CEMENTERIO INGLÉS DE MÁLAGA (DONDE HABITA EL OLVIDO). Por Enrique Martín Ferrera – Octubre 2009.

F-1 Malaga - octubre 2009 004Portada de la entrada al camposanto, realizada por Diego Clavero en 1856. Fotos de EMF

Abandonado a su suerte por los gobiernos de sus graciosas majestades del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte y del Reino de España, subsiste todavía, a pesar de la incuria y la falta de recursos para su mantenimiento, el Cementerio inglés de Málaga, el cementerio protestante más antiguo de nuestro país, ubicado en la conocida como “Cañada de los Ingleses” (oficialmente Avenida Pries nº 1).

F-4 Malaga - octubre 2009 010Vista del interior del cementerio.

F-5 Malaga - octubre 2009 006Capilla anglicana de St.George, Siglo XIX, (portada tetrástila dórica realizada en arenisca) donde se siguen celebrando oficios religiosos para la comunidad protestante malagueña.

Ya en el siglo XVII escribe Cromwell: << Debe designarse y concederse un lugar decente y apropiado para dar sepultura a los súbditos del rey de Inglaterra en los dominios del rey de España. >> Sin embargo, los ingleses tendrían que esperar hasta 1830 para que aquella aspiración del político británico se hiciera realidad en Málaga, durante el reinado de Fernando VII, que cedió finalmente al rey Jorge IV de Inglaterra los terrenos del actual cementerio, a solicitud de su cónsul William Mark.

F-6 Malaga - octubre 2009 007Escultura funeraria en la tumba de Anni (1911), con el motivo modernista del Ángel de la Muerte abrazado a la cruz.

F-7 Malaga - octubre 2009 011Monumento funerario dedicado a los 62 tripulantes víctimas del naufragio en la bahía de Málaga el 16 de Diciembre de 1900 de la fragata de la Marina Imperial Alemana «Gneisenau». Los nombres de los marineros aparecen junto a un trozo de madera del propio barco hundido. La tragedia pudo haber tenido mayor número de víctimas de no haber sido por el socorro prestado por muchos malagueños. El gobierno alemán agradeció el auxilio prestado construyendo en Málaga un nuevo puente peatonal de hierro sobre el río Guadalmedina, que aún se conserva, llamado Puente de Santo Domingo, pero conocido popularmente como «Puente de los Alemanes».

F-8 Malaga - octubre 2009 012Tumba del capitán del barco escuela alemán «Gneisenau», siniestrado el 16 de Diciembre de 1900. Al pie del obelisco aparece la representación del naufragio.

F-3 Malaga - octubre 2009 009Tumba del escritor e hispanista Gerald Brenan.

En un rincón de este camposanto, donde reposa también para siempre el escritor Gerald Brenan, fue enterrado, por deseo expreso suyo, el poeta Jorge Guillén, después de vivir sus últimos años en la capital malagueña, no muy lejos de este cementerio, en un modesto pisito con vistas al mar Mediterráneo.

F-2 Malaga - octubre 2009 014Tumba de JORGE GULLÉN, poeta de la generación del 27.

6 comments.

  1. Muy agradecido a tus palabras sobre mi texto comentando «El taller de la gracia».
    Gran libro de Juan Pedro, al que habrá que volver en múltiples lecturas.
    Saludos cordiales.
    JJP

  2. José Julio:

    Un placer escucharte en este rincón literario. http://www.youtube.com/watch?v=cTO8qXMZNqs

    (NOTA: Se apela a la indulgencia del espectador en lo que concierne a las intervenciones del sujeto que hace la entrevista)

    Y a ver si continuamos ese interesante debate sobre el libro electrónico iniciado en el infierno… http://unatemporadaenelinfierno.net/2009/10/22/el-taller-de-la-gracia-y-mi-siglo/#comments

  3. ¡Dios, que bellos esos claveles secos sobre la tierra desnuda en la tumba de Brenan!

  4. Enriques:
    Mi agradecimiento a la inclusión de MI SIGLO entre vuestros blogs, así como por el enlace sobre mi entrevista televisiva.
    Muchas gracias.
    Cordiales saludos.
    José Julio

  5. Enrique:

    ¿La mano de un lector?, ¿un familiar?, ¿algún amante de la literatura aforística agradecido por sus «Pensamientos en una estación seca»?, ¿el nieto de «Don Geraldo» y aquella muchacha de la Alpujarra granadina?…

    Sigue UNA CURIOSA HISTORIA.
    A diferencia de Jorge Guillén, que manifestó en vida su deseo de ser enterrado en el cementerio inglés de Málaga, Gerald Brenan jamás manifestó algo parecido. Brenan donó voluntariamente su cuerpo a la Ciencia, concretamente lo cedió a la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga, para que los estudiantes practicaran con él. Aún recuerdo los espeluznantes relatos que un grupo de compañeros de residencia universitaria, estudiantes de medicina, nos hacían al resto, narrando sus prácticas en el Instituto Anatómico Forense. Pero como alguno siempre decía refiriéndose a ese tétrico lugar: «Hic locus est ubi mors vitam docet», es decir, «Este es el lugar donde la muerte enseña la vida». La cosa es que el bueno de «Don Geraldo», como le llamaban en las Alpujarras, se pasó después de morir ¡catorce años! metido en formol, sin que en la Facultad de Medicina se atrevieran, dada la fama del personaje, a meterle el bisturí para ilustrar a los aprendices de médico. Finalmente, en contra de su voluntad, incineraron el viejo cadáver de Brenan y enterraron sus cenizas en el cementerio protestante de Málaga. Él no habría elegido un epitafio tan «tontorrón» como el que luce en el blanco mármol. De haber querido ser enterrado, posiblemente habría elegido para que le acompañasen en la tumba aquellos versos del Cimbelino de Shakespeare, esos que ya citó en su «Memoria Personal»: «No temas ya el calor del sol / Ni las cóleras furiosas del invierno.»

  6. José Julio,

    El agradecimiento a ti desde CARMINA.

    Esperamos que sigamos por esos caminos encontrándonos.

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