Posts categorized “Literatura sacra”.

«ARRÁBIDA ES LLAMADA (POEMA PORTUGUÉS EN ESPAÑOL)» [Estrofa 6ª]. Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 2016) con foto de Olga Duarte Piña (Arrábida, 2016)

 
 
 

arrábida 2016 ODP

Seráfica Arrábida

 
 
 

   Desde sus lugares se pusieron en camino.
Rezando oraciones olvidadas
hollaron la tierra,
surcaron los mares.
Se adentraron en ellos mismos con el vuelo de un sueño.
Aún onírica la conciencia era de un sueño
no soñado por ellos.
Y un ansia de soledad.
No la del que odia
¡sino la del que va a amar!
¡Allí fueron a amar!
Sabían que bondad y belleza redimen.
Sobrios, mas sonámbulos, subieron a la sierra
con las conciencias alargadas por el alborozo.
Obstinados ascendieron para descubrir,
perplejos, el globo.
Descifraron todos los enigmas.
Allí llegados, buenos y bellos fueron.
Vivieron del aire,
aprendieron la lengua del silencio,
en ella escribieron poemas como resplandores
sobre todos los seres y las cosas,
con las palabras de la caridad
para acariciar lo que no perece y lo inacabable.
Palabras desprendidas del pesar.
Palabras como actos
en una sierra que Arrábida es llamada,
cabe donde el río Tajo
se mete en el agua salada.

 
 
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«ARRÁBIDA ES LLAMADA (POEMA PORTUGUÉS EN ESPAÑOL)» [Estrofa 3ª]. Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 2016) con foto de Olga Duarte Piña (Arrábida, 2016)

 
 
 

«ARRÁBIDA ES LLAMADA (POEMA PORTUGUÉS EN ESPAÑOL)» [Estrofa 3ª]. Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 2016) con foto de Olga Duarte Piña (Arrábida, 2016)

 
 
 
eremitorios arrábidos (ODP, Portugal 2016) 2

Eremitorios arrábidos

 
 
 

   Hay una sierra que Arrábida es llamada,
cabe donde el río Tajo
se mete en el agua salada.
Montaña sagrada que los ojos llena de bosques,
los pies pisan suelo de estrella.
Salvífico promontorio pleno de cañadas como arterias
donde fluye la sangre del universo,
las yemas de los dedos tocan techo de infinito.
Centro colosal palpita,
porque late el amor que confirma la gloria humana.
Claridad sideral del amor puro,
se adentra sin traba en las almas y las fecunda,
empiedra sus plegarias de solidez inasible,
en las que nada se pide
porque todo se espera,
para que otras almas alumbren.

 
 
 

JESÚS CONDUCIDO ANTE PILATO (IV). Por José Manuel Colubi Falcó

 
El sueño de la esposa de Pilato. Alphonse François

El Sueño de la esposa de Pilato
(Grabado)
Alphonse François
(1814-1888)

 

Las Actas de Pilato (parte primera, II, 1-2) dicen así:

   «1. Habiéndolo visto Pilato, lleno de temor trató de levantarse de la tribuna, pero mientras él todavía se hallaba pensando en levantarse, su mujer le envió un mensaje diciéndole: “Nada tengas que ver con éste, que es un hombre justo, pues mucho he sufrido por su causa esta noche.” Y Pilato, habiendo llamado a su presencia a todos los judíos, les dice: “Sabéis que mi mujer es piadosa y que más bien tiende a seguir los ritos judíos junto con vosotros.” Le dicen: “Sí, lo sabemos.” Pilato sigue diciéndoles: “He aquí que mi mujer me ha enviado un mensaje diciendo: Nada tengas que ver con éste, que es un hombre justo, pues mucho he sufrido por su causa esta noche.” Como respuesta los judíos dicen a Pilato: “¿No te hemos dicho que es un impostor? Mira, él le ha enviado un sueño fantástico a tu mujer.”

