oigo, no sólo el que esto escribe creyó sentirlo.

   Bajo el título de La fuerza del acero, el director Pedro Halffter propuso tres obras de sendos músicos rusos (Mosólov, Chaikovsky y Prokofiev) que en su origen fueron rechazadas, si no directamente repudiadas.

   Por educación y gustos musicales mi atención se fijó en el famoso Concierto para piano y orquesta nº 1 de Chaikovsky (1874). Sin embargo, no advertí que aquello era sólo el cebo para la celada. Era la puerta de acceso (a través del perturbador romanticismo, para otros simplemente academicismo) a un aquelarre al cual no pensaba estar invitado.

   Como prólogo Halffter recibió al público con tres minutos del apabullante expresionismo futurista-soviético de «La fundición de acero» (1926), único trozo superviviente del espurgo stalinista del ballet El acero de Alexander Mosólov. Algo inquietante y perturbador fue inoculado (tal como hacían los íncubos y súcubos) en el público con aquella recreación del progreso soviético. Aún sobrecogido por los vapores industriales, el Concierto de Chaikovsky me pareció (a mi pesar) algo fláccido, falto de pasión (empero el hacer industrioso de la joven pianista ucraniana Regina Chernychko). Las bellas melodías románticas me parecieron un interludio de algo que iba a acontecer (no sabía exactamente qué).

   Tras el descanso llegó el aquelarre, aquella orgía musical que fue el alfa y omega del concierto: la Sinfonía nº 3 de Sergei Prokofiev, titulada «El ángel de fuego» (1919-1927). Una música inicialmente realizada para una ópera que contaba la historia (nada soviética) de una jovencita poseída por espíritus y que finalmente acabaría en la hoguera, pasando antes por un exorcismo. Lo que pudiera parecer, a ojos del siglo XXI, como una mezcla programática entre El sexto sentido y El exorcista y que le llevó al músico casi un década de trabajo, se basaba en una novela decadente de final de siglo que obviamente no fue muy del gusto de Stalin (el hecho de acero). Pero lo que Prokofiev hizo fue una obra de atmósfera de oscurantismo (como así fue el stalinismo) y de un violento componente erótico (en palabras de Martín Llade en sus certeras notas al programa).

   Los oyentes (como la crítica, por lo que he leído) fueron seducidos por aquel pandemónium de «desquiciantes juegos tímbricos y armonías demoníacas» (Llade dixit). Halffter, tal como si fuera el oficiante de aquel brujeril rito, como aquel macho cabrío de La semilla del diablo, abandonó la luminosidad chaikovskiana y comenzó su particular exorcismo de aquella música antaño repudiada. Nos descubrió el sentido de aquel concierto: adentrarnos en una música de una fuerza arrebatadora, subyugante y a la vez de desasosegadora modernidad. Sus gestos (como si fuera un exorcista) contagiaron a la orquesta (a la sazón en rebeldía profesional con su quehacer como director) y se rindió al aquel vértigo demoníaco. Puro maquiavelismo musical.

   Al finalizar el concierto Pepe Galeote, profesor y compañero al cual debía mi presencia en aquella batahola, nos llevó al grupo de profesores a saludar al director; y éste directamente nos preguntó qué nos había parecido la sinfonía de Prokofiev. La máscara había caído, el exorcismo había tenido éxito, y rendidos sólo pudimos afirmar que nos había encantado. Había caído seducido como Rose Marie al ver su criatura demoniaca en aquel apartamento de los Castevet.

 

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«EL AQUELARRE» DE GOYA (1823) POR RAFAEL LUNA

 

DAFNIS Y CLOE. Longo (siglo II d. Cristo). Traducido al español por Juan Valera (1824-1905) y con un Dionisos de Guillermo Bermudo

 

Grabado Dionisos guillermobermudo

Por Guillermo Bermudo

Grabado 1/35

2013

 

«Estaba ya en su fuerza el otoño, se acercaban los días de la vendimia, y todo era vida y movimiento en el campo. Unos preparaban los lagares, otros fregaban las tinajas; éstos tejían canastas y cestos o afilaban hoces pequeñas para cortar los racimos, y aquéllos disponían la piedra o la viga para estrujar las uvas o machacaban mimbres y sarmientos secos para hacer antorchas a cuya luz trasegar el mosto de noche. Dafnis y Cloe habían abandonado ovejas y cabras, y prestaban en tales faenas el auxilio de sus manos. Él acarreaba la uva en cestos, la pisaba en el lagar y llevaba el mosto a las tinajas, y ella condimentaba la comida de los vendimiadores, les daba de beber vino añejo, y hasta vendimiaba; porque en Lesbos las viñas no están en alto ni enlazadas a los árboles, sino rastreando los sarmientos como la hiedra, de modo que una criatura apenas salida de los pañales puede allí coger racimos.»

 

[Longo,
Dafnis y Cloe.
Traducción por Juan Valera.
Ed. Edicomunicación, S.A.
Barcelona 1997.
Pág. 55]

 

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Si lo deseas, además, puedes leer  en «CARMINA»

BORRACHOS. Por Rafael Rodríguez González

y encontrarte con el pintor Guillermo Bermudotambién.

 

ZSOLT TIBOR (Y OTROS ARTISTAS) EN ROTTERDAM: «SNIWT», UNA EXPOSICIÓN QUE EXPLORA LAS FACETAS DE LO «PARALELO». Desde el 31 de mayo hasta el 15 de junio de 2014

 

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www.tiborzsolt.com

 

ZSOLT TIBOR / let the chips fall where they may. MARCH 26, 2014 / WEDNESDAY / 19H – 21H

 

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WITH SHORT INTRODUCTION OF KATALIN TÍMÁR, ART HISTORIAN / LUDWIG MUSEUM, BUDAPEST.

 

ON VIEW TILL APRIL 26 / SATURDAY / 17H.

 

The central focus of Zsolt TIBOR’s exhibition lies on his latest large-scale, panel-like paper and canvas drawings. The thematic of his recent works is still characterized by his multilayered, associative visual construction. He places time as present’s concrete into central focus and as an attempt of reference, examines present time in context of past and fictitious future. The small fragments refer to the artist’s former works of analysing systems, supplemented by further questions and statements.  What does vision, playfulness, power, hierarchy mean nowadays? Analysing the entirety of the paintings, there is an explicit alteration: whilst his earlier works had been unfolded in details by the viewer and the artist did not centralize his compositions, his large-scale drawings of this exhibition reveal centred and intense-coloured compositions. Zsolt TIBOR creates a new aesthetic language. His large-scale drawings and installations point beyond the traditional interpretation of drawings: this medium is placed in an active contemporary art discourse, posing relevant questions of the current position of drawing and art. His lyrical drawings are surveys of an existing world’s fictitious metaphysical architecture.