CALÓ, CHELI Y ESPAÑOL (UNOS POCOS EJEMPLOS). Rafael Rodríguez González, 2008

 

Campo gitano

Bela Grünwald

(Museo de Bellas Artes de Budapest)

 

Hay muchos filólogos y doctos sabios de la lengua (yo soy un sabio de la lengua de vaca, me sale bien), de la castellana o española, de la vasca o euskalduna, de la catalana, del inglés y de otras más si es que existen, que no lo sabemos, pero como los hay pocos de ese lenguaje que es el caló o el calé (ya empezamos con no saber con seguridad la denominación correcta), lenguaje si no muerto sí moribundo ya a comienzos del siglo XIX, cualquiera, por ejemplo yo, puede atreverse, sin que le adornen o avalen títulos, licenciaturas ni másters, a tratar lo del caló (con esta me quedo) y su relación con esa jerga conocida como cheli, y también con algunas expresiones usadas desde hace muchísimos años, más abundantemente por los habitantes de la Andalucía, de gran parte de La Mancha y de Madrid, aunque algunos de esos vocablos van siendo cada vez menos utilizados. Vayamos pues, y yo el primero, como Fernando VII, por la senda… pero en serio, dentro de lo que cabe. Veamos sólo algunos ejemplos, pocos, que hay que acabar de comprar los regalos de Navidad y Reyes ¡a la fulañí la crisis!

 

3 dicc. gitano

Vocabulario gitano (1942)

Archivo «CARMINA»

 

           ¿Cuál era una de las figuras más temidas por los gitanos desde su llegada a la península celtibérica, tartésica y fenicia, romana, goda y árabe y desde ese momento también gitana? El juez, efectivamente. Los gitanos le decían barandé. (El “caso Farruquito” hizo caducar en parte eso de “Tienes menos fuerza que un gitano en un juicio”). De ahí que, mutatis mutandi, se le llame “baranda” a la persona más importante o señalada de cualquier lugar.

           Si los gitanos decían puré no se referían para nada a la pureza, ni al de patatas, sino que puré es viejo, anciano. Y de ahí viene esa palabra cheli que tanto incomoda a tantas personas cuando les o nos atañe: “pureta”. Es cierto que la relación (interrelación) del español coloquial con el caló es muy amplia, y de ahí su influencia en ese argot o jerga que es el cheli. De este último hay otro ejemplo que puede sorprender y al mismo tiempo resultar engañoso. Para expresar el hambre, el caló tenía varios términos: gullipé era uno de ellos, y otro era el de bocata. El simple apetito era el boqui. Sin embargo, es de dudar que el término cheli, “bocata”, que designa al bocadillo, venga de la bocata caló, aunque pudiera ser: ya se sabe que los caminos del lenguaje son inescrutables, como los designios del Señor. Y nada que ver con los chelis “cubata” y “segurata” y otros más, aunque siga la tendencia.

 

caravana de gitanos

Caravana de gitanos

(Espasa Calpe.Tomo 26. Año 1925)

 

            Al ratero, al ladrón, en algunos casos hasta a algún político, se le llama en la jerga cheli “chorizo”, término extendidísimo. Y es que en caló robar se dice chorar, y al delincuente de ese tipo chori o choripé. En este sentido, existe un error que sería de género tonto, a estas alturas, querer rectificar, aunque sí hay que hacerlo notar. La palabra mangar significa pedir, más concretamente pedir limosna, que es lo que hace un o una mangante, y no, como se ha venido usando desde hace cualquiera sabe los años, robar y ladrón, respectivamente. Pasa igual con la voz camelar, que no es engañar, sino querer o amar, aunque hayamos de admitir que en el amor hay engaño. Pero engañar, a secas, era jonjabar.

           “Dame yequi”, dicen algunos fumadores usando el cheli, y eso viene del caló yaque, fuego. Una persona generosa, buena en general, es “juncal”, exactamente igual que en caló: juncal. “Nasti” es en cheli nada: casi exactamente igual que en el caló, en el que nasti es imposible y también no. Un término de los más usados en el cheli y en general en el coloquial español es el de chungo, que ya sabemos todos lo que es y que sin embargo no se le debe al caló si nos atenemos a lo que está documentado (al menos en lo poco que conozco). Pero ya se sabe que muchas de las acreditaciones en este terreno son las que menos crédito deben merecernos. Ese término no estará documentado pero suena gitano a más no poder.