   »2. Pilato, habiendo mandado llamar a Jesús, le dice: “¿Qué es eso que testimonian contra ti? ¿Nada dices?” Jesús dijo: “Si no hubieran tenido posibilidad, nada hubiesen dicho, pues cada uno tiene poder sobre su boca para decir cosas buenas y cosas malas. Ellos verán.”

   »3. Respondiendo, los ancianos de los judíos dicen a Jesús: “¿Qué es lo que hemos de ver nosotros? Primero, que has nacido de adulterio; segundo, que tu nacimiento en Belén se tornó en una matanza de niños; tercero, que tu padre, José, y tu madre, María, huyeron a Egipto por no tener libertad para expresarse entre el pueblo.”

   »4. Algunos de los que se hallaban presentes, temerosos de Dios, del grupo de los judíos, dicen: “Nosotros no decimos que él es fruto de adulterio, sino que sabemos que José desposó a María, y que no ha nacido de adulterio.” Y Pilato dice a los judíos que decían ser aquél fruto de un adulterio: “Ese relato vuestro no es verdad, porque hubo donaciones esponsalicias, según dicen vuestros congéneres.” Responden a Pilato Anás y Caifás: “Toda esta multitud a gritos decimos, y no se nos cree, que ha nacido de adulterio. Ésos son prosélitos y discípulos suyos.”»
 

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JESUS CONDUCIDO ANTE PILATO (I). Por José Manuel Colubi Falcó

JESÚS CONDUCIDO ANTE PILATO (II). Por José Manuel Colubi Falcó

LA SUERTE DE PILATO. Por José Manuel Colubi Falcó

RELACIÓN DE PILATO SOBRE JESÚS REMITIDA A AUGUSTO. Por José Manuel Colubi Falcó

«ECCE HOMO» (POEMA SACRO) [3]. Por Lauro Gandul Verdún

PRODIGIOS DE LA CRUCIFIXIÓN Y RESURRECCIÓN. Por José Manuel Colubi Falcó

INJURIAS A JESÚS. Por José Manuel Colubi Falcó

 

MARAVILLAS DE JESÚS NIÑO. Por José Manuel Colubi Falcó

 

belendetriana19-2008

Belén alcalareño

[Foto: LGV 2008 Alcalá]

 

El texto latino que ahora traduzco pertenece también al manuscrito mencionado en la colaboración correspondiente a diciembre del año pasado. Es el penúltimo del «Libro sobre la infancia del Salvador», publicado dentro de los apócrifos de la infancia. Y repito que es uno más de los muchos relatos fantásticos sobre la vida de Jesús, cuyo origen hay que buscarlo en el medievo.

   El texto en versión española dice así:

   «6. Un día, en la estación invernal, como el sol luciera radiante en toda su virtud, un rayo del mismo entró por una ventana y se extendió desde ésta hasta la pared, en la casa de José. Allí estaban jugando con Jesús unos niños de su misma tribu, hijos de los vecinos, corriendo de un lado para otro, y Jesús se sube a un rayo de sol, pone sobre él sus vestidos y se sienta como si se tratara de una viga muy firme. Habiendo visto tal (maravilla) los niños que con él jugaban, compañeros de su misma edad, pensaban que ellos también podían hacer de modo semejante. E intentaron subir, para sentarse con Jesús, en el juego, siguiendo su ejemplo, pero “[…] nos hacemos trizas.” Mas Jesús, a instancias de María y de José, soplando con suavidad sobre el lugar doliente, curaba todas las lesiones de todos los que se habían lastimado, y dijo: “El Espíritu sopla donde quiere y sana a los que quiere.” Y fueron sanados. Y contaron todas estas maravillas a nuestros padres. Y esta historia se hizo manifiesta en Jerusalén y en los remotos confines de Judá. Y la fama de Jesús se multiplicó en el círculo de las provincias. Y vinieron para darle la bendición y para que fueran bendecidos por Él. Y le dijeron: “Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos de los que mamaste.”

