Latest posts.

«ARRÁBIDA ES LLAMADA (POEMA PORTUGUÉS EN ESPAÑOL)» [Estrofa 3ª]. Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 2016) con foto de Olga Duarte Piña (Arrábida, 2016)

 
 
 
eremitorios arrábidos (ODP, Portugal 2016) 2

Eremitorios arrábidos

 
 
 

   Hay una sierra que Arrábida es llamada,
cabe donde el río Tajo
se mete en el agua salada.
Montaña sagrada que los ojos llena de bosques,
los pies pisan suelo de estrella.
Salvífico promontorio pleno de cañadas como arterias
donde fluye la sangre del universo,
las yemas de los dedos tocan techo de infinito.
Centro colosal palpita,
porque late el amor que confirma la gloria humana.
Claridad sideral del amor puro,
se adentra sin traba en las almas y las fecunda,
empiedra sus plegarias de solidez inasible,
en las que nada se pide
porque todo se espera,
para que otras almas alumbren.

 
 
 

DIARIO FOTOGRÁFICO (XVI). Por Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 6 Á 9 DE DICIEMBRE DE 2017)

 
 
 
Lisboa 08122017 LGV 1

8 de diciembre
(1)

 
 
 

Lisboa 08122017 LGV 2

8 de diciembre
(2)

 
 
 

Lisboa 08122017 LGV 3

8 de diciembre
(3)

 
 
 

DIARIO FOTOGRÁFICO (XV). Por Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 6 Á 9 DE DICIEMBRE DE 2017)

 
 
 
Lisboa 07122017 LGV 1

7 de diciembre
(1)

 
 
 

Lisboa 07122017 LGV 2

7 de diciembre
(2)

 
 
 

Lisboa 07122017 LGV 3

7 de diciembre
(3)

 
 
 

DIARIO FOTOGRÁFICO (XIV). Por Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 6 Á 9 DE DICIEMBRE DE 2017)

 
 
 
Lisboa 06122017 LGV

6 de diciembre
(1)

 
 
 

Lisboa 06122017 LGV 2

6 de diciembre
(2)

 
 
 

Lisboa 06122017 LGV 3

6 de diciembre
(3)

 
 
 

FENÓMENOS DE INMERSIÓN LINGÜÍSTICA. María del Águila Barrios

 
 
 
La Dama de Elche (Foto LGV Madrid 2009)

La Dama de Elche
Museo Arqueológico Nacional
[Foto: LGV Madrid 2009]

 
 
 

El denominado lenguaje inclusivo llevará al idioma hacia un absurdo, un ridículo sinsentido. Como el chiste en el que la podemita Irene Montero tiene que contestar a su conmilitón Pablo Iglesias cuando éste le dice «soy portavoz y como pollo» y ella le responde: «soy portavoza y como… ¡ah qué pillín eres, Pablo!»

   Muchas administraciones públicas de los distintos niveles estatales se han propuesto retorcer la lengua que hablamos. Con esa osadía que da una supina ignorancia en cuestiones lingüísticas, como en tantas otras, y con esa indolente prodigalidad cuando el dinero que se gasta es el de todos, y contaminados por un feminismo radical muy profesional, los políticos promueven en sus partidos y en sus feudos municipales o autonómicos que se desarrollen unas llamadas guías de lenguaje no sexista donde se recomiende utilizar, indiscriminadamente y siempre, los dobletes del sustantivo en su forma masculina y femenina. Aspiran a la plantilla de redactores y propagandistas, los expertos y expertas, alguno/a  ya precontratado/a.

   Para los audaces tiranuelos escribir y hablar el español se ha de hacer según como prescriban sus decretos, aunque ello vaya en contra del principio de economía del lenguaje, o en contra del de concordancia. Lo preocupante es, también, que confundan sexo con género gramatical. La lengua no es sexista, podrán serlo los discursos, pero para ello no hay que ponerse a cambiar nuestra lengua por la vía gubernativa. El lenguaje no sexista no evita el discurso sexista. Y pienso yo que no son, precisamente, los políticos los adecuados para combatirlo.

