Posts categorized “Portugal”.

DIARIO FOTOGRÁFICO (XIII). Por Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 12 Á 14 DE OCTUBRE DE 2017)

 
 
Lisboa 14102017 LGV (Sobreiro)

14 de octubre
(Aldea de Sobreiro)

 
 

Lisboa 14102017 LGV (Mafra)

14 de octubre
(Mafra)

 
 

DIARIO FOTOGRÁFICO (XII). Por Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 12 Á 14 DE OCTUBRE DE 2017)

 
 
Lisboa 13102017 LGV 1

13 de octubre
(Cemitério do Alto de São João)

 
 

Lisboa 13102017 LGV 2

13 de otubre
(2)

 
 

DIARIO FOTOGRÁFICO (XI). Por Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 12 Á 14 DE OCTUBRE DE 2017)

 
 
Lisboa 12102017 LGV 1

12 de octubre
(1)

 
 

Lisboa 12102017 LGV 2

12 de octubre
(2)

 
 

DIARIO FOTOGRÁFICO (X). Por Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 1 Á 9 DE SEPTIEMBRE DE 2017)

 
 

Lisboa 03092017 LGV

3 de septiembre

 
 

Lisboa 08092017 LGV

8 de septiembre

 
 
Lisboa 09092017 LGV (Sesimbra)

9 de septiembre
(Sesimbra)

 
 

DIARIO FOTOGRÁFICO (IX). Por Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 1 Á 9 DE SEPTIEMBRE DE 2017)

 
 
Lisboa 01092017 LGV

1 de septiembre

 
 

Lisboa 02092017 LGV (cabo del Espichel)

2 de septiembre
(Faro del cabo del Espichel)

 
 

Lisboa 02092017 LGV (cueva de santa Margarida)

2 de septiembre
(Cueva de santa Margarida)

 
 

«CRÓNICA DE PORTUGAL» (DE «COROGRAFÍAS»). Lauro Gandul Verdún

 
 

 Cabo del Espichel LGV 2017Cabo del Espichel
(Foto: LGV Portugal 2017)

 
 

LOS VIEJOS DE SAGRES

 

Canto al final de todos los viajes
Para los mortales que llegaron a este sitio
Antes de la más temida de las partidas

Desfilan los ancianos
Con la gravedad de los que nada esperan
Aunque el silencio que los atrajo no me engaña

Alzan los brazos al viento
Que los invita a volar
Tumbados en la hamaca al sol
Suave
O se asoman a los acantilados
Para contemplar el océano
Entonces los oídos reciben la espuma
Del reiterado choque de las olas
Contra las piedras
Que les mece el alma a estos viejos melancólicos
Porque saben de su propia muerte demasiado
Quieren vivir como nunca en su vida
Aunque ya no saben cómo ponerse
Para que los huesos duelan menos

No les basta
Dar un paseo no pueden
La vida siempre fatigada ya no es vida sino agonía

Quieren vivir como nunca en su vida
Sean dulces con ellos
Déjenlos pasar
Apártense
No les quiten el aire

Este sitio es suyo
La ensenada
Las vistas
Las antiguas fortalezas
El viejo faro en el cabo de poniente.

 
 

EN CONÍMBRIGA

 

En Conímbriga corre sin ruina la brisa por sus ruinas.
Desde las viejas montañas llega aquí igual de fresca,
tan limpia y linda como entonces.
Tras las viejas montañas la tarde se demora en su lejanía sin fin.

 
 

CONDEIXA A NOVA

 

Tapias a un lado y otro de la estrecha calle recta adoquinada sin aceras.
Asoman muy por encima de las tapias copudos y hojosos árboles verdioscuros. Coronan sus remates, a dos aguas, trepadoras
que  dentro de la quinta se desarrollan,
de diversas clases y muy espesas,
y también hojosas y verdioscuras.
No sólo hay un palacio y su jardín magnífico, sino otros
con jardines como bosques,
todos cercados con esas tapias que abrigan la propiedad,
y regalan al pasajero umbría y trayecto.
Hemos visto un molino de agua en Condeixa.
Hemos llegado por un callejón de piedra;
hemos cruzado un dintel de granito,
y allí el molino,
al lado de una floresta de cañas.
Corren arroyos por Condeixa.