   »José y María dieron gracias a Dios por todas aquellas maravillas que habían oído y visto.»

[La voz de Alcalá, 15 al 31 de diciembre de 2016, año XXV nº 443]

 

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LAS ABARCAS DESIERTAS. Cuando la víspera de los Reyes Magos, a propósito de un homenaje de «CARMINA» al poeta MIGUEL HERNÁNDEZ (1910-1942)

AL PRINCIPIO ERA EL VERBO. Juan 1, 1-18

DE LA INFANCIA DE JESÚS. Por José Manuel Colubi Falcó

LA ANUNCIACIÓN DE JESÚS. Lucas 1, 26-38

LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS. Mateo 2, 1-12

FICCIÓN DE NAVIDAD. De la serie «RECORTES», Nº 103. Por Pablo Romero Gabella

ZAGALEJOS, VENID AL PORTAL. Poema de autor anónimo del siglo XVII con fotografía de Manuel Verpi 2014

PORTALICO DIVINO (1606). Francisco de Ávila

ERES NIÑO Y HAS AMOR. Fray Íñigo de Mendoza (1425-1507)

NAVIDAD, 2014. Antonio Luis Albás y de Langa

NAVIDAD. 100 AÑOS DE «PLATERO Y YO». Homenaje de «CARMINA» al poeta Juan Ramón Jiménez (1881-1958)

AL NACIMIENTO DE CRISTO NUESTRO SEÑOR. Luis de Góngora y Argote (1561-1627)

LA PALMERA. Gerardo Diego (1896-1987)

NATIVIDAD. Vicente Núñez

PALIQUES DE LA VIRGEN EN LA MAÑANA DEL NIÑO (AÑO DE 1954). Vicente Núñez

NACIMIENTO DE MARÍA. Por José Manuel Colubi Falcó

LA GRAVIDEZ DE MARÍA. Por José Manuel Colubi Falcó

JOSÉ VA A EMPADRONAR A SU FAMILIA. Por José Manuel Colubi Falcó

LA ANUNCIACIÓN (1472-1475). Pintura de Leonardo da Vinci (1452-1519)

NAVIDAD 2013, Antonio Luis Albás

LA ANUNCIACIÓN DE MARÍA. Por José Manuel Colubi Falcó

 

LA VIRGEN DEL ÁGUILA Y ALCALÁ. Poema de Lauro Gandul Verdún (2016)

 
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La virgen del Águila

15 de agosto de 2008

(Foto: LGV)

 

   Saben que María, la madre de Dios, está aquí,
en esta cima del Águila.
Que aquí, si suben, llegan a Ella,
la virgen del Águila.
Saben que se trata de subir como sea:
con el brío de la juventud
o las fatigas de la vejez.
Los alcalareños saben que han de subir al Águila
para poder pisar el suelo de su patria verdadera,
la que está aquí,
muy por encima de la que caduca en sus estrechos términos.
En este monte santo para ellos está
lo más alto y lo más hondo.

   Así llevan siglos.
Con sus vidas cotidianas a cuestas
suben la cuesta del Águila
para encontrarse con el nombre libre y propio
de Santa María del Águila,
Señora de los que buscan su nombre.

   Con sus familias vienen, desde hace siglos.
También están los que han venido solos,
los sanos y los enfermos…
Basta que hayan llegado
para que ni se sientan perdidos
ni nada los asuste.
Sea cual fuere su condición,
sin que haya importado el linaje,
todos han buscado su nombre de cuerpo entero:
¡Virgen del Águila!

   ¡Muchos vienen a vos, Santa María del Águila,
a respirar,
a resucitar!
¡Cuán dulce les parece la existencia a vuestro lado
cuando llegan a veros!
Vienen a vos desde todos los barrios del pueblo,
como hijos que llegan a su Madre,
la que todo lo que ofrece cumple,
la que siembra de certezas las vidas afligidas.
Santa María del Águila,
Luz divina, Virgen Celeste,
cuando entorna la tarde los ojos
en vuestros dominios vivir
nunca será un delirio sombrío.
Reináis con pasión en vuestro primoroso espacio,
y las alturas acercáis a los labios de los que rezan.

