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¡DOS LOCOS en casa, no!
En una geometría de la comunicación, toda transación finaliza en una máxima escucha, es decir, en el establecimiento preconcertado de la verdad y su tertio excluso
Inexorable, según avanza la dicha retrocede el tiempo
Se van, pero al menos siempre nos dejan el poso inequívoco de su mezquindad
Siendo tan extenso el tiempo de estar muerto, feliz aquél que alegre y cantando limpia el establo todo el día.
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