 
 

ENTRE CONDEIXA Y COIMBRA

 

Montes abancalados. Huertas en la tierra oscura bien labrada.
Gente pausada y tácita, con el infinito adentro de su silencio.
La viña. El naranjal. El olivar.
Olivos no en tresbolillo, sino en hilera.

 
 

COIMBRA

 
 

1

 

Mondego es un Dios que bajó de una estrella para leer Coimbra.
El Mondego fluye como una lectura.

 
 

2

 

De lágrimas y de amores las aguas del Mondego han bebido.
Pero el mar está bien cerca, por fortuna.
Leer antes de morir: leer para siempre.

 
 

ADONDE TOMAR

 

¿Dónde Tomar?
Los caminos que a las otras ciudades allegan caminantes
no conducen a Tomar.
En algún cruce aparece el nombre en la ruta de Alcobaça o Batalha,
o Zezeres,
o Penela,
pero después se comprueba que la señal estaba equivocada,
porque no encontramos Tomar.

…Luego en la Sinagoga una judía de Belmonte nos lo aclaró todo.

 
 

GUIMARÃES

 

…El gris derrotó al azul…
El azulejo es piel; la piedra víscera…
El azulejo es cine; la piedra pantalla…
Alicatar es enmascarar las casas.
Si tienen máscara no precisan de la piedra,
se sostienen en la metáfora de los mosaicos.

 
 

VIAJE A AVEIRO

 

Aveiro, la llana.
…Mojada.
Aveiro a la vera de la mar…

 
 

VISIÓN DE OPORTO

 

Gaviotas y altares barrocos.
Colinas donde se agazapan los barrios;
a los escarpes se agarran las casas,
igual que el azulejo multicolor a sus fachadas.
Torres con reloj y campanas.
Ágiles puentes sostenidos sobre un arco
permiten volar por encima de un Duero marinero.
Aire del océano en los pulmones de los portuenses.
Aire azul de oleaje.
Miran como miran los barcos lejanos,
y en los ojos aún les brilla la luz del asombro,
la luz que vieron en otros tiempos,
la de las costas de remotos continentes…

 
 

…Y LISBOA

 

Respirar la luz
Cuando el aire falte

Blanca luz
Para unos ojos ciegos
De quien ya no precisa un pecho

Pero sí respirar
Luz de estuario
Arrastrada luz corpórea.

 
 

[Parte portuguesa de Corografías (inédito)]

 
 

DIARIO FOTOGRÁFICO (VIII). Por Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 6 Á 15 DE JULIO DE 2017)

 
 
Lisboa 14072017 LGV

14 de julio

 
 

Lisboa 15072017 LGV

15 de julio

 
 

DIARIO FOTOGRÁFICO (VII). Por Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 6 Á 15 DE JULIO DE 2017)

 
 
Lisboa 06072017 LGV

6 de julio

 
 

Lisboa 07072017 LGV

7 de julio

 
 

Lisboa 08072017 LGV

8 de julio

 
 

Lisboa 09072017 LGV

9 de julio

 
 

«A FÉ É O INSTINTO DA AÇÃO». FERNANDO PESSOA, AUTOR DEL AUTOR: FRAGMENTO 2 DE «LIVRO DO DESASSOSSEGO (COMPOSTO POR BERNARDO SOARES, AJUDANTE DE GUARDA-LIVROS NA CIDADE DE LISBOA)». Con fotografías de Lauro Gandul Verdún

 
 
japonesa (lisboa 2008-LGV)

Figura de japonesa
(Foto: LGV Lisboa 2008)

 
 

Pertenço a uma geração que herdou a descrença na fé cristã e que criou em si uma descrença em todas as outras fés. Os nossos pais tinham ainda o impulso credor, que transferiam do cristianismo para outras formas da ilusão. Uns eram entusiastas da igualdade social, outros eram enamorados só da beleza, outros tinham a fé na ciência e nos seus proveitos, e havia outros que, mais cristãos ainda, iam buscar a Orientes e Occidentes outras formas religiosas, com que entretivessem a consciência, sim elas oca, de meramente viver.

