Posts categorized “«LA VOZ DE ALCALÁ» en «CARMINA»”.

MANIFESTACIÓN 2050. María del Águila Barrios

 
 
 

La fealdad del mundo

(Foto: LGV Sevilla 2008)

 
 
 

Son las siete de la tarde, me acabo de vestir de color gris como dicen las consignas que hemos de ir a la manifestación. Voy a Sevilla porque la ocasión merece no quedarme en Alcalá pues ésta es una reivindicación que ha de tener mucha repercusión, tanta como tuvieron las manifestaciones allá por 2020 en pro de la igualdad entre mujeres y hombres. Afortunadamente, aquella lucha trajo sus frutos pero lo que no podíamos imaginar entonces es lo que tendríamos que reclamar 30 años después.

   Los principales edificios de las grandes ciudades se han iluminado de gris, así he visto el ayuntamiento de Sevilla, y el de Madrid gracias a la foto que me ha enviado un amigo por ranger el nuevo formato que ha sustituido al canal tan vulgar que fue whatsapp.

   Las máquinas, aquella inteligencia artificial que se anunciaba entonces, han desbancado nuestras propias inteligencias, ya son más del 50% los puestos de trabajo que están ocupados por ellas y nuestra inteligencia, la humana, se ha visto menospreciada, desigualada, hay una brecha salarial enorme entre quienes usan su inteligencia en el trabajo y los trabajos donde se utiliza la artificial. Y no hay ninguna mujer ni ningún hombre en los cargos directivos, todos están en manos de seres neutros que no tienen sexo, ni familias, ni se jubilan. Todos nuestros derechos, por los que hemos luchado durante siglos están en absoluto retroceso.

   Ahora nos encontramos en la Plaza Nueva, que ya es vieja porque la actual Plaza de las Novedades está dentro de un edificio cerrado en un polígono de grandes dimensiones al que no podemos acceder si no llevamos tarjeta de recomendación o nos acompaña un ser artificial.

   No sólo la relación con las personas ha variado, somos una minoría la que aún conserva el contacto con seres iguales a nosotros, que entre nosotros es solidario, pero esas inteligencias artificiales, muchas de ellas de corporeidad metálica, se cruzan con nosotros sin saludar, sin mirar a los ojos, sin atender al peatón, sin celebrar nada porque no tienen historia ni tradiciones. Van invadiendo poco a poco las ciudades y no crean espacios de reunión pues no los necesitan.

   Pero nosotros vamos de gris a la Plaza Nueva de Sevilla a reclamar nuestros derechos históricos como seres humanos, aunque no sepamos a quién le reivindicamos lo que aún llamamos nuestros derechos…

 
 
 

[La voz de Alcalá, 2019]

 
 
 

Maniquí con calcamonías

(Foto: LGV Sevilla 2009)
 
 
 
 ___________________

 
 
 
Si quiere leer más textos de María del Águila Barrios en «CARMINA»,  pinche en su nombre.

 
 
 

EL SILENCIO. María del Águila Barrios

 
 
 

Seráfica Arrábida [Foto: ODP Portugal 2016]

 
 
 

Unos versos del portugués Cristovam Pavia (1933-1968) para empezar a tratar el tema de hoy: Canción del silencio / En las gotas de rocío / Dentro de la neblina… / Un balido, a lo lejos, /  Viene en la brisa fría… / El día termina… Casi estaría todo dicho. Tal vez habría que callar después de esta canción del poeta. Pero continúo, porque este pequeño artículo tiene que escribirse. Continuo con tres frases o expresiones latinas. La primera de Séneca: «El silencio parece una confesión». La segunda de Cicerón: «Mientras dura la guerra callan las leyes». Y la última es un dicho romano: «El silencio contiene todo lo bueno, la charlatanería todo lo malo».