   El fondo no es una preocupación por hombres y mujeres, sino enfrentarnos, para que todos nos parezcamos cada vez más a ellos, que están siempre enfrentados, siempre en riña tumultuaria, parloteen donde parloteen. En lugar de ponerse a trabajar prefieren sus juegos de lenguaje. Abusar de las palabras malversándolas con la horma de su conveniencia. Claro, a ellos la lengua sólo les sirve para burlarse del Pueblo, como en el chiste Pablo se burla de Irene dejándola con dos palmos de narices.

 

[La voz de Alcalá, 15 al 28 de febrero de 2018, año XXVI nº 470]

 
___________________
 

Si quiere leer más textos de María del Águila Barrios en «CARMINA»,  pinche en su nombre.
 
_____________________________
 
LA LENGUA. Por José Manuel Colubi Falcó

MI LENGUAJE. Poema de Vicente Núñez 1995

EL LENGUAJE DEL DOLOR I (fragmentos correspondientes a una conferencia pronunciada el 13 de febrero de 1997 en Sevilla) Antonio Medina de Haro (1936-1997)

EL LENGUAJE DEL DOLOR II (fragmentos correspondientes a una conferencia pronunciada el 13 de febrero de 1997 en Sevilla) Antonio Medina de Haro (1936-1997)

EL LENGUAJE DEL DOLOR III (fragmentos correspondientes a una conferencia pronunciada el 13 de febrero de 1997 en Sevilla) Antonio Medina de Haro (1936-1997)

EL LENGUAJE DEL DOLOR IV (fragmentos correspondientes a una conferencia pronunciada el 13 de febrero de 1997 en Sevilla) Antonio Medina de Haro (1936-1997)

CALÓ, CHELI Y ESPAÑOL (UNOS POCOS EJEMPLOS). Rafael Rodríguez González, 2008

COLOQUIOS (221). Gabi Mendoza Ugalde (con pintura de Rafael Luna)

EL LÁTIGO EN LOS LABIOS (UN DIÁLOGO REAL CON VICENTE NÚÑEZ). Texto de Jesús Ferrero y fotografía de Olga Duarte Piña
 
 
 

CONCORDIA/DISCORDIA. Por José Manuel Colubi Falcó

 
 
 

D. Quijote y Sancho (M. Verpi, Madrid 2016)

Don Quijote y Sancho
(Ejemplo universal de concordia)
Escultor Lorenzo Coullaut Valera (1876-1932)
[Foto: Manuel Verpi (Plaza de España, Madrid 2016]

 
 
 

En unos tiempos en que la lengua no es objeto de demasiados miramientos y el uso de preposiciones, prefijos, etc. deja mucho que desear, bueno será que dediquemos unas líneas a estos dos términos, que tan importantes son en las sociedades humanas, para bien y para mal.

   Las etimologías están claras. Concordia es voz latina, compuesta de cum-, que indica comunidad, conjunción, y un segundo elemento –cordia, que nos lleva hasta ­cor, corazón en latín (en valenciano, cor, igual); la significación, pues, no ofrece dudas: conjunción, comunidad de corazones. De discordia hay que decir lo contrario, como exige el prefijo di(s), que indica separación, dirección opuesta, negación.

   La literatura latina es rica en frases cuyos centros son uno u otro vocablo. Sirva como ejemplo la de Publilio Siro, de la colaboración anterior. Añadamos algunas más:

   «Concordia parvae res crescunt, discordia maxumae dilabuntur» (Salustio, Guerra de Jugurta, 10, 6). Con la concordia los estados pequeños crecen, con la discordia se arruinan los más grandes.

   «Neque enim ullus alius discordiarum solet esse exitus, inter claros et potentes viros, nisi aut universus interitus aut victoris dominatus et regnum» (Cicerón, Respuesta de los Harúspices, 25, 54). En efecto, ningún otro suele ser el resultado de las discordias entre varones preclaros y poderosos sino la ruina de todos o el dominado y reino del vencedor.

   «In dissensione civili cum boni plus quam multi valent, expendendos cives, non numerandos puto» (Cicerón, De la cosa pública, 6, 1). En la disensión civil, cuando los buenos valen más que los malos, creo que los ciudadanos deben ser sopesados, no contados. (Me recuerda una frase atribuida a Schiller: «Los votos deben pesarse, no contarse»).