  Descalzo llego a vuestra vera,
a alzar este cántico me atrevo.
Alumbrado de dicha por vos
pido que me escuchéis desde vuestro corazón inagotable,
no sé si yo lo mereciera,
aunque sí sé por mis hermanos,
que siempre sois hallada
dispuesta para la misericordia.
Así hoy vengo con muchas cosas que deciros,
tantas que no me caben en el decir.
Por eso hoy vengo cantándoos con verso nuevo y viejo a la par.
Vengo a tejer estos misterios
y nunca de perderos temo.
Tanteo en el abismo cuando la sombra cae de plano,
pero por mi afán, y por vos misma, a vos me asomo.
Os percibo como un pozo invertido,
un pozo,
porque lo que escucho y veo
de vuestro arriba
se me aparece como si viniera de lo profundo,
de lo hondo que tienen los pozos.
Subir es ahondar y el eco viene de un cielo
entrañado en el vientre de la tierra.
El agua siempre responde desde abajo
con un fervoroso frescor.

 Desde este alcor sagrado hemos aprendido a comprender
el lejano fondo de la vega,
y también a contemplar que la plata de vuestro perfil
es el espejo de los arroyos y los veneros que la riegan.
Nos hemos adentrado en el tiempo sin tiempo del niño,
con el ritmo sin tiempo del viejo
-tiempo de origen, tiempo final-,
y hemos alcanzado a ver
por la luz de Nuestra Señora del Águila,
por Ella,
lo que siempre con gloria aquí ocurrió:
La vida venciendo a la muerte sin darle tregua.
Cómo, dónde y cuándo moriremos, claudican,
se hunden estériles.
La mente mortal se desconcierta.
El espanto de morir y estar muerto huye
horrorizado por la claridad de vuestros ojos.
Lo que se fue regresa para que lo aprovechemos de nuevo,
amando a quienes no amamos suficientemente,
alargándoles abarcándolos nuestro abrazo
para reconciliarnos con lo desgarrado.

   Aunque a vos lleguemos heridos,
casi vencidos por tanto sufrimiento,
siempre seréis nuestra esperanza,
y siempre nos ofreceréis amparo.
En la duda llegamos
y dádivas se nos allegan de vuestro mirar.
Vuestro vuelo nos lleva a las estrellas del cielo.

   Sabemos que María, la madre de Dios está
en esta cima del Águila.
Que si subimos aquí llegamos a Ella,
la virgen del Águila.
Con el brío de la juventud, o las fatigas de la vejez,
sólo si subimos la vieja cuesta, como sea,
podremos pisar el suelo de nuestra patria verdadera,
muy por encima de la que caduca en sus estrechos términos.
En este monte santo para los alcalareños está
lo más alto y lo más hondo.

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[Este poema fue recitado por el autor en el Concierto-Meditación en honor a Santa María del Águila celebrado en el Santuario de la Virgen, con motivo del 125 aniversario fundacional de la Hermandad de la Patrona de Alcalá de Guadaíra]

 

CREPUSCULAR (ITINERÁRIOS DA ARRÁBIDA). Sebastião da Gama (1924-1952)

 
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San Pedro de Alcántara (1499-1562) orando en el convento novo da Arrábida

(escultura)

[Foto: Lorenzo del Término (Portugal 2016)]

 