   Callo y hago elocuente mi silencio. Mi queja es de silencio. No me guardo nada cuando callo porque ya he dicho lo que tenía que decir. ¡Qué elegancia la del que sabe guardar silencio y qué humano saber cuándo, dónde y ante quién! La voz cierra su chorro para que fluya el silencio. Éste en la quietud de la noche se significa. También nos es arrancado por la belleza, la muerte o el dolor. En el reposo, en la calma, se hace fuerte. Es también luz que nos protege con su aura en la oscuridad. Dejo suelto al silencio para que me ampare. Más palabras se contienen en lo que callo que en lo que digo. Es expresión pura mi silencio conquistado con un sacrificio infinito.

   El verdadero sabe a firmamento. Su color se me antoja como el de una acuarela sobre papel del alcalareño Luis Contreras Muñoz (1879-1938) donde vemos la Ermita de Nuestra Señora del Águila pintada hace un siglo. Es visible y ¡audible! Silenciosamente la semilla se abre y al cabo de los decenios un silencioso bosque abriga las laderas de los cerros de Oromana.

   El poeta español Vicente Núñez (1926-2002), que nació, vivió y escribió en la misma tierra que el Séneca que antes cité, fue un hombre de silencios. Como nadie supo callar durante lustros. Por lo que era capaz de escribir que «El silencio se impone como un paréntesis olvidado.». Y nos explica que «Ese paréntesis no está vacío, está lleno de un texto. Y hay un paréntesis sin duda, y de qué calibre; quizá irrepetible…»

   Quisiera ser capaz de seguir en la vida la verdadera propuesta de la auténtica Literatura. Habrá que ir madurando. Sí: madurar es callar sin reservas de ninguna naturaleza. Tal vez no exista una manera más eficaz de adentrarnos en nosotros mismos para llegar a los demás con la plenitud que merecen, que merecemos. Silenciosamente. Chssssss.

 
 
 

[La voz de Alcalá, 2020]

 
 
 ___________________

 
 
 Si quiere leer más textos de María del Águila Barrios en «CARMINA»,  pinche en su nombre.

 
 
 

CÓMO VAN A QUERER LA CULTURA SI NO AMAN LA VIDA. María del Águila Barrios

     

Parque de San Francisco
[Foto: LGV Alcalá 2014]

     

Gobernar es conocer y no se conoce lo que no se ama. Para amar hay que tener corazón y no se tiene corazón si éste ha sido sustituido por un sillón. Así, es muy difícil conservar un corazón. Los niños lo tienen radiante y tan natural como las montañas en el paisaje. Los años, con todo lo que viene con ellos, suelen acabar con el pálpito del corazón de muchos al poco de dejar de ser un niño. No en todos. En aquellos que tiraron su corazón a la cuneta en la primera curva se produjo un hecho curioso, de consecuencias terribles, como veremos: comprobaron que en el lugar donde tenían el corazón les cabía un sillón. No un sillón cualquiera, sino un sillón para que en él se siente quien manda. ¿Y para qué quiere mandar quien se quedó sin corazón y ahora está bien apoltronado en el sillón? ¿A qué aspira? ¿Qué respira? Pero estas preguntas no se las hace quien gobierna. Sobre todo en los pueblos donde ha surgido una forma de ganarse la vida sin hacer nada y sin saber en absoluto qué es lo que hacer con tanto gobierno. Sus mentores les dicen que tienen que mandar y gastar el presupuesto. Y como saben ser agradecidos se dedican a la molicie y a los medios de propaganda que para ellos trabajan. Pero, volvamos al corazón. ¿Por qué vengo hoy a escribir sobre el amor? La respuesta está en los árboles. Un huracán arboricida sopla desde el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra y tiene ya arrancados los árboles de muchos lugares donde ofrecían grata sombra y cobijo al que a ellos se acercaba para pararse o para pasearse entre sus generosos troncos. Quitaron los árboles, los únicos que callan y aguantan, pero no se callaron los vecinos. En unos y otros hay un corazón que palpita, un corazón herido para el que no tienen misericordia quien en el lugar del corazón pusieron un enorme sillón. Pero, ¡ah!, ¡qué desvencijados están esos sillones! Y no se sonrían los ediles que han denunciado las talas porque es una farsa que pone la cara de tragedia en el teatro que día a día representan.