 
 

[La voz de Alcalá, 15 al 28 de febrero de 2018, año XXVI nº 470]

 
 
 

LA BURBUJA CULTURAL. María del Águila Barrios

 
 
 
AntígonayPolinices

Antígona delante del cadáver de Polinices
Nikiphoros Lytras
1832-1904

 
 
 

Los artistas y asociados oficiales son los autorizados. Los grupos de poder para las distintas transversalidades se forman según un complejo cruce de individuos con origen en partidos políticos y cierto asociacionismo minoritario. Son como satélites muy capaces para detentar representatividades atomizadas de gustos y aficiones, cuantitativamente significativos, que se tienen por muchos en la población. Manifiestan tener vocación revolucionaria y, por tanto, contrarios a lo que denominan lo establecido, las festividades, la tradición, la religión, la Historia, la familia, la educación de los hijos, etc. Niegan las estructuras culturales heredadas como comunidad.

   Militan en el género, el animalismo, el laicismo, el sexualismo, el separatismo, el multilingüismo… Invocan ideologismos y así pretenden parecer que legitiman sus actitudes, que autocalifican de heroicas. Sus proclamas encuentran una propagación global para la mayoría, que es la conectada a las redes y a los medios de difusión que han asumido una función terrorífica: manipular a las masas según las distintas secciones y dirigirlas contra las personas, a cuyo conjunto llamamos pueblo. Además, descaradamente, detentan una facha profesional que presumen que los demás somos unos legos en política, en movimiento ciudadano: en la cosa pública, para ellos, los demás somos unos ignorantes.

   Los artistas y asociados oficiales son los autorizados y a los grupos de poder les complace porque ellos también aspiran al poder y ahí pueden hacer piña a costa de dividir y confundir. Sólo sus obras y discursos van a constituir la Cultura que se hace, que es revolucionaria porque está hecha por revolucionarios que son los que están establecidos en contra de lo establecido.  Ni siquiera se piensa que hay una cultura verdadera y no sumisa porque ésta no existe para ellos. Se niega o vilipendia. Así que si a alguien le urge el deber de criticar una obra de estos artistas autorizados por los grupos de poder y todo el aparato mediático referido, en el que asientan la evidencia de su poder, no le va a quedar otra que esconderse porque por doquier lo van a acusar de destripador, así lo van a apodar, como al famoso asesino.

   En definitiva, vivimos en una burbuja cultural al igual que hemos sufrido otras burbujas, que en su momento se consideraron buenas y resultado del progreso político, económico o social. Pasarán muchos años antes de que las desastrosas secuelas de la que explotó mundialmente hace un par de lustros agoten su potencia dañosa sobre el pueblo.

 
 

[La voz de Alcalá, 15 al 31 de enero de 2018, año XXVI nº 468]

 
 
___________________
 
 
Si quiere leer más textos de María del Águila Barrios en «CARMINA»,  pinche en su nombre.
 
 
 

RAP EN LA LIBRERÍA ‘TERMINO’. Fotografía y audio de Olga Duarte y Lauro Gandul [Alcalá de Guadaíra, 8 de febrero de 2018]

 
 
 

UN RÁPIDO
los tres LGV 2018 4

 
 
 

MEGAS
los cuatro LGV 2018 3
 
 
 

PSICOSIS
el rápido LGV 2018 1
 
 
 

PERRO VIEJO DEL TÉRMINO
los cuatro LGV 2018 4
 
 
 

[PINCHE EN LAS FOTOS PARA ESCUCHAR LOS POEMAS]

 
 
 

COLOQUIOS (292): «TRAS EL NAUFRAGIO DE “DIÁLOGOS” [Nº 28]». TRILOGÍA (EL LOMITO ANDINO II). Gabi Mendoza Ugalde

 
 
 

foto antigua (años 20)

La Gran Guerra
(1914-1918)
[Fuente: Fotos Antiguas de Mendoza, Argentina y el Mundo de cada década desde 1880]

 
 
 

—Sucede que derramo sobre mi pecho el contenido de la copa, por llevarla a una boca que no está donde normalmente creo tenerla.

—Ésa es una de las razones por las que no me gusta estar más de cuatro horas seguidas en la siete del Reina Sofía.

—Pasé muchos años de mi infancia, como entretenimiento y aventura de niño, recogiendo del campo los cascos de los soldados muertos en la última guerra. En una ocasión alguien, al saberlo, me preguntó si alguna vez encontré pelos pegados dentro; le contesté que los soldados se los ponían en la cabeza, no en el coño.