   Tudo isso nós perdemos, de todas essas consolações nascemos órfãos. Cada civilização segue a linha íntima de uma religião que a representa: passar para outras religiões é perder essa, e por fim perdê-las a todas.

   Nós perdemos essa, e às outras também.

   Ficámos, pois, cada um entregue a si próprio, na desolação de se sentir viver. Um barco parece ser um objeto cujo fim é navegar; mas o seu fim não é navegar, senão chegar a um porto. Nós encontrámo-nos navegando, sem a ideia do porto a que nos deveríamos acolher. Reproduzimos assim, na espécie dolorosa, a fórmula aventureira dos argonautas: navegar é preciso, viver não é preciso.

   Sem ilusões, vivemos apenas do sonho, que é a ilusão de quem não pode ter ilusões. Vivendo de nós próprios, diminuímo-nos, porque o homem completo é o homem que se ignora. Sem fé, não temos esperança, e sem esperança não temos propriamente vida. Não tendo uma ideia do futuro, também não temos uma ideia de hoje, porque o hoje, para o homem de ação, não é senão um prólogo do futuro. A energia para lutar nasceu morta connosco, porque nós nascemos sem o entusiasmo da luta.

   Uns de nós estagnaram na conquista alvar do quotidiano, reles e baixos buscando o pão de cada dia, e querendo obtê-lo sem o trabalho sentido, sem a consciência do esforço, sem a nobreza do conseguimento.

   Outros, de melhor estirpe, abstivemo-nos da coisa pública, nada querendo e nada desejando, e tentando levar até ao calvário do esquecimento a cruz de simplemente existirmos. Impossível esforço, em quem não tem, como o portador da Cruz, uma origem divina na consciência.

   Outros entregaram-se, atarefados por fora da alma, ao culto da confusão e do ruído, julgando viver quando se ouviam, crendo amar quando chocavam contra as exterioridades do amor. Viver doía-nos, porque sabíamos que estávamos vivos; morrer não nos aterrava porque tínhamos perdido a noção normal da morte.

   Mas outros, Raça do Fim, limite espiritual da Hora Morta, nem tiveram a coragem da negação e do asilo em si próprios. O que viveram foi em negação, em descontentamento e em desconsolo. Mas vivemo-lo de dentro, sem gestos, fechados sempre, pelo menos no género de vida, entre as quatro paredes do quarto e os quatro muros de não saber agir.

 

[Fernando Pessoa (1888-1935).
Fragmento de Livro do desassossego (composto por Bernardo Soares, ajudante de guarda-livros na cidade de Lisboa).
Edición de Richard Zenith.
Editorial Assírio & Alvim.
Lisboa 2011.
Pág. 259-260]

 
 
7 viejo astillero seixal

Abandonados astilleros de barcos de río
(Seixal 2008)
[Foto: LGV]

 
 

Pertenezco a una generación que heredó el descreimiento en la fe cristiana y que creó en sí un descreimiento en todas las otras fes. Nuestros padres tenían todavía el impulso creador, que transferían del cristianismo para otras formas de ilusión. Unos eran entusiastas de la igualdad social, otros estaban enamorados sólo de la belleza, otros tenían la fe en la ciencia y en sus beneficios, y había otros que, más cristianos todavía, se iban a buscar a Orientes y Occidentes otras formas religiosas, con las que entretuviesen a la consciencia, sin ellas hueca, de meramente vivir.

   Todo eso perdemos, de todas esas consolaciones nacemos huérfanos. Cada civilización sigue la línea íntima de una religión que la representa: pasar para otras religiones es perder aquélla, y al final perderlas todas.

   Perdemos aquélla, y las otras también.

  Quedamos, pues, cada uno entregado a sí mismo, en la desolación de sentirse vivir. Un barco parece ser un objeto cuyo fin es navegar; pero su fin no es navegar, sino llegar a un puerto. Nos encontramos navegando, sin la idea del puerto que nos debería acoger. Reproducimos así, en la especie dolorosa, la fórmula aventurera de los argonautas: navegar es preciso, vivir no es preciso.