   Señoras y señores ediles, ¡paren de talar y mutilar árboles en nuestro pueblo! ¡Tenéis el corazón hecho de estacas secas y muertas! ¡Cómo le vais a hablar a nadie de libertad y democracia si nos estáis arrebatando la vida, el frescor, el color, la umbría de nuestros árboles! ¡Convertid vuestro teatro diario en verdadera cultura!, que es lo que falta, desde hace años, por parte de vosotros que regís un municipio que habéis convertido en un barco a la deriva.

     

[La voz de Alcalá, 2019]

     

 
 
 ___________________

     

 
 
 Si quiere leer más textos de María del Águila Barrios en «CARMINA»,  pinche en su nombre.

     

DESDE LOS ÁRBOLES. María del Águila Barrios

 
 
 

Parque de San Francisco
[Foto: LGV Alcalá 2014]

 
 
 

Cada primavera se me muestra con el florecimiento de dos jacarandas que hay en la Plaza de España, delante del colegio Pedro Gutiérrez. Este año ha sido imposible recibir ese regalo de la naturaleza, porque la tala a la que las sometieron en febrero ha mutilado su crecimiento natural, las flores han tenido que nacer en la corteza porque no había ramas que las sostuvieran. Yo diría que este año más que poda en el arbolado urbano se ha cometido un auténtico arboricidio.

   Los árboles de esta antigua plaza son una muestra del abandono de muchos elementos de nuestro pueblo, se han perdido palmeras, otras afortunadamente se han conseguido salvar in extremis, hay un olmo que creció desmesuradamente sin que nadie lo atendiera y este año han recibido un descomunal castigo, al igual que las jacarandas que recibieron la tala inmerecida. Este parque muestra los vaivenes, los altibajos, la desidia y, cuando no queda más remedio, la actuación de última hora de nuestro ayuntamiento. Mirándolo bien, se ha convertido en un observatorio municipal.

   El patrimonio también es un buen observatorio ya no sólo de los vaivenes sino de la propaganda porque se pueden servir de él para mostrar la hipócrita preocupación por Alcalá. ¡Cuántas campañas! Hasta en 2011 llegó a aparecer nuestro castillo en Fitur como una Alhambra por descubrir. Ahora llegan las gafas 3D para ver los molinos en su actividad de molienda cuando ni si quiera se puede acceder para visitarlos. Todo muy impactante y visual pero nunca con proyectos estructurales.

   Y las nuevas obras también nos muestran la despreocupación urbanística y estética. En ninguna ciudad francesa se hubiera consentido la construcción de una mole que, en nuestro pueblo, ha herido definitivamente el espacio de Beca donde antaño hermoseaba un almacén de aceitunas y el edificio de la empresa Radio Luz. Muchas empresas locales han sido sustituidas por firmas extranjeras sin ningún complejo ni reconocimiento de lo que aquí se crea y se ha creado. Quienes nos han gobernado y gobiernan van vendiendo el alma de nuestro pueblo al primero que aparece y poco importa el daño estético, urbanístico y patrimonial.

 
 
 

[La voz de Alcalá, 2018]

 
 
 ___________________

 
 
 Si quiere leer más textos de María del Águila Barrios en «CARMINA»,  pinche en su nombre.

 
 
 

EL PAISAJE. María del Águila Barrios

 
 
 

anónimo rumano (s XX)

El bosque sin hojas
Grabado rumano de autor anónimo
(S. XX)

 
 
 

Mirar por el agujero de la cerradura de un viejo portalón y en un punto de fuga que inmediatamente aparece, se ve el campo, como si lo viera entrecerrando los ojos. No es un campo cualquiera, parece ya un sueño de lejanía, es el campo abierto siempre misterioso. El paisaje no es un espacio cualquiera porque se nos aparece siempre como un descubrimiento que no es un hallazgo de la Geografía o de la Geología, sino de lo escondido del espíritu humano. El paisaje es siempre limpio, claro y alto, que es como sólo el alma puede contemplarlo.

   Con las lluvias de enero se ha puesto verde la Vega. La naturaleza renace. El Guadaíra más salvajemente caudaloso. Bastan unas gotas para que el río que cruza Alcalá se torne bravío y brame.