 

gitana persa

Gitana persa

(Espasa Calpe.Tomo 26. Año 1925)

 

            No están relacionadas con el caló, de seguro, algunas palabras que no pasan de ser jerga carcelaria, como son “trena” o “trullo”: la cárcel, en caló, es estaribé. Bastante diferente, ¿no es cierto? Sí se ha trasladado al cheli, o simplemente permanecido en el español coloquial, el uso del qué, quer o quéo, que es la casa o domicilio. No es el caso de esa, en mi opinión, tan burda sustitución o pobre invento cheli, por el que se quiere denominar a la cama o al lecho como “sobre”; más auténticamente cheli sería decir: me voy al “duermo”; y aún más, relacionándose con el caló, al “sorno” (de sornar, dormir). De todas maneras, el término gitano es piltra.

            Hasta la Real Academia Española de la Lengua, tan irreal a veces, ha metido la pata con el caló o en el caló. Currar siempre ha sido pegar, no en el sentido de los sellos sino físicamente a otra persona. Y currelar ha sido trabajar, y el currelo el trabajo, y el currelante el trabajador. Y así se sigue diciendo al menos por estos pagos por la mayoría, tanto de gachés como de gitanos. Pero llega la eminente RAE y, quizás después de darse una vueltecita por Madrid, Oviedo y Las Palmas, mete en el diccionario “currar” como trabajar, y “curro” como trabajo. Deberíamos aproximarnos más al origen y seguir diciendo que cuando a alguien se le ha dado una paliza, aunque sea en un juego o figuradamente, el tal ha recibido un buen curro. Lo que no hay que descartar es que currelar, muchas veces, sea un curro de los buenos (o más bien de los malos). Pero… ojo, en épocas más antiguas, ya remotas, currelar y currelo eran apreciar y aprecio. Un buen lío ¿no?, pero nada extraño en ese lenguaje no sujeto a normas gramaticales y cambiante por la propia naturaleza social de sus hablantes, es decir, por sus necesidades, y por las influencias de otros más fuertes y dominantes. Todo esto constituye el factor fundamental en su progresiva desaparición, y al mismo tiempo de su inclusión, más o menos deformada y en todo caso muy limitada, en los usos coloquiales de amplias capas de los demás españoles, es decir, de los gachés.

 

Juan Cardona

Gitana

de Juan Cardona

 

(Abro ahora un paréntesis para decir que lo abro y agregar una relativa digresión, a propósito de esa palabra que ha aparecido más arriba: gachés, plural de gachó, de la que el femenino es gachí. En caló ese término no era peyorativo, sino que simplemente designaba a quienes no eran gitanos, es decir, a todas las demás gentes (y/o gens). Por otro lado, el término payo nació a la entrada de los gitanos en España. Esa entrada fue por Cataluña, y lo primero que vieron los calorrés, como no podía ser de otra manera a principios del siglo XV o finales del XIV, porque ni el templo de la Sagrada Familia, ni el paseo de las Ramblas, ni el parque del Tibidabo, ni el Camp Nou estaban hechos, fue a los payeses, al payés, o sea, a los campesinos catalanes. Esa palabra se transformó en payo en el vocabulario caló y se fue compaginando con la de gachó hasta nuestros días, sólo que produciendo el efecto perverso de, en muchos casos, y según la intención que quisiera dársele, adquirir este último término un sentido algo peyorativo; y más aún, paradójicamente, cuando lo pronuncian los propios gachés: “vaya el gachó este”).

            A diferencia de otros del caló que recoge la RAE, el término jindama sí aparece como voz gitana en su diccionario, porque casi todas las demás palabras, sean o no correctas, como en un ejemplo anterior (“currar”), son sólo señaladas como coloquiales o vulgares. En este caso, mucha gente sabe que estamos diciendo miedo, pero ya no tanta que es puro caló. Añadamos que en el primitivo caló, canguelo es odio, y no temor o miedo como después vino en usarse.