   Sin ilusiones, vivimos apenas del sueño, que es la ilusión de quien no puede tener ilusiones. Viviendo de nosotros mismos, nos disminuimos, porque el hombre completo es el hombre que se ignora. Sin fe, no tenemos esperanza, y sin esperanza no tenemos propiamente vida. No teniendo una idea del futuro, tampoco tenemos una idea del hoy, porque el hoy, para el hombre de acción, no es sino un prólogo del futuro. La energía para luchar nació muerta con nosotros, porque nosotros nacemos sin el entusiasmo de la lucha.

   Algunos de nosotros se quedarán en la conquista ingenua de lo cotidiano, insignificantes y groseros buscando el pan de cada día, y queriendo obtenerlo sin el trabajo sentido, sin la consciencia del esfuerzo, sin la nobleza de la ganancia.

   Otros, de mejor estirpe, absteniéndonos de la cosa pública, nada queriendo y nada deseando, e intentando llevar hasta el calvario del olvido la cruz de simplemente existirnos. Imposible esfuerzo, en quien no tiene, como el portador de la Cruz, un origen divino en la consciencia.

   Otros se entregarán, atareados por fuera del alma, al culto de la confusión y del ruido, juzgando vivir cuando se escuchaban, creyendo amar cuando chocaban contra las exterioridades del amor. Vivir nos dolía, porque sabíamos que estábamos vivos; morir no nos aterraba porque habíamos perdido la noción normal de la muerte.

   Pero otros, Raza del Fin, límite espiritual de la Hora Muerta, ni siquiera tuvieron el coraje de la negación y del asilo en sí mismos. Lo que vivieron fue en negación, en descontento y en desconsuelo. Mas lo vivimos desde dentro, sin gestos, cerrados siempre, por lo menos en el género de vida, entre las cuatro paredes del cuarto y los cuatro muros de no saber actuar.

[Traducción al español por Lauro Gandul Verdún
para «CARMINA» Blog Literario.
Alcalá de Guadaira
2017]

 
 
Coimbra 2009 (foto LGV)

Foto de retratos
[Foto: LGV Portugal 2009]
 
 
___________________________________
 
FERNANDO PESSOA EN «CARMINA»:
 

FERNANDO PESSOA, AUTOR DEL AUTOR: FRAGMENTO 1 DE «LIVRO DO DESASSOSSEGO (COMPOSTO POR BERNARDO SOARES, AJUDANTE DE GUARDA-LIVROS NA CIDADE DE LISBOA)». Con fotos de Lorenzo del Término

DIÁLOGO IMAGINÁRIO. «Memórias de um encontro no Chiado: Fernando Pessoa n’ “A Brasileira”, com Vicente Núñez, Lagoa Henriques e Carlos Amado». Por Luis Jorge Gonçalves, Lauro Gandul Verdún e Olga Mª Duarte Piña (Lisboa, 1998-2011)

FERNANDO PESSOA, LAGOA HENRIQUES, CARLOS AMADO Y VICENTE NÚÑEZ CONVERSAN EN LISBOA. Fotografía de Lauro Gandul Verdún (7 de julio de 1998)

AUTOPSICOGRAFÍA. Un poema de Fernando Pessoa (1888-1935) con dibujo de Xopi

LA ESCRITURA O LA VIDA: PESSOA Y KAFKA «IN LOVE». Por Enrique Martín Ferrera (enero 2013)

PESSOA: EL ARCA DE LOS INÉDITOS. Por Enrique Martín Ferrera (octubre de 2012)

VICENTE NÚÑEZ (y amigos delante de la tumba de F. Pessoa en «Os Jeronimos»)

 LISBOA COM SUAS CASAS DE VÁRIAS CORES. Álvaro de Campos (11-5-1934)

 
 

DIARIO FOTOGRÁFICO (VI). Por Lauro Gandul Verdún (Lisboa, 10 DE FEBRERO A 1 DE MAYO 2017)

 
 

Lisboa 29042017 LGV

 29 de abril

 
 

Lisboa 30042017-1 LGV

 30 de abril

 
 
Lisboa 30042017-2 LGV

 30 de abril, también

 
 

Lisboa 01052017 LGV

 1 de mayo