   Es el paisaje línea tenue pero llena de significado, historia y sensibilidad. Línea ondulada del alcor por Gandul, línea recta en la Vega, línea quebrada de San Roque, el Águila y el Castillo. El paisaje es tiempo inmortal hecho de lo mortal humano, es nostalgia y deseo, alegría y afecto. Como escribe Azorín: «El paisaje somos nosotros; el paisaje es nuestro espíritu, sus melancolías, sus placideces, sus anhelos». Es frágil como el cristal y acoge en su seno la sensibilidad humana. Cuando ésta estalla, estalla la línea del paisaje.

   Hay muchas maneras de matar la belleza. En nombre del progreso se han perpetrado ignominiosas acciones contra nuestro paisaje. Lo que hondamente me preocupa es la ignorancia de los que tienen el poder de actuar sobre el paisaje porque, en su simplicidad, sólo ven él un espacio cualquiera y no precaven el daño, ni el peligro que causan ni tienen la capacidad de evitar luego la destrucción que sigue y que es irreversible. Éstos, que quizá me lean, quien sabe siquiera si piensan en lo perdido porque nunca lo aprehendieron, nunca lo vivieron ni lo vieron, pero se lo voy a poner fácil esta vez, ahora me refiero a las placas solares que ya son plaga en la Vega.

   Vengo a tratar hoy del paisaje porque siendo Alcalá también conocida como la de los paisajes no es tema baladí para mí. A veces, tal vez demasiadas, me encuentro con el paisaje que vi y, que encontrándome con él ahora, no lo reconozco. Recuerdo, hace años, una viñeta de Máximo San Juan en El País donde un personaje decía a otro: «Nos han robado hasta la línea del paisaje».

 
 
 

[La voz de Alcalá, 2020]

 
 
 

___________________

 
 
 

Si quiere leer más textos de María del Águila Barrios en «CARMINA»,  pinche en su nombre.

 
 
 

JOSÉ MANUEL PADILLA: «LAVS LIBRIS». Olga Duarte Piña y Lauro Gandul Verdún

 
 
 

He dejado amablemente a mis amigos Olga y Lauro, encargados de enviar mis crónicas a este periódico [La Voz de Alcalá], los renglones de esta quincena para dedicárselos a José Manuel Padilla con quien tanto querían.

 
 
 

María del Águila Barrios

 
 
 
José Manuel Padilla (1943-2019)

José Manuel Padilla
(1943-2019)

 
 
 

Cuando Antonio Luis Albás supo por nosotros de la muerte de José Manuel Padilla nos escribió: «Vaya!!!! Y cómo comprendía la exigencia de todas nuestras bandejas estéticas y literarias!», a propósito de los tres números de la revista ilustrada de poesía «CARMINA Textos para una Lectura» (2005-2007). Pero tenemos que irnos mucho más atrás, a 1985, cuando se publicó el número 4 de POEMAR. Cuaderno de poesía de los que vendió un buen puñado de ejemplares en su librería de la calle Imagen y así hizo con el resto de los números hasta el 8, que fue el último (1992).

   Tuvieron que pasar doce años para que volviéramos a encontrarnos con José Manuel y Pilar, entonces ya estaba su hijo Manuel en el taller. Recordamos aquella mañana de verano, atravesando La Alameda y acompañados por Antonio García Mora, camino de la calle Feria, donde estaba la imprenta y librería en ese momento. Fue Antonio, cuando preguntado por quién podría hacerse cargo de una revista de gran formato en la que pensábamos, el que nos dijo que sólo podría hacerla Padilla. La Asociación Padre Flores, en su colección «Biblioteca de textos alcalareños», ya había publicado varias obras bajo el sello de Padilla Libros Editores & Libreros, entre ellas títulos como Nombres antiguos y modernos de las calles de Alcalá de Guadaira (1997) del historiador Javier Jiménez Rodríguez, Los alcalareños y sus nombres (años 1426-1444: Edición y estudios lingüístico de la antroponimia bajomedieval de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) (2002) del filólogo José Javier Rodríguez Toro; también el libro colectivo Ecos de la Historia de Alcalá de Guadaíra (2000) con textos de quince historiadores alcalareños, al cuidado de Antonio García Mora como editor; y ese mismo año de 2004 acababan de sacar a la luz Gandul en el horizonte de Francisco López Pérez.