 

Gitanos húngaros

(Espasa Calpe. Tomo 26. Año 1925)

 

          Todos sabemos lo que es, en cheli, “ligar” y un “ligue”, aunque sea de oídas. A lo mejor no pasa de ser una casualidad, pero amistad, en caló, es liga. ¿Tendrá algo que ver por ese mutatis mutandis que decíamos antes? De siempre se ha usado esta expresión, refiriéndose a algo muy bueno por agradable y satisfactorio: “De chachipén”. Claro, un banquete era un jachipén. Y “de abute” también, porque el término mucho, en castellano, se corresponde al bute caló. Fuera cual fuese el lugar, un escondite era un bujío. Suena ¿verdad? Trincar no tenía el sentido que después se le dio por los castellanos, sino que significaba atar, por ejemplo al ganado. Ni pirar era huir, sino andar o caminar, pero no cabe duda de que cuando en cheli se dice “darse el piro” no hay equívoco posible; es decir, andar pero ligerito, que si no te cogen. Procede directamente del caló la expresión cheli “molar” o “me mola”, porque es exactamente igual que el caló molar, que es valer. Me vale, me gusta, tío.

           Jamar o jamelar, el primero más usado, no hay que explicar que es comer. Como tampoco que diñar o endiñar es dar, en el sentido que sea. Ya no estamos tan seguros de que todo el mundo (aunque formen legión los que sí, por supuesto) sepa que encalomar es un terminó caló que originariamente significaba subir. Pongámoslo en negrita, pues: encalomar.

            Terminemos el entretenimiento, que nos van a cerrar las tiendas: las españolas, las chinas y hasta la del Inglés que tanto corta. Pinreles, jallares, jurdó y jandé, fila, jeró, sacáis, chipé, barují, matipé, chinga y chingarar, ampio, letayas o estallares, pañí, funguelar, privar, balechó, chinar, piños, sornar, endicar o dicar, nacle, bales, cambrí, pesqui, ondunares, calcos, baes, bajañí, son palabras, junto a otras muchas, que ya están casi totalmente desaparecidas del vocabulario que hasta hace cincuenta años usaba un considerable número de personas (por supuesto que ninguna, salvo casos excepcionales, de la “buena sociedad”), y que quiero recordar, aunque todos lo sabrán, que significan pies, bienes o medios materiales, dinero, cara, cabeza, ojos, lengua, frío, borracho, pelea y pelear, aceite, olivas o aceitunas, agua, apestar o heder, beber, cochino o cerdo, cortar, dientes, dormir, ver o mirar, nariz, pelos, preñada, sagacidad o “tener vista”, guardia civil o soldados, zapatos, manos, guitarra. (Apostillo que es inútil intentar dirimir si algunas de esas palabras van con b o con v).

           Hay una voz que no sé si ahora es usada por los niños (téngase en cuenta que yo era niño en el siglo pasado), aunque creo que no, porque en los “ordenatas” esas cosas no salen, a menos que se busquen y no será el caso, lógicamente. Entonces, en esas rimas un tanto procaces y que algún cursi o remilgado llamaría ordinarias, cuando alguna expresión o palabra terminaba en la letra e sonoramente acentuada, los chiquillos decían (digo decían porque yo nunca lo dije), sólo a veces (casi todas las veces): “Po agárrame el quilé”. Usaban el caló desde chicos y sin saberlo. Puede que incluso, ahora, alguien tenga que preguntar qué es el quilé. Siempre encontrará quien se lo explique y sin necesidad de que se lo agarre. No más difícil lo tendrán si quieren saber qué es el veo, que desde luego no es el juego del veo-veo, aunque bien pudiera serlo para deleite de algunos y algunas. Digamos, como pista, que muchas veces se hace referencia al de la hermana, sea de otro o de uno mismo.

 

4 dicc. gitano

 

15 comments.

  1. Me ha parecido una página muy completa y muy trabajada.

    Me gustaría hablar con gente de esta página.

    Gracias por atenderme.

    SALUDOS.

  2. Bueno Marcos, ya puedes continuar escribiéndonos. En tus textos plantéanos las cuestiones que los contenidos de <<CARMINA>> te susciten. Aprovecha este artículo extraordinario de nuestro colaborador Rodríguez González. En fin, comunica con nosotros a tu voluntad.