—Entonces, la única hipótesis plausible que veo es que todos sean calvos y ninguno se depile.

—Nunca he pensado un texto en el idioma que normalmente utilizo para vivir. Sólo quisiera escribir en las lenguas que ignoro completamente.

—Son las únicas en las que hablo.

 
 
________________
 
 
COLOQUIOS (289): «TRAS EL NAUFRAGIO DE “DIÁLOGOS” [Nº 25]». TRILOGÍA (EL LOMITO ANDINO I). Gabi Mendoza Ugalde

«TRAS EL NAUFRAGIO DE “DIÁLOGOS”»
 
 
 

SALIDA DE ESPAÑA Y LLEGADA A LISBOA. Por Sandra Dugan (Gibraltar 1942-Madrid 2001)

 
 
 
Diario Sandra D.

Una de las libretas de Sandra Dugan

 
 
 

Cuando en estas páginas nos hemos referido al diario de Sandra Dugan no hemos querido decir que se tratara de un volumen. El diario, principalmente, está constituido por muchísimas libretas de la marca Norte (como la de la foto), con su brújula con fondo de montañas, además de cientos de papeles sueltos dentro de carpetas de distintos tamaños y colores. Lo llamamos diario porque ella da muchas fechas en sus textos, aunque ni una sola página aparece fechada. Tampoco están numeradas. No todo está escrito a mano, muchos papeles están a máquina, aunque los cuadernos y los innumerables folios y cuartillas son de su puño y letra, con una caligrafía menuda pero muy legible en líneas muy apretada, incluso los márgenes de los mecanoscritos tampoco se libran de sus manuscritas notas para aclarar o datar. Al principio pensábamos que el contenido de las libretas era el del diario y que en los demás documentos estaría la ficción, propiamente. Pero no es así: en todo lo que ha llegado a nosotros su vida personal discurre entreverada con sus ficciones, como los mimbres de un cesto.

   Hace unos años nos atrevimos a adelantar la noticia, en esta revista, de la publicación de una novela breve en la serie Libretos de la Lectura de «CARMINA». El atrevimiento tuvo como causa precisamente haber hallado un buen puñado de páginas, que parecían tener una cierta cohesión, como para publicar un librito. Fue en 2011, a los diez años de su solitaria muerte en Madrid, cuando escribimos por primera vez sobre nuestra autora y hacía muy poco que había llegado a nosotros todo su legado dentro de cuatro cajones de madera, que suponemos hechos en una carpintería por encargo porque no son del mismo tamaño, los dos llenos del cuaderno Norte son más pequeños y los más grandes contienen las carpetas. Se abren las cajas por una tapa con bisagra, como una portezuela. Aunque lo hemos hojeado todo, sólo hemos tenido tiempo para leer las libretas, ¡y han pasado ya seis años! Aquel puñado de páginas no debía publicarse todavía, y no nos entristece ello, más nos vale esperar a que avancemos, porque lo que vamos constatando es que Sandra Dugan desplegó su labor literaria y vital dentro de una aparente sencillez y basta dejarse llevar sin demasiado esfuerzo para que esa sencillez conduzca a un mundo profundo y complejo que se concibe por la autora como un puente entre ella y las personas que va conociendo en su periplo existencial, las varias ciudades de las que siempre acaba sintiéndose parte íntima, como patrias diseminadas por el planeta. Preferimos, pues, continuar nuestro camino de conocimiento de su obra antes de publicar un libro, queda mucho por investigar y trabajar.

   Antes de dejar al lector para que se ocupe disfrutando con esta nueva entrega de Sandra Dugan, queremos dejar dicho que en relación con los cajones de madera pensamos que no fueron mandados hacer por la escritora. Creemos que todos sus papeles estuvieron en manos de más de una persona, y quien fuera encargó aquel trabajo como para que aguantaran cualquier vicisitud, como si tuvieran que viajar en bodegas de barcos o aviones. Salvo las libretas, aquellos papeles se desordenaron, no sabemos por qué, ni si ello fue fortuito o voluntario.