   El último trabajo que le encargamos a Padilla Libros fue la segunda edición de Crónica de Paris (2017) de la «Serie Libretos de la Lectura». Para nuestros libretos siempre escribía un colofón, siendo el de esta edición el siguiente: «Acabose de imprimir el VIII de marzo del año del Señor MMXVII, jornada en la que se conmemora el martirio de los santos Ariano, Presidente, Teótico, y otros tres, quienes fueron ahogados en el mar por orden del juez: sus cuerpos los sacaron a la playa los delfines. LAVS LIBRIS»

   Acabose de imprimir el libro de una vida, el I de noviembre del año del Señor de MMXIX, jornada en la que se conmemoran los difuntos que han obtenido visión beatífica y tendrán vida eterna en presencia de Dios. LAVS PADILLA.

 
 
 

[La voz de Alcalá, 2017]

 
 
 
___________________
 
 
 
Si quiere leer más textos de María del Águila Barrios en «CARMINA»,  pinche en su nombre.
 
 
 

¿TODOS CORRUPTOS? De la serie «APUNTES HISTÓRICOS PARA LA INTERINIDAD POLÍTICA ESPAÑOLA» (III). Por Pablo Romero Gabella

 
 
 
Alejandro_Lerroux_García

Alejandro Lerroux Garcia
(1864-1949)

 
 
 

La interinidad política del sanchismo comenzó el 1 de junio de 2018 cuando triunfó la moción de censura contra el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy. El motivo:  la Sentencia 20/2018  de la Sala Penal de la Audiencia Nacional sobre el caso Gürtel de 24 de mayo de 2018. En dicha sentencia (página 1078) se decía que Rajoy (junto a otros políticos del PP) carecía de «credibilidad» al negar la existencia de la famosa caja B, con B de Bárcenas.

   Cinco años antes, concretamente el 6 de febrero de 2013, envié un articulo al periódico La Voz de Alcalá (que fue publicado en la segunda quincena de febrero, creo) titulado «El estraperlo de Rajoy». En éste me refería al problema que la corrupción le podría suponer al por entonces  presidente del Gobierno y por extensión a su propio partido. Luego llegaría Vox.

   Reproducimos íntegro el citado artículo:

 