   Aqui onde estou só, não estou só.
—Estão comigo todos os que eu amo
e não sabem nem podem
viver em si a sua vida;
estão em mim, os meus, e é com minh’alma,
por todos irmãmente repartida,
que conseguem viver a sua vida.
E eu vivo agora mais, que os vivo a todos.
E eles todos deixaram
de apenas existir…
Ah mistério inefável!…
—São seus lamentos meus ou alegrias.
Todo vibro de Amor. Abraço e beijo.
Sou a fogueira rubra a que se aquecem
aqueles que eu amei só porque os vi.
Sou noite de Natal.
Sou as lembranças dos velhos;
os sonhos das raparigas;
os olhos encantados do menino
que se parece comigo
quando eu era pequenino,
e também se debruça na fogueira.
Sou a tristeza de alguns
e o seu conforto.
E sou eu
que dei sentido à su vida e à minha;
o que fugiu do povoado
e no ermo da Serra se isolou
……(ai a dor de ver todos sem viver!
……sem reparar no seu Amor mendigo!
……ai simulacros de almas que o levaram
……a retirar-se consigo,
……desgostado,
……lá no deserto monte
……aonde, perdoando, o invocou!)

   Até aonde estou
vieram,
pelos caminhos longos da minh’alma,
os que me não quiseram
e me fizeram
fugir.
E logo tudo se passou
como se eu estivesse lá como eles
e não aqui no ermo,
só.

 

[ITINERÁRIOS DA ARRÁBIDA (COLECÇÃO DE 16 POSTAIS).

Poemas de Sebastião da Gama (1924-1952).

Edição da Câmara Municipal de Setúbal.

Poema 7.

1987]

 

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DA SERRA DA ARRÁBIDA. Frei Agostinho da Cruz (1540-1619)

 

CELEBRAMOS EL DÍA DE LA HISPANIDAD EN «CARMINA»: “DE LA VENIDA DE PEDRO PECADOR AL HOSPITAL DE IOAN DE DIOS, Y DE SU MUERTE”. Francisco de Castro (Granada 1585)

 
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Eremitorio alcarreño

(que es cerca de Mondéjar)

[Foto: Olga Duarte Piña 2008]

 

«Llegóse el tiempo en que nuestro Señor tenía determinado de dar descanso a su siervo y el premio de sus servicios y trabajos; y porque se cumpliese bien el consejo que le habían dado de su parte, que era buen acuerdo acabar con obediencia, fuéle impuesta obediencia que tomase el camino; y fuese a Madrid a tratar ciertos negocios con el Rey, que importaban a la casa; a lo cual él obedeció sin hablar palabra, aunque se le hizo bien de mal: lo uno, por estar enfermo de vejez, que ella sola es enfermedad; y lo otro porque él era inimicísimo de tráfagos y de cortes cuanto era posible; y baxando la cabeza, fué llevando un asnillo, que el hermano mayor le mandó llevar, aunque según se supo, él poco subió en él, porque no lo tenía usado, sino de andar a pie toda la vida; y así en el comer se trató en el camino harto ásperamente; porque llegado a Madrid, se fué a acoger a su hospital de los hermanos, y allí, como era huésped, no quería comer en el refitorio de los hermanos, sino a un rincón comía algunos regojos de pan duros que traía en la capacha, y con esto pasaba. Comenzó a  negociar, y dióle una calentura que le duró algunos días y le puso en trabajo. Y conocido que aquella enfermedad era la postrera, salióse de la Corte y fuese a Mondéjar, que es cerca. Y estaban allí el Conde y Condesa de Tendilla, que ahora son Marqueses de Mondéjar, que ellos y sus padres y abuelos han sido siempre muy piadosos y cristianos, y tenido gran devoción con esta casa de Ioan de Dios y favorecídole, y al presente le favorecen muy largamente con sus limosnas. Como fueron mucho tiempo capitanes generales deste reino de Granada, y son alcaides desta fortaleza insigne del Alhambra, y vivieron aquí siempre, conocían mucho al buen Pedro Pecador, y así acogióse allá a morir; y entrando por su puerta fuese a ellos, que holgaron mucho de velle. Y díxoles en entrando: acá me vengo a morir; y agravándosele el mal le hicieron acostar en buena cama, y curaron dél con gran caridad de todo lo necesario, como a sus mismas personas, y él en lugar de los quexidos que otros enfermos dan, si hasta allí cantaba y decía canciones amorosas a Dios, entonces las decía con mucha más dulzura y amor, como el cisne cuando muere, que canta más dulcemente.»