  3. hola, estoy estudiante y me interesa mucho la cultura gitana y la de los calés en particular…
    quisiera saber si hay o no alguna literatura calé (escrita u oral) ? gracias

  4. Acabo de leer tu comentario y me apresto a contestar dentro de mi poca sapiencia sobre el asunto. En primer lugar, “gitano/a” y “calé” es lo mismo, por eso no entiendo cuando dices lo de “…y la de los calés en particular” (Bueno, quizás es que te refieres a los de España, ahora me doy cuenta, ¿no es así?). En segundo lugar, debes saber que el lenguaje de los gitanos, sean de, o estén en cualquier parte del mundo, no puede tener literatura escrita, porque no tiene -repito, en ningún lugar del mundo- alfabeto ni gramática alguna. En cuanto a la vertiente oral, hay que tener en cuenta que los gitanos salieron del norte de la India huyendo, y que siempre fueron un pueblo errante que supo tomar de cada sitio en que se asentaba el folklore y las leyendas propias del lugar,si bien a su particular manera, y, en el caso de Andalucía, realizando una ósmosis asombrosa en la que, en mi opinión, aportaron lo mejor para dar un resultado como el flamenco que se ha conocido hasta hace relativamente poco. Pero no hay literatura calé (o gitana) propiamente dicha, ni escrita ni oral. Lo que sí hay es “literatura sobre los gitanos”, que en la mayoría de los casos no es muy fiable, salvo la anecdótica y novelesca (y que tampoco se salva de una fantasiosidad un poco calenturienta). Bien, Emilie (¿de dónde eres?), no sé si te aporto algo o si podré hacerlo en otra comunicación. Me alegro de que tengas interés por el tema

  5. http://teoriadelta.blogspot.com/…/flamenco-gitano-andaluz-la-condicion.html

  6. Hola. Estoy creando, junto con el cantaor Antonio de la Malena, un documental sobre el flamenco tradicional, “Flamenco: la tierra está viva.” Nos interesamos mucho en la foto que tienes en este artículo, la foto que se llama “la caravana de gitanos.” Nos gusta ponerla en nuestra documental, si es posible. Quiero conocer dónde puedo encontrar la foto en grande (300 dpi, de anchura 1000 pixels o más, etc.), y a quien pertenecen los derechos. Veo que hay la identificación Espasa Calpe tomo 25 año 1925, pero no sé que es Espasa Calpe ni dónde encontrarlo. ¿Me puedes ayudar? Muchas gracias.

    Arriba, escribí la página web del documental, pero tengo también una página de mi obra completa, que es http://www.PalominoPro.com. Posiblemente te puede interesar.

    saludos

    Eva (Eve A. Ma)

  7. A ver, Lauro, u Olga, o los dos, encargaos de contestarle a Eva. Yo sé qué es Espasa-Calpe, pero como tenéis que decirle lo del tamaño de la foto, dónde encontrarla, etcétera, pues… al lío. Por cierto, Eva, ese Antonio de la Malena ¿es de los Malenos de Alcalá?

  8. Eva, cuenta con nosotros. La próxima semana trataremos de hacer una copia adecuada de la foto que te interesa, y te la haremos llegar donde nos indiques.

    Lauro

  9. Me gustó mucho tu trabajo, ya hubiere mas personas como tu interesados y esquematizando como es debido. Así las cosas y de que sobra decir si con be o con uve. Si oportunidad tuvieremos de tomar un cañardó, con poca paní, y sin jurdó. (tomar un cafe con poca agua y sin dinero). Salud.

    NOTA: Por la verdí naturalmente.

  10. Y releyendo los comentarios a este post y en quedandome perplexo por el comentallo de: Rafael Rodríguez González. on octubre 22nd, 2012.
    Y linkeando este paisanilllo, pailan de aldea, por su postre, nos conduce a una web que dice PROTOLENGUA, tiene pinrreles el tema.

    Estache boa a navalla que non corta o queixo, xa non corte o queixo a navalla.

  11. José Luis, me alegra conocerte y ojalá podamos hablar mucho en caló. Por cierto, yo siempre he oído “gallardó”, nunca cañardó. Y “pañí”, nunca paní. Es lo que se dice en el comentario que citas: todo lo que es únicamente oral no hay quien lo sujete. Decirte también que es la primera vez, en mi larga existencia, que veo usar el verbo esquematizar en plan elogioso. Un saludo afectuoso.