Ese año, aconsejada por mis padres, decidí salir de España y dejar la facultad. Fui hacia Gibraltar donde pasé unos días antes de comprar un billete de barco para Buenos Aires. Era el año 1964 y no había concluido los estudios de Filosofía y Letras, me quedaban dos cursos. La facultad de Salamanca había pasado por cambios curriculares y administrativos, más la tensión propia del control de las actividades culturales que desenvolvíamos extraacadémicamente. Mi amigo Martín había salido del presidio después de veinticinco días detenido por haber aceptado un regalo de las obras completa de León Felipe con el que un amable asistente a sus recitales poéticos, «Una hora con…», decidió obsequiarle.

   Cuando llegué a mi patria, la Facultad de Filosofía y Letras llevaba sólo dos años instalada en la Avenida Independencia 3065. Mis padres vivían en Belgrano, cerca del Hospital Español y tenía que andar unas cuadras por General Urquiza para llegar cada día a la Facultad. Tuve que hacer infinidad de gestiones para la convalidación de asignaturas. Concluí mis estudios pero nada que ver con el entusiasmo y el bullicio cultural que había dejado en Salamanca. Tenía muchos recuerdos y deseaba volver.

   Con una situación cada vez más crítica y militarizada no quise seguir más tiempo en Buenos Aires. Pedí ayuda a mis padres y con los pocos ahorros que tenía de las esporádicas colaboraciones que hice para Espasa-Calpe, compré un billete de barco esta vez para Lisboa pues en Gibraltar había un bloqueo con el cierre de la Verja desde 1969. La línea marítima era para pasajeros de primera clase con destino a Londres y  hacía escala en Río de Janeiro, Lisboa y el puerto de Le Havre. El trayecto duraba quince días. En Río se subió una estudiante que iba para Francia y con la que pude conversar durante los largos días viendo sólo el inmenso océano. Gabriela iba para hacer sus estudios de doctorado en la Sorbona. A todas luces era una chica de la alta burguesía y tenía una inteligencia tan fina como su sentido del humor. En Lisboa nos despedimos porque yo decidí quedarme un tiempo en esa ciudad. Antes nos hicimos unas fotos para el recuerdo. Yo me quedé con la suya, ella quizá guarde la mía.

 
 
 
Gabriela en el barco donde la conocí

Retrato de Gabriela datado en 1971 y conservado en la libreta de la que extraemos este texto

[Foto: Sandra Dugan
(entre Río de Janeiro y Le Havre, 1971)]

 
 
 

   Tuve suerte de encontrar pronto una pensión aunque pasé varios días sin norte porque no tenía ningún plan ni conocía a nadie. Iba a Monsanto, venía. Bajaba a plaza del Comercio y subía a Pombal. A veces, me he preguntado ¿por qué quise quedarme en Lisboa?, ¿qué me impulsó a hacer esta escala en mi plan de llegar de nuevo a Salamanca? En realidad, iba de una dictadura a otra, de la Argentina a la española pasando por la portuguesa. Nada de lo que me rodeaba era como quería. En realidad pienso que haber nacido de camino a Buenos Aires, en Gibraltar porque el barco se averió, me ha marcado en esta constante vida mía sin puerto. Pero yo lo he buscado y en cada lugar quiero anclarme… luego se suceden acontecimientos y de nuevo busco otro rumbo. Menos mal que tengo mi diario para aclararme las ideas y escribir lo que pueden ser proyectos de vida.

   Doña Mariana me ve cada vez más encerrada en mi cuarto y ha decidido presentarme a sus amigas. Todas señoras amables que quieren invitarme a su casa o a pasear. Es curiosa esta vida con personas mayores pero aprovecho y les pregunto mucho. Sí me he dado cuenta que nada cambia tan rápidamente y que las cuestiones humanas lo han sido a lo largo de generaciones. Son solteras como yo, algo en común tenemos.

 
 

[Escaparate. Núm. de Navidad de 2017.
Ed. José Ordóñez Ruiz.
Alcalá de Guadaíra, 2017.
Págs. 64 y 65]

 
 

__________________

 
 
LISBOA. Por Sandra Dugan (Gibraltar 1942-Madrid 2001)

AQUEL RAFAEL QUE CONOCÍ UNA TARDE EN MOSCÚ. Por Sandra Dugan (Gibraltar 1942-Madrid 2001)

A PROPÓSITO DE SANDRA DUGAN (1942-2001). Por Lauro Gandul Verdún y Olga Duarte Piña