   En el debate de investidura como presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en respuesta a la diputada Rosa Díez, afirmó ufano entre aplausos de los suyos que «no acepto  de ninguna de las maneras que se diga que hay una corrupción generalizada en la política (…) en absoluto voy a aceptar ese tipo de afirmaciones porque no son verdad». Esto ocurría el 19 de diciembre de 2011; un año después los hechos parecen desmentir sus palabras: el caso Blanco, los ERES, Urdangarin, las corruptelas de los nacionalistas catalanes, el caso Gürtel  y por último (por ahora) los supuestos sobresueldos a políticos del PP que ensucian la imagen de honestidad del presidente del gobierno. Un gobierno que salió de las urnas con el propósito de sacar a España de la peor crisis económica de una democracia con 6 millones de parados. Un gobierno que pide día sí y día no esfuerzos a una población cada día más empobrecida y desmoralizada. Si ya la confianza de la ciudadanía en sus políticos estaba bajo mínimos, esto parece darle la puntilla. Porque la base de la democracia no es otra que la confianza que los ciudadanos han dado a sus representantes de forma provisional. Como bien dice el filósofo Javier Gomá  en su obra  Ejemplariedad pública (de obligada lectura para todos, especialmente para los políticos): «La confianza no se compra, no se impone, no se fabrica: la confianza se inspira». Y es que este gobierno ya no inspira confianza, porque como dice el mencionado filósofo lo que cuenta en el político «es que predique con el ejemplo, puesto que en el ámbito moral, sólo el ejemplo, predica, de modo convincente, no las promesas ni los discursos, los cuales sin el ejemplo, carecen de convicción y aún un mínimo de verdad». Es desalentador escuchar al presidente, ante Angela Merkel en Berlín , decir que “«lo referido a mí y mis compañeros no es cierto. Sólo algunas cosas». Aunque los papeles de Bárcenas, ese Moriarty de la contabilidad negra, fueran  apócrifos la confianza en los políticos, y en concreto en este gobierno, ha caído por los suelos. La idea que se han hecho en el PP de ser un partido honesto, liderados por profesionales bien remunerados en la esfera privada y que actúan por servicio a la nación se ha desdibujado. Su respuesta ante el escándalo ha roto definitivamente la imagen de pijos-pero-honestos. Parece demostrarse que no son ni lo uno ni lo otro, porque no puede ser nada más chusco y cutre que la visión de una contabilidad de usurero con manguitos y dedos manchados de tinta y de unos sobres que van de mano en mano. Realmente patético. Y es que se me viene a la memoria otro caso patético y cutril, la del estraperlo en la II República. En 1935 un negociante holandés llamado Strauss intentó introducir en España, donde estaba prohibido el juego, una especie de ruleta: el «straperlo» (que provenía de los nombres de sus inventores: Strauss y Perl). Para ello inició gestiones para untar a diversos políticos de todos los colores, incluyendo a personalidades del partido gobernante: el PRR (Partido Republicano Radical) liderado por el viejo republicano Alejando Lerroux.  Al fracasar, intentó hacerle chantaje y como tampoco dio resultado pasó a enviar una carta de denuncia al principal enemigo político de Lerroux:  el presidente de la República Alcalá de Zamora. Este no dudo en pasarlo a la Fiscalía y promover una Comisión de investigación en las Cortes que juzgara la posible corrupción. En octubre de 1935 se filtraron a la prensa fotocopias de documentos, telegramas, recibos, cheques y facturas que apuntaban al pago de sobornos a los líderes del PRR. Antes que esto ocurriera (ojo al dato) Lerroux había abandonado su cargo como presidente (luego también lo haría como ministro de Estado del siguiente gobierno). Tras agrios debates Lerroux resultó exonerado de culpa y solo quedo como posible «coecho impropio» un reloj de pulsera regalado al ministro de Gobernación. Todo este escándalo provocó el fin del PRR como partido, para muchos historiadores el único partido de centro-derecha realmente republicano y democrático. Su puesto sería ocupado por la CEDA de Gil Robles, una formación reaccionaria y autoritaria. Lo que ocurriría a partir de las elecciones de febrero de 1936 lo conocemos todos. En estos momentos críticos no necesitamos políticos que defiendan antes a su partido (tanto para defenderse de la acusación de corruptos como para atacar de forma irresponsable al contrario) que a España,  ya que fuera de la democracia y sus reglas no queda nada, bueno sí queda algo y lo sabemos. ¿Queremos realmente eso? Terminemos como comenzamos, con las palabras de Rajoy en aquel  debate de investidura: “la clase política representa a la soberanía nacional, hay gente que no da la talla”. Pues eso.

 
 
 

ES LA MODA DE LA DESUNIÓN. María del Águila Barrios

 
 
 

MACACO_LISBOA_2019_3

Macaco
(Foto: LGV Lisboa 2019)

 
 
 

Nos desunimos, es evidentísimo. Nos desunimos de los que no comparten lo nuestro, los que comparten se desunen también, en todo lugar y hora hay una discrepancia, todo aparece en las redes y los medios como una gran parranda de verborrea acompañada de los anuncios correspondientes, como neones que brillan para deslumbrar, y todo atruena para acallar.

   Es la hora de las manifestaciones, es la moda de salir a la calle a protestar, es la hora de la desunión, es la moda de estar enfrentado. Es el cabreo perenne sin autocrítica, sin conocimiento de causa, sólo de sumarse a la causa que mejor venga para no quedarse fuera, que está muy mal visto.