  12. Es exacto todo lo que comentas, yo sólo soy aficionado al Cheli, vivo en Galicia y es de destacar que quizás te intenté escribir en Cheli antiguo, hice lo que pude, y de años 1985 u ochenta y siete y el Cheli evoluciona más rápido que los chips de computadoras. Un funcionario del estaribé conocido por Bonxe y recién inaugurado en la provincia de Lugo y que nos camelábamos (sobra decir mutuamente, no se lea gays), cosa rara en mi ya que lo mio es la medicina y no me suelen caer bien los que se relacionan con los barandé, me dijo que al menos en esa prisión ( y fuera de ella, los internos, una vez restablecida la vida) le llamaban cañardó al café solo, y paní al agua, cuando salían por el “barrio chino de la próxima ciudad de Lugo”. Certeza es lo que dices de Pañí por policía, de cualquier tipo de guardia que viste con uniforme, o jambó ( de esto de jambó tampoco estoy seguro de que no se diga jambó cuando se debiere decir, gachó). Preguntándole a un afectado de los de entre rejas por tal disquisición, persona de la raza calé, este me dijo que pañí era cualquier guardia uniformado, pestañí lo era cualquier guardia pero sin uniforme, de los de la secreta, y que paní lo era el agua. Interrogado más en profundidad por el interés que me suscitaba y para salir de mi problema comentó, que (y esto si que no es científico pero nos puede valer para poder hacer ciencia) que como el agua de las cafeteras venía por un caño o cañería de esto habemos caña- r- do, supongo que la erre y quizás uniendo sufijos y prefijos y partículas de unión querría (no soy filólogo, ya me gustaría poseer una centésima parte de los conocimientos de los que poseen esos saberes de la Filología) digo que querría decir un gallardó pero de cañería, aunque esto es pura imaginación que le meto no deja de ser mi hipótesis. Y lo de paní, por agua, puede ser, habría que documentarse y averiguarlo mejor, pero casi por cacofonía parece de verdad y correcto, además suena bastante bien, lo que ocurre es que hay que pronunciar con suavidad la segunda parte,decir paní con haciendo dulce y alegre el acento y no a lo bruto, rápido y sin sincronismo acústico como cuando se dice pestañí. Rápido que viene la pestañí.

    Después de lo comentado y con lo bonito que explicaste. “Los gachés” y de los de la RAE y la integración de “curro” por trabajo, pude entrever la dulzura tan honda y la sensibilidad que le profesas esta cultura que gracias a personas, diversas, variopintas , y puede ser que yo pueda integrarme en el sistema, haremos del cambiante Cheli algún tipo de algoritmo o ecuación general que lo convierta a ciencia cierta. Gracias por tu respuesta y un cordial saludo.

  13. De todas maneras, y aunque sea interesante (pero para muy pocas personas, cada vez menos) lo del lenguaje calé no afecta ya sino a la antropología lingüistica, y hasta ahí tendrían dificultades los muy escasos estudiosos que se aventuraran en la tarea. Como bien dice el autor, no hay nada escrito (en y no sobre), de modo que me parece bello dejarlo como un bello recuerdo que algunos tuvieron la suerte de alcanzar a conocer aunque fuera en sus últimos estertores.

  14. Es razón la que te asiste al decirme que ya casi forma parte de la antropología lingüistica. Tardé en contestar, no por reflexionar la respuesta, lo fue por que es verdad que ningún estudioso se aventurará a tal tarea ya que por estudioso bien sabe que campos ha de escoger para realizar sus investigaciones.

    Tardé por que solo miré la parte sentimental y afectiva de la jerga Caló, no había hecho ninguna reflexión sobre el futuro.

    De todas formas y ya dando por hecho que está en la antropología. Teneis un gran blog, libre abierto y de rápida respuesta por expertos.

    Expreso así mi agradecimiento, Dionisio, Rafael y demás que formais parte del blog, por vuestras respuestas, por lo bien que lo haceis y la cordialidad amistosa que comunicais en las mismas. Gracias.

  15. A ti, J.L.

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