 

[Historia de la vida y santas obras de Iuã de Dios,

y de la institución de su orden, y principio de su hospital.

Compuesta por el Maestro Francisco de Castro,

Sacerdote Rector del mismo hospital de Iuã de Dios,

de Granada.

Año de MDLXXXV]

 

DA SERRA DA ARRÁBIDA. Frei Agostinho da Cruz (1540-1619)

 
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Convento de la Arrábida

[Foto: Lorenzo del Término]

 

«Escritor de cariz manierista, compuso una variada obra lírica que testimonia el dramático conflicto entre el pecador, afligido por el remordimiento, y el hombre guiado por una profunda saudade do céu, que más se aviva y consolida en contacto con la naturaleza exuberante de la Sierra de la Arrábida (encarnación terrena de lo divino), indisociable de su vida y de su poesía.

»En el conjunto de ésta, merecen destacarse los sonetos y las elegías…»

 

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DA SERRA DA ARRÁBIDA

Frei Agostinho da Cruz

(1540-1619)

   Do meio desta Serra derramando
A saudosa vista nas salgadas
Águas humildes, quando e quando inchadas,
Conforme o vário vento vai soprando,

   Estou comigo só considerando,
Donde foram parar coisas pasadas,
E donde irão presentes mal fundadas,
Pois pelos mesmos passos vão pasando.

   Oh qual se representa nesta parte
Aquela derradeira hora de vida
Tão devida, tão certa e tão incerta!

   Em quantas tristes partes se reparte,
Dentro nest’alma minha entristecida,
A dor, que em tais extremos me desperta!

 

[ANTÓNIO MATEUS e DANIEL PIRES.

A Serra da Arrábida na Poesía Portuguesa.

Ed. Centro de Estudos Bocageanos.

Setúbal, 2014.

Págs. 21 y 23]

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Eremitorio arrábido

[Foto: L. del T. 2016]

 

PADRE NUESTRO [GLOSADO]. Francisco de Quevedo (1580-1645)

 
Capilla Sixtina La creación de Adán (Miguel-Ángel)

La creación de Adán

(Capilla Sixtina)

Miguel Ángel

1475-1564

 

Padre nuestro

   Padre nuestro te llamo, no de todos;
pues aunque eres de todos Padre eterno,
y cuida tu gobierno
de buenos y de malos,
ya dispenses castigos, ya regalos,
sólo los que tu santa ley creemos,
llamarnos hijos tuyos merecemos;
y si por el pecado
perdemos el ser hijos, Tú, sagrado
padre por tu bondad, que es infinita,
a quien nuestra miseria no limita,
ni pierdes el ser padre del gusano,
que llama padre al Hijo soberano;
atrévome a llamarte
Padre, porque tú me lo ordenas
con entrañas de amor y piedad llenas.
Óyeme en tus palabras, pues te pido
de tu boca enseñado y instruido.

 

Que estás en los cielos

   Tú, que estás en los cielos, que criaste,
y me criaste a mí para poblarlos,
si yo sé conquistarlos;
Tú, que los despoblaste
de la familia angélica, que, osada,
por la soberbia mereció tu espada;
a mí, que vivo en tierra y que soy tierra,
sombra, ceniza, enfermedad y guerra,
mírame con los ojos que miraron
a Pablo, a quien del suelo
arrebataron al tercero cielo,
y en Vaso le mudaron
de Elección, siendo vaso de veneno.
Aquel mesmo relámpago, aquel trueno
me derribe, me ciegue y me dé vista,
cuando más obstinado me resista.