   Están los independentistas y dentro de ellos una amplia gama de variedades para dar su particular espectáculo, están los patrioteros sin idea de la patria, están los antipatriotas, los desarraigados que hacen gala de ello, los afines al Padre Mas, los afines a los Mossos, los antisistema, los antipartidos, los anticristianos, los nostálgicos de Felipe y Adolfo, los nostálgicos de Padre Paco, los continuadores, los hablemos, los buenistas, los de mala leche, los oportunistas que sacan tajada propia de cada uno de los clasificados anteriormente, están, están… ¿pero dónde nos ubicamos los que no estamos? Lo tenemos muy difícil pues parece que no existimos. ¿Qué podemos hacer: callarnos, manifestarnos, ocultarnos? ¡Uff, qué difícil panorama…!

   Lo que vivimos es el resultado de años y años de democracia traicionada, de vida pública intervenida, de cultura vampirizada, de educación condicionada, de economía dependiente, en definitiva, de falta de verdadera libertad democrática, una libertad con la que respire el pueblo en las escuelas, en los oficios, en las profesiones, en los comercios, en las calles, en los teatros…, pero esto no podía ser, es demasiada libertad.

   Hace mucho que dejó de vivir la libertad porque apareció el vasallaje político, económico, cultural… Y el esperpento de esta situación lo estamos viviendo estos días. Los vasallos de la CUP piden la independencia y a los señores del gobierno catalán se les ha ido de las manos la farsa que han creado. Han desatado todos los demonios, pasados y presentes, y esto está que arde. Y encima el 12 de octubre a la vuelta de la esquina.

 
 
 

[La voz de Alcalá, 2017]

 
 
 
___________________
 
 
 
Si quiere leer más textos de María del Águila Barrios en «CARMINA»,  pinche en su nombre.
 
 
 

CULTURAR. María del Águila Barrios

 
 
 

Árbol de Lisboa
(7 de diciembre de 2017)
[Foto: LGV]

 
 
 

Culturar significa cultivar, en el sentido de «Dar las labores necesarias», para que algo y alguien fructifiquen, según leemos en el DRAE. Cuando esas labores necesarias se realizan sobre la tierra y las plantas para que den frutos, cultivamos y colmamos los campos de vida, y la vida nos colma a nosotros. Cuando la tierra que se cultiva es nuestra propia alma humana ahondamos en ella, y la esclarecemos, y procuramos que sea lámpara de los otros cuando vamos allegando la ciencia, los conocimientos que nos abren el espíritu a la capacidad de enjuiciar críticamente las realidades entre las que transcurre nuestra existencia. Ese alumbrar a los otros resulta sencillamente porque llegar a uno mismo sólo tiene sentido pleno si así, cultivándonos, culturándonos, somos capaces de llegar a los demás.

   La pintura, la literatura, la música, las matemáticas, la física, la industria, la lengua, la religión…, son las moradas de la cultura en una época, en un país, cuando y donde quienes siguen unos modos de vida, unas normas, y aspiran al sencillo goce de descubrir, verifican que la cultura dota sus biografías de un rebullir de versos, sinfonías, películas, acueductos o trenes, o cancioncillas, o romances, o letras que se cantan y recitan…, y que hay mucho en común entre el sonreír de una persona, cuando hay algo que ocurre como causa de alegría, y los inventos del genio humano. Un entusiasmo viene a penetrarnos y ensartarnos a unos con otros y nos conforma en metáforas de constelaciones.

   La cultura, la que es verdadera cultura, se filtra entre las innumerables capas que la intemperie colocó sobre los seres. En el fondo del valle llega al pueblo que la convierte también en su acervo de tradiciones, que devinieron en tales porque sirvieron para estrechar las distancias que el desconocimiento marca. Culturar es cultivar la amistad. Los que se ignoran sólo perciben enemigos. Los ignorantes tratan a los demás desde sus deformantes lentes y sólo se satisfacen si ven a los más sometidos a sus delirios.