 

Santificado sea el tu nombre

   Para que, renovado el primer hombre
en mí, santificado sea tu nombre
de padre de las luces,
que al más perdido hijo le reduces;
el nombre de mi padre,
que santifico en tanto
que te sé obedecer, tres veces Santo,
que reinas uno y trino.
Porque en las alas de tu amor divino

 

Venga a nos el tu reino

   venga tu reino a los que no podemos
entrar en él, si Tú no nos le envías
y a la entrada nos guías.
Grandes son los tesoros
de tu magnificencia soberana,
pues que permite a la flaqueza humana,
esclava del pecado,
por más engrandecella,
que pida que tu reino venga a ella.
Pudo el Ladrón decir que te acordaras
dél en tu reino, cuando en él te vieras,
pues con voces, piadosas como claras,
en las ansias postreras,
vio que de tus contrarios
te acordabas, pidiéndole a tu Padre
el perdón de sus yerros temerarios;
que quien contigo en cruz, como Tú, muere
cuando mueres por él crucificado,
por tu gracia y tu lado,
tal premio alcanza y tal corona adquiere.

 

Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo

   Hágase, pues, Señor, hágase en todo,
tu voluntad; y en mí, ceniza y lodo,
se haga de la suerte que en el cielo
se cumple y obedece, y en el suelo,
que afirmado en el viento,
yace firme en el mismo movimiento.
La tierra vivo, tierra al cielo miro;
por merecer su habitación suspiro;
de ellos aprenderé, la noche y día,
a hacer tu voluntad, y no la mía.

 

El pan nuestro de cada día dánosle hoy

   Mas, porque el ser humano
en el bocado del primer manzano
comió desmayo y hambre, que se hereda,
y la muerte que en vínculo nos queda,
cuyos efectos en mis obras muestro,
dadnos hoy el pan nuestro
de cada día, pues sin él sería
muerte y noche del alma cada día.
No vive sólo en pan el hombre humano;
mas en tu pan de vida
sólo puede vivir, pues es comida
en él, siendo verdad, vida y camino,
quien da su carne en pan, su sangre en vino.

 

Perdónanos nuestras deudas

   Y porque no podemos,
siendo viles gusanos,
pagar los beneficios de tus manos,
como ellas, infinitos,
te pedimos con lágrimas y gritos,
acreedor eterno,
que tu corazón tierno
nuestras deudas perdone en sus procesos;
si no, por deudas moriremos presos.

 

Así como nosotros perdonamos a nuestros deudores

   Y por no parecer en la fiereza
(ingrata a tu piedad y tu grandeza)
A[l] deudor que pidió le perdonases
las grandes cantidades que debía,
y se las perdonó tu mano pía,
y encontrando, al salir, en el camino
un mísero doliente,
que le debía un dinero solamente,
porque no le pagaba,
sin querer esperarle le ahogaba,
por lo cual tu justicia,
juntando a su fiereza su avaricia,
le condenó a prisiones y rigores
y le arrojó a tinieblas exteriores,
nosotros, que pedimos
que nos perdones lo que a ti debemos,
porque en su culpa escarmentar queremos,
a los deudores nuestros perdonamos,
y, perdonando, [d]el perdón gozamos.

 

No nos dejes caer en la tentación

   Y porque es precipicios esta vida
y está en despeñaderos repartida,
y nuestro pie resbala
en la comodidad que le regala,
y nuestras penas y castigos veo
en concedernos Tú nuestro deseo,
no nos dejes, Señor, no nos consientas,
caer en tentaciones tan violentas.

 

Mas líbranos de mal. Amén

   Y líbranos del mal; no digo sólo
de aquellas cosas que por mal tenemos
los que pobreza y muerte aborrecemos,
desprecios y prisiones, que Tú, a veces,
por bienes nos ofreces,
sino de las riquezas,
de la prosperidad y las grandezas,
de los puestos y cargos,
que apetecen por bienes los mortales,
siendo castigos, siendo nuestros males
dulces al apetito, al seso amargos.
Líbranos, pues, de mal, Dios soberano :
que librarnos de mal tu santa mano
en tan ciegos abismos,
será librarnos de nosotros mismos.