   Sí, desgraciada e infelizmente acontece que los ignorantes son hoy los que han usurpado las riendas. Las de unos caballos: ¡el Pueblo! Un pueblo se encarna en animales dóciles y fieros a un tiempo, que en su ser limitado tiende a no distinguir los matices delicados que caracterizan a los que creen en la cultura, y que a pesar de ser de él, de pertenecerle, sin embargo acaba siendo conducido al absurdo por los farsantes, ilegítimos detentadores ocasionales del poder, y no atiende a los que le aman, a los agricultores del campo del pueblo. En vez de caminar con la vista alta, agacha la cerviz y sucumbe a la estafa. La diabólica combinación de las normas que rigen la actual democracia le da cabalgadura a los gerifaltes falaces que nos estafan, que engañan al pueblo.

 
 
 

[La voz de Alcalá, 2019]

 
 
 
___________________
 
 
 
Si quiere leer más textos de María del Águila Barrios en «CARMINA»,  pinche en su nombre.
 
 
 

BALDOMERO ROMERO RESSENDI. María del Águila Barrios

   El pasado 21 de septiembre se publicaba en ABC de Sevilla un artículo de Félix Machuca titulado «Baldomero Romero Ressendi, la vida loca». Salvo el título, no voy a transcribir nada del contenido de esa pamplina de texto que le dio por escribir al mencionado colaborador del periódico al que no le importó publicar sus maledicencias sobre el genial pintor.

   Ressendi vivió entre nosotros y fue en Alcalá donde concibió y ejecutó gran parte de su obra fundamental. El gran historiador del Arte, Enrique Valdivieso González escribe en su Historia de la pintura sevillana (1992) que «Puede considerarse a Ressendi como el último gran talento de la historia de la pintura sevillana (…)». Añade el crítico Valdivieso que «Desde sus inicios Ressendi se manifestó artísticamente dentro de los márgenes de un expresionismo de herencia barroca, al que aplicó sus extraordinarias facultades de dibujante y su desbordante imaginación. (…) Fue Ressendi admirador de Valdés Leal, Rembrandt y Goya».

   En el año 2000 se publica Ressendi, con la que su autor Juan Manuel Covelo nos ha dejado la más completa monografía dedicada, hasta el momento, a la biografía y a la vasta obra del artista (bodegones, retratos, temas religiosos, gitanos y personajes circenses…). En los últimos casi veinte años nada han hecho las instituciones, ya sean públicas o privadas, por promover y difundir el legado del creador. Salvo algunas exposiciones, con mayor o menor difusión, nada se ha hecho con el rigor y a la altura de quien verdaderamente fue Baldomero Romero Ressendi.

   Para Antonio Luis Albás (2013) «…lo que en Rembrandt sería la admisión y comprensión de su descendimiento, más evidente aún en el espejo de su autorretrato de principios de 1661, en Ressendi lo sería la explosión y escape de los suyos hacia la sombra. Sin dudarlo, el gran motivo de ambos es el tiempo. La memoria de todos sus esfuerzos; el trabajo compositivo, latente y secretamente corrosivo del tiempo.»

   Baldomero Romero Ressendi es uno más de los imprescindibles para conformar una auténtica arquitectura cultural de Alcalá de Guadaíra, pero al que incomprensiblemente se le relega al olvido en su propio pueblo. Como no se cuida su memoria y no se propaga el conocimiento de su inmensa obra, vienen mediocres escritores con renombre, como Machuca que se atreve a cotillear sobre el artista con la vulgaridad de un verdulero. Afortunadamente, hubo una carta al Director de ABC que fue publicada el día 29 de septiembre, escrita por Vicente Romero Muñoz para aclarar una de las muchas falacias que se utilizaron para componer este artículo de Félix Machuca que he querido denunciar.

 

[La voz de Alcalá, 1 al 14 de noviembre de 2019, año XXVIII nº 509]

 

___________________

 

Si quiere leer más textos de María del Águila Barrios en «CARMINA»,  pinche en su nombre.

_________________

RESSENDI EN «CARMINA»:

BALDOMERO ROMERO RESSENDI (1922-1977) CON UNOS VERSOS DE RAFAEL ALBERTI (1902-1999)

PANEGÍRICO CONTRA EL DESALIENTO (A propósito de lo que prometía ser una exposición de Ressendi). Por Enrique Martín Ferrera. Octubre, 2008