 

[FRANCISCO DE QUEVEDO (1580-1645).

Obras completas I (poesía original).

Edición, introducción, bibliografía y notas de José Manuel Blecua.

Editorial Planeta S.A. Barcelona 1963.

 Págs. 185 a 188]

 

JESUS CONDUCIDO ANTE PILATO (I). Por José Manuel Colubi Falcó

 

Un enemigo del pueblo

Henrik Ibsen

(1828-1906)

[Fuente Wikipedia: «El 28 de mayo de 1981 se emitió una adaptación para Televisión española en el espacio Estudio 1, que estuvo protagonizada por José Bódalo, Irene Gutiérrez Caba, José Vivó, Francisco Merino, Cristina Higueras, Francisco Melgares, Manuel Zarzo, Amparo Climent y Emilio Mellado.»]

 

Ente los apócrifos de la pasión y resurrección de Jesús se cuentan los escritos conocidos como Actas de Pilato, cuyo comienzo es el que sigue:

   «Yo, Ananías, protector, de los pretorios, legisperito, por las divinas escrituras conocí a Nuestro Señor Jesús Cristo, llegado a Él por la fe y hallado digno del santo bautismo. Y habiendo buscado las memorias que se hicieron en aquella ocasión sobre Nuestro Señor Jesús Cristo, las que los judíos depositaron en manos de Poncio Pilato, esas memorias las hallé en letras hebraicas y por la buena voluntad de Dios las traduje en letras helénicas para conocimiento de todos los que invocan el nombre de Nuestro Señor Jesús Cristo, durante el reinado de nuestro señor Flavio Teodosio, año decimo-séptimo, y Flavio Valentiniano, el sexto, en la indicción nona.

   »Pues bien, todos cuantos leáis y trasladéis estos escritos a otros libros, acordaos de mí y rezad por mí, a fin de que Dios me sea propicio y me perdone los pecados que contra Él cometí.

   »Paz a los que las lean, a los que las oigan y a sus servidores.

   »En el decimoquinto del gobierno de Tiberio César, basileo de los romanos, en el año decimonono de Herodes, basileo de la Galilea, durante su mandato, en el día octavo anterior de las calendas de abril, que es el vigesimoquinto de marzo, en el consulado de Rufo y Rubelión, en el año cuarto de la ducentésima segunda olimpíada, siendo archisacerdote de los judíos Josepo, el Caifás. Cuantas cosas historió Nicodemo después de la crucifixión y pasión del Señor, las transmitió a los archisacerdotes y a los demás judíos. El mismo Nicodemo las compuso en letras hebraicas.

   »I. 1. Habiendo celebrado consejo los archisacerdote y los escribas, Anás y Caifás… y los restantes judíos, vinieron ante Pilato acusando a Jesús de muchas prácticas diciendo: “Sabemos que éste es hijo de José el carpintero, nacido de María, y dice ser el hijo de Dios y basileo, y además profana los sábados y quiere abolir nuestra ley heredada de los padres.” Les dice Pilato: “¿Qué es lo que hace y quiere abolir?” Dicen los judíos: “Tenemos por ley no curar a nadie en sábado; pero éste ha curado a cojos, jorobados, secos, ciegos, paralíticos, sordos y posesos de demonios, en sábado y con malas artes.” Les dice Pilato: “¿Con cuáles malas artes?” Le responden: “Es un hechicero, y con la ayuda de Beelzebul, caudillo de los demonios, expulsa a los demonios y todo lo somete a sí.” Les dice Pilato: “Esto no es expulsar a los demonios con la ayuda de un espíritu inmundo, sino con la del dios Asclepio (Esculapio).”»

 

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JESÚS CONDUCIDO ANTE PILATO (II). Por José Manuel Colubi Falcó

JOSÉ DE ARIMATEA LIBERADO POR JESÚS. Por José Manuel Colubi Falcó